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CRÓNICA

Esperpento en La Línea

Quique Rivero se lanza al césped para intentar frenar a Zamorano, en los minutos finales.
Quique Rivero se lanza al césped para intentar frenar a Zamorano, en los minutos finales. / LOF
  • El peor Cartagena de la temporada cae en un pésimo partido, se despide del primer puesto y necesita empatar ante el Recreativo para meterse en el 'playoff'

El abismo está a la vuelta de la esquina. No es el horror definitivo, pero se le parece. Y bastante. Aún quedan 90 minutos para escapar de un destino cruel y evitar lo que sería una de las catástrofes balompédicas más relevantes de lo que llevamos de siglo en el fútbol local, siempre tan dado a los sollozos, los imprevistos y los disgustos. Quedan 90 minutos. Para esto y para lo otro. El Efesé hizo ayer el más difícil todavía -como casi siempre en versión negra- y se pegó un batacazo de los que se recordarán durante muchos años. Fue en La Línea de la Concepción, en el idílico entorno de la bahía de Algeciras y con una batería de gigantescos cargueros de fondo esperando -inmóviles e imponentes- su turno para entrar en el Puerto y descargar.

A escasos metros de Gibraltar, donde andan preocupados por la inminente salida del Reino Unido de la Unión Europea y el fútbol les importa muy poco, uno de los históricos 'pupas' de la Segunda B española pudo protagonizar un 'Cartagexit' de los que se quedan marcados para toda la vida. Al final, el trastazo quedó minimizado -en parte- por los resultados que se dieron después en otros campos. El Mérida no ganó en El Ejido y el Recreativo sí lo hizo en el Nuevo Colombino ante el San Fernando y vendrá salvado el domingo al Cartagonova. No sabemos si eso al final será peor o mejor, ya que los dos últimos rivales del Efesé tampoco se jugaban nada y la cosa ha ido peor que mal. Es lo que hay.

El caso es que el Cartagena firmó ayer una lamentable actuación en La Línea de la Concepción, donde la Balompédica Linense le dio un repaso y le superó en todas las facetas del juego. De nuevo, ante un rival que no se jugaba absolutamente nada, los de Alberto Monteagudo estuvieron muy por debajo de su verdadero nivel y salieron del campo como entraron: derrotados. Con este nuevo pinchazo, el segundo consecutivo a domicilio y que cierra un ciclo de cuatro jornadas sin ganar, el Cartagena cae ya a la cuarta plaza, pierde todas las posibilidades de alcanzar el primer puesto e incluso ve peligrar seriamente su clasificación para el 'playoff' de ascenso. Algo inimaginable hace solo un mes, cuando el Efesé era el líder del grupo IV. Ayer se tocó fondo, ya que vimos al peor Cartagena del año.

Castigo rápido

La Balompédica Linense golpeó a los albinegros en su primera llegada. Zamorano filtró un pase entre líneas a Stoichkov y el ariete local le hizo un roto a Ceballos, quien no se enteró del desmarque del rival. Stoichkov batió a Marcos con un zurdazo cruzado en el uno contra uno. Era el minuto 6. Poco después tuvo el Cartagena su mejor oportunidad del primer tiempo. Isi Ros persiguió un balón que parecía perdido y se lo robó al central Mario Gómez dentro del área. Regateó bien y chutó fuerte pero centrado y el meta Godino despejó a córner.

En dos contragolpes de la Balona pudo llegar el segundo tanto del cuadro local. Primero, el zurdazo de Zamorano se fue ligeramente desviado. Y luego Marcos evitó, con una parada milagrosa, que marcara el exalbinegro Gato, quien remató completamente solo en el área pequeña. Se lesionó Cristo antes del descanso y entró por él Artiles, pero casi nada cambió en el ataque visitante, donde Arturo volvió a estar desastroso y todo se fió a las intentonas individuales de un Isi Ros voluntarioso pero desacertado.

Al inicio del segundo tiempo llegó el mazazo definitivo. Gato dejó atrás a Zabaco tras un buen envío de Stoichkov y su derechazo raso y ajustado al palo se convirtió en el 2-0. Era el minuto 47. El cuadro local, que no se jugaba nada en el envite, volvía a salir al campo de la caseta de vestuarios mucho más activo e intenso que los futbolistas de un Cartagena que se jugaban la vida en tierras gaditanas. Detalle incomprensible, doloroso y muy preocupante.

Monteagudo sacó a Germán (por Gonzalo) y más tarde puso a Renato, del filial, y retiró a Arturo. Hubo dos goles anulados por fuera de juego, uno a Chico y otro a Isi Ros. Marcos sacó otra mano providencial para evitar que marcara Zamorano y Óscar Ramírez, a dos minutos del final, estrelló un libre directo en el larguero. Todo eso fue 'atrezzo', porque lo importante había quedado claro en el segundo minuto del segundo periodo. Lo del Cartagena ayer fue un esperpento. Absoluto.