«Nos pegaron y nos robaron»

Aficionados del Recreativo, de la peña Sivianes, el sábado en la tribuna baja del Cartagonova.
Aficionados del Recreativo, de la peña Sivianes, el sábado en la tribuna baja del Cartagonova. / Antonio Gil / AGM

El onubense Ricardo Sánchez, aficionado de 18 años, cuenta cómo un grupo de ultras locales le rompió el pómulo al acabar el Efesé-Recre

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Se metieron en el cuerpo 650 kilómetros de carretera llenos de ilusión por ver el debut de su Recreativo en esta Liga 2017-18 y se plantaron en el Cartagonova con un sencillo y emotivo mensaje de paz. «Ninguna religión vale una gota de sangre». Ese era el lema de la pancarta que mostraron desde la tribuna baja del estadio mientras se guardaba un minuto de silencio por las víctimas del atentado que tuvo lugar el pasado jueves en Barcelona y Cambrils. Lo que nunca imaginaron estos cuatro jóvenes aficionados del Recreativo de Huelva, miembros de la peña Sivianes, es que noventa minutos más tarde fueran agredidos de un modo vil y cobarde por una quincena de ultras locales. Sucedió cerca de las 23.00 horas en la explanada del Cartagonova, cerca de la zona del gimnasio, al finalizar el encuentro del pasado sábado por la noche.

La peor parte se la llevó Ricardo Sánchez, un onubense de 18 años que acudió al partido junto a su novia y otros dos seguidores del Recreativo, ambos de 19 años. Ayer contó lo sucedido a 'La Verdad'. «Estábamos tranquilamente en la tribuna baja viendo el partido, pero antes de que pitara el árbitro el final ya vimos que cerca nuestra se habían colocado ultras del Cartagena. Se vinieron del fondo norte alto y nos siguieron cuando salimos. Eran unos quince, nos pegaron a tres y a la chica que iba con nosotros le robaron la mochila que llevaba con dinero y con nuestros móviles. A mi me dieron puñetazos y patadas entre varios», relató Sánchez.

Los agresores huyeron y los agentes de la Policía Nacional que estaban muy cerca del lugar de los hechos reaccionaron tarde. Según testigos presenciales, no se dieron cuenta de la riña hasta que terminó y apareció el peñista albiazul herido. De hecho, 36 horas después de la agresión no hay identificados ni detenidos, a pesar de que los aficionados onubenses presentaron el mismo sábado por la noche una denuncia en la Comisaría de Cartagena. Antes de eso, Sánchez -el que se llevó la peor parte- pasó por el servicio de Urgencias del Rosell.

«Eran unos quince, nos pegaron a tres y a la chica que iba con nosotros le robaron la mochila con dinero y móviles», relata La agresión podría ser una venganza por lo sucedido hace siete años, cuando ultras del Frente Onuba pegaron a un peñista local

Golpes en las costillas

«Un compañero tiene el labio roto y el otro pudo librarse de la agresión, que fue premeditada. Solo le rompieron la camiseta en el forcejeo. Una chica de Cartagena me ayudó y me llevó a la ambulancia, donde me hicieron una cura. También tengo contusiones en varias costillas por las patadas que me dieron. Vino al presidente del Cartagena [Paco Belmonte] a interesarse por mí, estuvo con nosotros y fue el que me recomendó que fuera al hospital y que luego denunciara los hechos. Y fue lo que hice», explicó ayer a este periódico el aficionado agredido, en pleno viaje de regreso a Huelva. «Fueron ultras del Cartagena, de Aníbal Norte y Black & White Army. Los podría reconocer perfectamente y me ha dicho la Policía que me llamarán para enseñarme fotos y hacer un reconocimiento», añadió el agredido.

Sin embargo, un portavoz de la peña Black & White Army consultado por 'La Verdad' rechazó de plano esa acusación y negó que ningún miembro de su grupo esté implicado en los hechos. «De nuestra peña no hay nadie detenido ni identificado. No sabemos mucho más de lo sucedido, pero en las redes sociales se habla de que hay algún miembro de nuestra peña detenido o identificado tras la trifulca y eso no es así».

Será expulsado

Mientras, el director general del Cartagena, Manuel Sánchez Breis, indicó a este periódico que «todavía hay un poco de confusión sobre lo ocurrido, aunque sabemos que hubo una trifulca y que un seguidor del Recreativo tuvo que ir al hospital con heridas en un ojo y en el pómulo. Todo sucedió fuera del estadio y estamos a la espera de que la Policía identifique a los agresores. Cuando eso suceda, lógicamente procederemos a retirar el abono y a expulsar del campo a esa persona, si es que realmente es abonado del Cartagena».

Se da la circunstancia de que en 2010, antes de un Cartagena-Recreativo, ya hubo una pelea multitudinaria entre ultras de los dos equipos. Entonces, media hora antes del partido, dos ultras de la peña del Recreativo Frente Onuba, de ideología neonazi, fueron detenidos cerca del puente peatonal del Cartagonova tras agredir a un miembro de Komandos Aladrokes, una peña del Cartagena de ideología antifascista y de extrema izquierda que se disolvió hace unos años y que luego aportó algunos miembros a la actual Black & White Army.

Ricardo Sánchez alegó que «nosotros no somos ultras ni tenemos ninguna relación con Frente Onuba. Nuestra peña [Sivianes] es en honor a un mítico jugador del Recreativo de los años 70 y es que ni siquiera sabíamos lo que había pasado en Cartagena hace siete años».

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