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Fútbol | Segunda B

Monteagudo-Vidal, tercer asalto

Alberto Monteagudo, con peto azul y brazos en jarra, junto a Timpani y Pedro Largo, escuchando a David Vidal, en 2002.
Alberto Monteagudo, con peto azul y brazos en jarra, junto a Timpani y Pedro Largo, escuchando a David Vidal, en 2002. / Juanchi López
  • Cuando coincidieron en el Murcia, el técnico gallego dejó cuatro meses en la grada al actual técnico del Efesé y después le llamó «perro» y «fracasado»

El fútbol da tantas vueltas y el destino es tan caprichoso que a falta de cuatro jornadas para que acabe la Liga regular en Segunda B y con el duelo por la primera plaza al rojo vivo, la inesperada llegada de David Vidal al banquillo del Lorca le ha dado un aliciente más a una lucha que de ya por sí era absolutamente apasionante. Porque resulta que el veterano técnico gallego es enemigo declarado del entrenador del Cartagena, Alberto Monteagudo. Ambos no pueden ni verse desde hace quince años, cuando protagonizaron dos enfrentamientos que fueron públicos y que llenaron muchas hojas de periódico y minutos de radio y televisión. Fueron dos episodios distintos, en 2002 y 2003, cuando Vidal era entrenador del Real Murcia y Monteagudo, jugador del equipo grana desde 2001, tuvo que emigrar y fichar por la UD Las Palmas para que la cosa no acabara aún peor.

Todo comenzó a los quince días de llegar David Vidal al banquillo del equipo de La Condomina, en febrero de 2002, sustituyendo a Chato González y con el reto de salvar al equipo grana del descenso a Segunda B. Monteagudo, titular fijo hasta ese momento, pasó al banquillo. Y tras el segundo partido de esa nueva etapa, David Vidal dijo un lunes que Jaime y Tito iban a ser los centrocampistas titulares el siguiente domingo y que tenían que mejorar su rendimiento y dar equilibrio al equipo en el duelo ante el Sporting de Gijón en El Molinón.

A renglón seguido, un periodista le preguntó a Monteagudo, mediocentro con bastante bagaje en Segunda a esas alturas de su carrera, qué le parecían las declaraciones de Vidal y él contestó que eran «una falta de respeto a los demás jugadores del centro del campo de la plantilla, ya que si un lunes el entrenador dice públicamente que Tito y Jaime van a ser titulares el domingo no tiene mucho sentido el trabajo de los entrenamientos de toda la semana». Cuando a la mañana siguiente, Vidal leyó esas manifestaciones de Monteagudo en un periódico, acabó su corta relación (durante las dos semanas que se dirigió a él le llamaba Montenegro en vez de Monteagudo) y le dejó fuera de la convocatoria durante 18 jornadas consecutivas, las que restaban hasta el final de una Liga 2001-02 que Monteagudo acabó pasando en blanco entre febrero y junio.

Insultos y plante

Unos meses después, en enero de 2003, sus caminos volvieron a cruzarse. Alberto Monteagudo había fichado el verano anterior por la UD Las Palmas, que también estaba entonces en Segunda A. Cumplió su contrato en el Murcia y como Vidal seguía ni le plantearon la renovación. El caso es que tocaba volver a Murcia y unos días antes del partido a Monteagudo le hicieron la típica pregunta de si pensaba celebrar un gol si marcaba en La Condomina ante su exequipo. «Si marco en Murcia, le dedico el gol a David Vidal», contestó en tono de broma. Al día siguiente, el titular del diario 'Marca' era esa frase entrecomillada del entonces futbolista de la UD Las Palmas.

Y esa misma mañana, tras el entrenamiento del Murcia en Cobatillas, Mar Moreno, periodista de ITEM Audiovisual, tenía pactada una entrevista para el canal autonómico de Canarias con David Vidal. Y aquello fue lamentable. Según testigos presenciales, el técnico gallego amenazó con romper el objetivo del cámara y trató con evidente desprecio a la periodista. «Menuda mierda de entrevista me hizo usted, señorita», le espetó Vidal a la reportera tras despachar en poco más de un minuto una entrevista con once preguntas.

Al final, cuando la periodista le pidió que valorara las palabras de Monteagudo, Vidal estalló. «Estoy hasta los cojones de mataos que se van ladrando del club. Y de estos putos periodistas que sólo saben sacar la mierda que dicen perros y fracasados como Monteagudo y otros. Monteagudo acabó contrato y se fue a su puta casa. Ahora me manda usted al perro de Aguilar, al perro de Godino y al perro de Timpani. Soy padre de familia y hablo de fútbol, no de perros», bramó Vidal.

Al día siguiente, Timpani, que esa campaña jugaba en el Ciudad de Murcia, fue a Cobatillas a pedirle explicaciones a su exentrenador. Vidal, por su parte, anunció que no hablaría con periodistas durante 40 días y éstos, a pesar del 6-1 que el Murcia le metió ese domingo a Las Palmas, hicieron un plante y se marcharon de la sala de prensa de La Condomina en cuanto entró en ella el entonces entrenador del Murcia. El cuadro grana subió ese año a Primera División.