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CRÓNICA

Otra tortura en el Cartagonova

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Toni Doblas derriba a Arturo dentro del área en una jugada que el árbitro no consideró penalti. / A. Gil / AGM

  • El Efesé vuelve a fallar en su campo, se deja el primer puesto y de nuevo está obligado a ganar a domicilio

Una de las cosas que nunca entendí fue qué guía a un tipo trabajado y bien pagado a esperar a los setenta y pico años para comprarse un Mercedes. Durante décadas ha tenido tiempo, dinero y ganas de tirarse en plancha, comerse el mundo, darse un capricho, no pedir permiso a nadie y conducir el coche de sus sueños, esos que ha ido posponiendo 'sine die' sin saber muy bien por qué. No tenía motivos para hacerlo. ¿Por qué lo hizo? Ni él lo sabe. Cuando ya todo está perdido y el tipo en cuestión (son multitud, háganme caso) se acostumbra a visitar más tanatorios que bares para poder estar un rato con los viejos amigos, un chip se le enciende en el cerebro. El tiempo se agota, los años corren como si fueran meses y en el espejo cada día es más difícil reconocerse. Entonces, cuando ya ha comenzado el tiempo de prolongación, acude al concesionario más cercano y gasta todos sus ahorros en el coche que debió haber comprado 30 años antes.

Anoche, tras un nuevo fracaso del Efesé ante su público, uno de esos privilegiados pensionistas al volante de un 'CLK' dorado con asientos de cuero juraba en arameo en el semáforo en rojo de la calle Peroniño. Había muchos coches, pero no era un problema de tráfico. A estas alturas, este chófer ya no tiene prisa por llegar a ningún sitio. Creo que ese no era el problema. Se quejaba a su acompañante, un copiloto algo más joven que también hablaba y gesticulaba. Estaban recién salidos del Cartagonova. Probablemente, buscaban una respuesta a la pregunta del millón. ¿Por qué este Cartagena se deja en casa lo que gana fuera y se empeña en dejar el liderato en bandeja al Lorca? Esta semana, de nuevo en el diván, todos tendremos que buscar una respuesta del millón.

Mientras la hallamos -quien la encuentre que avise rápidamente, por favor- se me ocurre pensar en ese ejemplo, el del jubilado que esperó, esperó y esperó para hacer su sueño realidad. ¿Forzado? Puede ser. Pero es que se hace difícil explicar qué está pasando. Es cierto que en Cartagena estamos habituados a temporadas en las que todo va de cara hasta que, no sabemos por qué, en un santiamén todo se pone de nalgas. Y todo acaba de la peor manera. No es tarde. En esta ocasión, aunque poco, aún queda algo de tiempo para no postergar un sueño inaplazable.

Ánimo tocado

Porque sinceramente parece difícil que en próximas campañas haya una oportunidad tan clara como en la actual para ser campeón y ascender por la vía rápida. El objetivo sigue ahí, a tiro de dos puntos. Pero hay que despertar en el Cartagonova, un campo en el que empieza a ser una tortura comparecer cada quince días. Para todos, jugadores, técnicos y aficionados. No encuentra el camino el Cartagena para sumar de tres en tres en el recinto de Benipila. Y eso empieza a pesar en el ánimo de todos.

Anoche volvió a tropezar, en esta ocasión ante un buen Extremadura, y se dejó otros dos puntos por el camino de los que se puede acordar -y mucho- cuando acabe la Liga. De momento, se deja el liderato, que vuelve a ser para el Lorca. A cuatro jornadas para el final, ya hay poco margen de error. Lo curioso es que el partido comenzó de la mejor manera, con un gol de Moisés en el minuto 3. Óscar Ramírez se sacó un gran centro con la izquierda y Germán cabeceó en el segundo palo para habilitar a Moisés, quien marcó con un toque sutil desde cerca del área chica. El central sevillano, como hace unas semanas en Marbella, se disfrazó de ariete para hacer un bonito gol. Pero el equipo de casa solo tuvo la situación controlada en los diez primeros minutos. En el 17, Willy encontró un pasillo entre los centrales y se plantó solo delante de Marcos. Le batió con un certero remate cruzado con el interior.

  • Resumen del FC Cartagena - Extremadura (1-1)

Acusó el golpe el equipo de casa, sin tino ni ritmo hasta el descanso. De hecho, una pared entre Willy y Pierre fue desbaratada 'in extremis' por el meta Marcos. Y Pierre insistió luego con un disparo lejano. Una salida en falso de Toni Doblas permitió a Cristo dibujar una vaselina que se marchó por poco. En el Cartagena, con Juanlu Hens como novedad en el equipo, todo el peligro lo generaba el mismo hombre: Óscar Ramírez.

Buenos cambios

Mejoró el Cartagena en el segundo tiempo, especialmente a raíz de la entrada de Arturo en el campo. En su primera acción, el ariete cartagenero habilitó a Llorente con un taconazo y el potente chut del segoviano lo despejó Toni Doblas con una plástica estirada. En el rechace, Germán casi marca de cabeza. Tras una doble oportunidad de los visitantes, bien resuelta por Marcos, Arturo pudo anotar con un remate en el primer palo que se fue por encima del larguero. Poco después, Toni Doblas le derribó dentro del área pero Ripoll Solano no vio penalti.

Con todo, la ocasión más clara fue la que desperdició en el 78 Sergio García, nada más entrar sustituyendo a Germán. Arturo protagonizó una fantástica cabalgada y cedió atrás. Allí llegó el zamorano, que tenía toda la portería para marcar. Chutó fuerte, con la izquierda, y el balón se le fue. En los instantes finales, dos disparos de Cristo y otro de Isi Ros, salvado con apuros por un defensa, pudieron dar la victoria a un Cartagena que sigue siendo poco fiable cuando juega como local. Y de nuevo, está obligado a ganar fuera (en Villanueva de la Serena) lo que se deja en casa.