Pita Calderiña Pavón, debutante en Segunda B y de solo 26 años

Calderiña Pavón escucha las protestas de jugadores del Vilafranca tras un polémico partido en el campo del Gavá.
Calderiña Pavón escucha las protestas de jugadores del Vilafranca tras un polémico partido en el campo del Gavá. / Lluís Montaner

F. J. M.Cartagena

Ha sorprendido mucho la designación de Carlos Calderiña Pavón, árbitro catalán de 26 años, para el trascendental partido de esta noche en El Collao. Por su juventud, porque es debutante en la categoría y porque nunca ha arbitrado un partido de promoción de ascenso a Segunda A. «Me parece que si lo han puesto siendo tan joven para un partido así es porque tiene mucha personalidad, porque no se arruga y porque no se deja influenciar. Cuando llevas muchos años en una categoría puedes tener vicios o comportamientos que no gustan a todos. Si lo han puesto, aunque sea joven y debutante, es porque puede subir a Segunda A y le ven cualidades», comentó este viernes Alberto Monteagudo, entrenador del Cartagena, sobre el colegiado que hoy pitará a su equipo en Alcoy.

En 2015 protagonizó una polémica con el presidente del Vilafranca, del grupo catalán de Tercera. Joan Soler, máximo dirigente del citado club, fue sancionado con una inhabilitación de dos meses tras insultar gravemente a Calderiña Pavón durante un partido ante el Europa. Unos meses antes había perjudicado al Vilafranca en un encuentro en el campo del Gavá.

En esta primera campaña en Segunda B de Calderiña Pavón, natural de Sabadell, nunca ha ganado con él un equipo visitante. Nueve triunfos locales y cuatro empates. Ese es su bagaje en el año del estreno en la división de bronce. A Monteagudo esto no le preocupa demasiado. «Lógicamente, he pedido referencias. Me comentan que es un tío que toma decisiones, independientemente de en qué campo esté. Es joven, pero creemos que va a tomar sus decisiones, aunque El Collao sea pequeño y a pesar de que esté el campo lleno», añadió Alberto Monteagudo, técnico de un Cartagena que hoy estará arropado por 450 aficionados. Salen cuatro autobuses y la mayoría de los cartageneros que van a estar en El Collao viajan por su cuenta, en coches particulares. En dos horas se completa un trayecto de 175 kilómetros.

No habrá televisión, debido a que la autonómica murciana no ha podido ni siquiera acercarse a la cantidad que pedía el Alcoyano (10.000 euros) para que el choque se retransmitiera. Quedan más de mil entradas por venderse y no está asegurado el lleno en El Collao.

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