Fútbol

«Estoy en mi plenitud como jugador y feliz de haber venido a Chipre. Era el momento»

Héctor Yuste posa para 'La Verdad' en las instalaciones del Apollon Lymassol de Chipre. / La Verdad

Héctor Yuste Exjugador del FC Cartagena. El futbolista cartagenero, que ahora juega como defensa central, está luchando para entrar en la Europa League con el Apollon

MAITE FERNÁNDEZCARTAGENA

Nadie cantará nunca en Cartagena una versión más emocionante del 'We are the Champions'. Agarrado a su micrófono a altas horas de la madrugada de una noche de Alcoy que se prolongó hasta los primeros rayos de sol. Aquel ascenso fue su mejor momento en el mundo del fútbol, aunque ha ido prosperando desde su salida de Cartagena. Eso sí, a nivel individual.

La vida es una contínua toma de decisiones y este cartagenero ha tomado una que le ha hecho muy feliz. Afable como siempre, Héctor Yuste (Cartagena 1988) se ha hecho un adulto fuera de Cartagena y nos cuenta su experiencia desde Chipre mientras busca un piso para vivir.

Ha madurado como persona (se ha dejado incluso bigote) y como futbolista, ahora juega de central. Ektor Giouste, que así se escribe su nombre en Chipre, no ha tenido suerte en el destino final de sus equipos. Tras salir del Cartagena ha consumado cuatro descensos que le suponen una enorme frustración, pero este verano ha decidido cambiar de aires. Ha dejado España para irse a Chipre. Tras los disgustos con el Salamanca, Racing de Santander, Hércules y el último de Mallorca, ha tenido que volver a elegir y por suerte ha podido hacerlo.

SUS FRASES Cambio «Jugar atrás mejora mi visión de juego y creo que también puede alargar mi carrera unos años más» Objetivos «El objetivo a corto plazo es entrar en la Europa League y lucharemos por todo en Chipre» Futuro «Ojalá algún día pueda cerrar mi carrera en el FC Cartagena, porque para mí es y será mi club»

Reconoce que es más feliz ahora, que incluso cuando debutó y jugó siete partidos con el Granada en Primera División. Solo le preocupa encontrar piso a cuarenta grados, pero es lo único que de momento no le hace plenamente feliz. Por lo demás, está encantado del funcionamiento del Apollon Lymassol.

-¿Qué tal le va en su llegada a Chipre?

-Muy bien. Estoy encantado. Es pronto, pero creo que he escogido bien. Es una ciudad con mucha vida. Lymassol es muy turística. Me gusta el país y su cultura. La gente es muy amable y yo necesitaba un cambio de aires. Encontré un buen proyecto y un buen contrato.

-Un club con aspiraciones...

-El año pasado fue tercero y ganó la Copa. Está entre los cuatro o cinco clubes más serios del país. Ha invertido mucho en instalaciones y en hacer bien las cosas. Creo que es el club más serio en el que he estado en toda mi carrera.

-¿Barajaba otras ofertas?

-Por suerte ha sido el año que más cotizado he estado. Antes de terminar, cuando se consumó el descenso, tenía ya ofertas de varios clubes en España y también de fuera. Tenía tres o cuatro clubes de Segunda, pero creo que con 29 años es el momento del cambio. Después de los 30 cuesta más y llevaban meses insistiendo para que viniera. Dudé al final, porque tenía una oferta buena en Grecia. Hablando con compañeros que estaban aquí me convencieron y estoy contentísimo.

-Habla del descenso. No ha tenido suerte en ese sentido...

-La verdad es que suerte 0, en eso. En Mallorca se confirmó el cuarto y eso es para mí una frustración terrible, porque al menos tres eran proyectos de 'playoff' con equipos potentes como el Racing o el Hércules. El Mallorca también, aunque no han ido bien las cosas. En lo colectivo no tuve suerte, aunque haya jugado todo y eso es lo que me ha ayudado para conseguir una salida buena. Parece una contradicción, porque descender es una losa que pesa, pero aunque me pesa he ido encontrando opciones. Estoy jugando todo en los últimos años y se refleja en la facilidad para encontrar destino. Este año ha sido el que más llamadas he recibido y eso es una satisfacción personal.

- ¿En esos malos momentos se aferra a los recuerdos de su ascenso en Cartagena?

-Siempre. Yo siempre que me preguntan por los descensos, yo rápidamente ensalzo mi ascenso. Les digo que tengo la suerte de haber ascendido en mi club y en mi ciudad. Seguramente es el día más feliz de mi carrera profesional y el punto que cambia mi trayectoria. Cambia mi manera de plantearme el fútbol. Dejo mis amigos y familia y empiezo a verlo como un trabajo y a ser ambicioso. Tengo recuerdos espectaculares de aquellos años y del ascenso en Alcoy.

-Lo ha conseguido, pero fuera de Cartagena.

-Al final escuchas eso siempre en todos sitios. Los chavales de cada club lo dicen. Ser profeta en tu tierra es complicado. Yo no tengo ninguna queja ni de la afición, ni del club. Todo cambió con Paco Jemez y aunque costó más con Juan Ignacio también fui entrando. En ese instante, con 21 años, también necesitaba cambiar y me fue bien. Los descensos me han hecho madurar como jugador y como persona y no cambio ninguna de las decisiones que tomé. Las cosas llegan así y es por algo.

-Por cambiar ha cambiado hasta de posición.

-Soy totalmente diferente. De jugar siempre en medio he pasado, por circunstancias, a jugar en la defensa. Ya lo hice en el Racing de Santander. Fue bien y ahora ya tenía claro que quería jugar en la defensa. Aquí apuestan por mí como central y estoy contento, porque me encuentro cómodo y mis condiciones son mejores. He subido el rendimiento en Mallorca. Jugar atrás me facilita la visión del juego y creo que también puedo estirar mi carrera. Al final son sensaciones y me encuentro cómodo. Y sí, he hecho casi toda la carrera fuera y es que es complicado estar en tu ciudad y mantenerse muchos años en el mismo club.

-¿Hay mucha competencia en su parcela?

-Como en todos sitios. Somos cuatro y jugarán dos. Por suerte he jugado los dos partidos oficiales y tengo confianza.

-¿Considera que Sergio Jiménez fue su relevo en Cartagena?

-Él ha sido uno de los canteranos que se ha establecido en el equipo y tienen un rol importante. Espero que también tenga la suerte de sentir lo que es un ascenso. Ojalá.

- ¿Sigue atento a la actualidad del Cartagena?

-Sí. Han pasado años difíciles. Para mí fue duro el año que descendieron de Segunda A después de todo lo que habíamos luchado para ascender y más teniendo en cuenta que la Segunda B es súper dura. Cuesta mucho hacer proyectos serios, ascender... Hay un 'playoff' que se hace eterno y es una pena que no pudiera subir este año después del espectacular partido en el Mini Estadi. Ojalá este año comiencen bien y lo puedan conseguir.

-¿Olvidamos a veces lo difícil que es esa categoría y sobre todo salir de ella?

-Es la categoría más complicada para salir. Es el pozo del fútbol y hay que hacer proyectos ambiciosos como el que hicimos en Cartagena para quedar primero y facilitarte el 'playoff' y luego subes sufriendo en el último minuto como nosotros. En Cádiz hicimos un buen año y quedamos primeros, pero te toca el Castilla y en la última perdimos en la tanda de penaltis. Se hace muy largo. Yo entiendo a la gente que quiere que el equipo ascienda, pero es complicado y también entiendo la dificultad que tienen los clubes.

-¿Por cuántos años ha firmado en Chipre?

-He firmado dos temporadas y creo que ha sido una buena decisión. Estoy más feliz que cuando jugué en Granada en Primera. Es un club súper serio y muy profesional. Estoy tremendamente feliz del destino que he elegido.

-¿Se plantea un futuro regreso para cerrar su carrera en el Cartagena o no lo ha pensado?

-Sí. Siempre lo piensas. Me gustaría, pero también te digo que jugaría allí si estoy en condiciones de hacerlo bien. Ahora estoy en mi plenitud, en el momento más maduro como jugador. Me ha costado mucho encontrarme, conocerme, entender mis virtudes y estoy centrado en un proyecto muy ambicioso. Creo que se tiene un concepto bastante erróneo de Chipre, porque se están haciendo bien las cosas y es una Liga económicamente muy potente. Llegado el momento estudiaremos todo. Ojalá algún año pueda jugar en mi casa. El Cartagena es mi club y lo siento así.

- Habla de proyecto muy ambicioso. ¿Cuáles son los objetivos de la campaña en el Apollon?

-Ahora lo que buscamos es entrar en Europa League. Hemos pasado la primera fase y tenemos que remontar el resultado de Escocia. Es un objetivo a corto plazo estar en Europa y en Chipre aspiramos a todo. Buscaremos la Liga, la Copa y por suerte es un club potente. Hay que intentar hacerlo.

-Comparte vestuario con otros dos españoles...

-Sí. Está Bedoya, que jugó en el Numancia y también Sardinero con el que compartí vestuario en el Hércules. Fue él el que me convenció un poco de venir, porque lleva cuatro años y es también el que me está ayudando a aclimatarme a la ciudad y al club.

-¿ Con qué ciudad española podríamos comparar Lymassol?

-Pues un poco con Palma de Mallorca. No tiene el nivel de vida de Palma, pero es una ciudad costera y turística. Tiene influencias de gente de Rusia, de Siria...no es precisa la comparación, pero sí lo más próximo que encuentro en España. Es un buen sitio para vivir y para jugar.

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