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FC Cartagena
Sergio Jiménez agarra a Pierre en el partido del domingo ante el Extremadura.
Sergio Jiménez agarra a Pierre en el partido del domingo ante el Extremadura. / :: Antonio Gil / AGM

FÚTBOL (2ªB)

Sergio Jiménez, vuelta al calvario

  • El medio de Los Belones naufraga de nuevo y, pese a que Monteagudo cree en él, es incapaz de recuperar su nivel

Sergio Jiménez no sale del laberinto. El centrocampista de Los Belones, de 24 años, está viviendo un año complicadísimo y, en un contexto de notable colectivo para una plantilla que -con sus luces y sus sombras- sigue luchando por el primer puesto, él está completando una campaña bastante decepcionante. Se puede decir que si hay alguien que lo está pasando realmente mal en estos momentos en el vestuario albinegro, ese es Sergio Jiménez, jugador franquicia del club y único hombre con contrato hasta 2019. El pasado domingo, en un partido en el que lució después de mucho tiempo el brazalete de capitán en el Cartagonova, volvió a estar muy por debajo de su nivel, fue pitado por un amplio sector de la grada y abondonó el estadio absolutamente hundido.

No es nada nuevo. Parecía recuperado, después de que la sanción de Gonzalo Verdú le abriera las puertas de la titularidad ante el Jaén. Esa tarde, Sergio Jiménez estuvo notable y se ganó el derecho a repetir como titular en la salida a Sanlúcar de Barrameda. También hizo un buen trabajo en el campo del Atlético Sanluqueño, donde el Cartagena cimentó su vuelta al liderato. Y, por eso, Alberto Monteagudo, le mantuvo en el equipo inicial, dejando en el banquillo a Gonzalo Verdú, uno de los más destacados en la segunda vuelta, especialmente cuando ha jugado de pivote defensivo.

Pero ante el Extremadura, de nuevo, Sergio Jiménez se vio superado por el partido. Transparente en el robo, desatinado con el balón, increpado por el público y, finalmente, hasta con miedo de entrar en contacto con la pelota, el chaval de Los Belones vivió una auténtica pesadilla en el duelo del domingo. Y no es la primera vez que le sucede en este ejercicio aciago para él.

Tocó fondo ante el Melilla

«Estoy hundido. No voy a decir algo que no sienta realmente. Me siento fatal porque he sido un desastre. Yo creo que todo se debe a un problema de cabeza y me falta confianza. Entre la rodilla, las dos expulsiones últimas y la poca continuidad que he tenido, salgo al campo con dudas y no hago lo que tengo que hacer. Me siento fatal», declaró Sergio Jiménez a 'La Verdad' tras su mala actuación en el partido ante el Melilla, el último domingo de febrero.

Pese a ello, Monteagudo le mantuvo en el 'once' el domingo siguiente, ante el Granada B, y en el Nuevo Los Cármenes estuvo más que correcto. Pero el siguiente partido en casa, ante el San Fernando, volvió a ser suplente. Tan mal lo vieron varios peñistas que antes del derbi contra el Real Murcia (no jugó ni un minuto), con la ayuda de su familia y pareja, montaron una fiesta sorpresa en la cantina del estadio simplemente para darle ánimos y recordarle que estaban a muerte con él. «Gracias por tanto cariño y apoyo. Volveré a ser el de antes. Trabajaré a muerte para recuperar mi nivel», prometió Jiménez a los que estuvieron con él aquella noche.

En este sentido, la pasada temporada él fue elegido por todas las peñas albinegras como el jugador más destacado de toda la Liga. Por eso sorprende tanto que en esta campaña, donde en lo colectivo todo marcha mejor, Sergio Jiménez haya perdido ese nivel que demostró en temporadas anteriores y que, entre otras cosas, hizo que clubes de superior categorían preguntaran por él.

Debutó en 2012 con el primer equipo, en un partido de Copa Federación contra el Yeclano. Su primera aparición en Liga fue en agosto de 2013, en el Cartagonova, contra El Palo y con Luis Tevenet en el banquillo. Entonces tenía 20 años y una semana después sufrió una gravísima lesión en su rodilla derecha. Tuvieron que operarlo dos veces en un plazo de tres semanas. Así, su eclosión como futbolista llegó la pasada campaña, donde lo jugó todo con Víctor y con Monteagudo (35 partidos y sus dos primeros goles como profesional).

Siempre dijo que «en Segunda B» no jugaría «en otro sitio que no fuera el Cartagena». Aún así, escuchó cantos de sirena y a Paco Belmonte le costó tres meses convencerlo de que su mejor opción era quedarse. Parecía imposible que siguiera en el Efesé, de hecho. Pero al final, en la víspera del Día de Reyes del año pasado, renovó hasta 2019 y mejoró su contrato, pasando a ser uno de los jugadores importantes y tercer capitán del equipo. Ahora, con Limones y Ceballos como suplentes habituales, siempre que juega él lleva el brazalete.

Gonzalo pide paso

En esta campaña, la cuarta en la primera plantilla, las molestias en la rodilla operada hace tres años y un inoportuno esguince de tobillo sufrido en el derbi de la primera vuelta, tras una durísima entrada del grana Golobart, le hicieron perder su sitio de hombre fijo en el 'once'. En varias ocasiones se quedó en el banquillo debido al gran rendimiento que está dando durante todo el campeonato en el puesto de '6' su amigo Gonzalo Verdú. Ahora, lo normal es que haya cambio en Villanueva de la Serena y Verdú regrese al 'once'. Sergio Jiménez, que ha jugado 24 partidos (19 de titular) tiene toda la confianza de Monteagudo, quien no está dando carrete a Juan Antonio Ros, como en la primera vuelta no se le dio ni a Pablo Ortiz ni a Quintana.

En esta particular vuelta al calvario, el medio de Los Belones vivió el domingo unos momentos duros, de los peores en su aún corta carrera. Sintió los abucheos de su público y fue censurado en su propia casa, algo que no obstante tampoco es nuevo en el Cartagonova, donde antes fueron pitados jugadores de la tierra como Pedro Cordero, Manolo Requena, Paco Sánchez, los hermanos Egea, Leo, Javi Manzano, Héctor Yuste o el propio Arturo.