Fútbol | Segunda B

Orfila, oficio y polivalencia para la defensa albinegra

Pedro Orfila remata a puerta en el encuentro entre el Real Murcia y el FC Cartagena de la pasada temporada./LV
Pedro Orfila remata a puerta en el encuentro entre el Real Murcia y el FC Cartagena de la pasada temporada. / LV

El zaguero asturiano llega al Efesé después de 42 partidos como titular en el Real Murcia

RUBÉN SERRANOCartagena

No es un futbolista del montón, ni mucho menos, el que anunció este jueves el Cartagena: más de 100 partidos en el fútbol profesional, etapas en Primera e incluso un ascenso a Segunda figuran en el currículum del experimentado defensa Pedro Orfila, de 30 años y que viene de hacer una estupenda temporada con el Real Murcia. Allí fue despedido, a pesar de que fue un jugador indiscutible en la zaga grana, con 42 partidos como titular; el asturiano es pura polivalencia, porque actúa de central y cumple a las mil maravillas de lateral derecho. Era justo la pieza que necesitaban Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis para dar prácticamente por cerrada una línea de campo de auténtico lujo, si finalmente se queda el sevillano Moisés García.

El Efesé andaba detrás de Orfila, natural de Luanco, desde hacía tiempo. De hecho, este miércoles por la noche estaba todo prácticamente atado para hacerlo este jueves oficial. Tanto Belmonte como Breis confesaron abiertamente que uno de los refuerzos que quedaban era encontrar a un futbolista polivalente, a fin de tener una pieza de repuesto si el lateral derecho Óscar Ramírez causa baja a lo largo del curso por lesión. Sin duda, el asturiano dará lustre y competitividad a una zaga ya de por sí con muchos quilates, con la veteranía de Antonio López, el liderazgo de Moisés, el crecimiento de Sergio Ayala y el recorrido de Jesús Álvaro y Óscar Ramírez. El club aporta fuerte por Orfila y le hace un contrato por dos temporadas.

El asturiano inició su carrera en el Sporting de Gijón e incluso dio el salto con el primer equipo, en octubre de 2010, en un partido de Copa del Rey contra el Mallorca. Entonces el entrenador era Manolo Preciado. Con los de El Molinón jugó en la élite en el curso 2011/12 y se despidió a la siguiente, en Segunda, para poner rumbo a un Racing de Santander con el que logró logró el ascenso a la categoría de Plata. Allí pasó dos años antes de que se fijara en él el Numancia, donde pasó otros años y disputó 53 encuentros. El verano pasado lo fichó Deseado Flores para el Real Murcia. Tenía contrato hasta junio de 2019 y se mostraba reacio a continuar después de los impagos acumulados: llegó a reclamar más de 58.000 euros.

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