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FC Cartagena

Rivero: «Hace dos semanas ni se nos pasaba por la cabeza ser líderes»

Quique Rivero, ayer en Pinatar Arena.
Quique Rivero, ayer en Pinatar Arena. / J. M. Rodríguez / AGM
  • El cántabro dice que se encuentra «cómodo y con confianza» y ve al equipo «muy preparado» para mantener el liderato

Sus propios compañeros dicen de él que es el termómetro del equipo. Si Quique Rivero (Cabezón de la Sal, Cantabria, 1992) tiene su día, el Cartagena gana. Calidad, toque, pausa, visión panorámica y exquisitez en su bota derecha. Esas son sus principales cualidades. Y de vez en cuando, cae un golito. Lleva cuatro en esta Liga. Hace pocos, pero todos los que marca son bonitos. El último, el que le dio los tres puntos al Cartagena el pasado sábado en Sanlúcar de Barrameda (0-1), fue precioso. Un derechazo con el interior. Con efecto de fuera hacia adentro. Una rosca a media altura que el viento empujó con fuerza hacia la red y el portero local, Diego García, no vio venir.

«Me gusta disparar con el interior y en esa posición, al borde del área, lo intento siempre que puedo. Ya tuve una muy parecida el día del San Fernando y se me fue por muy poco, pegada al palo. Este sábado me vino el balón, le di a la primera y entró perfecta. Nos vino muy bien ponernos por delante tan pronto, ya que era un partido complicado y lo pudimos tener controlado en todo momento. Fue un partido feo, con poco juego y sin vistosidad. El objetivo era venirnos con los tres puntos y salimos muy contentos. El Lorca falló al día siguiente y estamos primeros. Salió todo redondo en la última jornada», resume Rivero.

El '8' del Efesé admite que hace quince días, tras perder con el Marbella, era «inimaginable» pensar en que su equipo recuperaría el liderato en solo dos jornadas. Ese día en tierras malagueñas él falló un penalti y el Cartagena perdió un partido que debió haber ganado holgadamente. La semana anterior había caído en el derbi ante el Murcia. «Fue un momento crítico. Estábamos a cinco puntos y esa tarde jugaba el Lorca en el campo del Villanovense. Si ganaba ese partido nos íbamos a ocho y la verdad es que habría sido difícil poder recortar ya una diferencia tan grande a falta de tan pocas jornadas. Pero todo ha cambiado en dos semanas. Nosotros hemos hecho lo que debíamos y ellos han fallado», comenta el ex jugador de Racing de Santander y Tenerife.

Reconoce que «nuestro objetivo era seguir jugando bien y poder alcanzar al Lorca, pero hace dos semanas ni se nos pasaba por la cabeza ser líderes ahora. Siempre hemos confiado en nosotros y la idea era insistir en nuestro estilo para ganar el mayor número de partidos en este tramo final de Liga. El objetivo era recuperar el liderato, pero nunca podíamos pensar en que eso lo haríamos en solo quince días».

Ahora -lógicamente- el reto cambia. Toca defender ese primer puesto a capa y espada y no bajar al segundo en las cinco jornadas que restan. «Yo veo al equipo muy preparado y muy mentalizado. No nos agobiamos ni pensamos en más allá de este domingo. Viene el Extremadura, que está abajo y hay que sumar los tres puntos. Pero que nadie piense que va a ser fácil. En mi opinión, la actual plantilla del Extremadura es de las mejores de todo el grupo. Sus números en la segunda vuelta están ahí [ha sumado 22 puntos, los mismos que el Cartagena, en la segunda parte del campeonato] y van a ser un rival durísimo. Conozco la plantilla y tiene futbolistas de gran nivel para esta categoría. Se reforzaron bien en enero y pueden ganar en cualquier campo. Para nosotros, es fundamental ganar los tres partidos que nos quedan en el Cartagonova. Y eso pasa por hacerlo bien este domingo ante el Extremadura», apunta Rivero, quien suma ya 63 partidos y 6 goles con la camiseta del Cartagena.

Compatible con Llorente

En lo personal, Rivero está atravesando su mejor momento del curso. Está destacando en casi todos los partidos y es el referente del equipo. «Me siento cómodo y con confianza. Realmente, me he sentido bien durante todo el año, pero es verdad que con el anterior sistema, al jugar en el doble pivote, partía desde más atrás, construía el juego desde campo propio y pisaba menos el área del rival. Ahora, al ser tres jugadores en el medio, me puedo descolgar más, llego en más ocasiones a zona de remate y vives un poco menos pendiente de la vuelta. Me siento bien, en lo físico y en lo anímico. Y ojalá siga todo así hasta el final», explica el cántabro.

Cuando a mediados de enero llegó al equipo el segoviano Fernando Llorente, se habló de una posible incompatibilidad entre el medio procedente del Politécnica Timisoara rumano y Rivero. Pero Alberto Monteagudo, técnico albinegro, cambió el sistema y pasó del 4-2-3-1 de la primera vuelta al 4-1-4-1 actual, con el fin de hacer sitio a dos de sus futbolistas de más calidad. En este dibujo, Llorente y Rivero comparten plaza en el 'once' titular. Y los dos brillan. Ocho goles han marcado entre ambos en esta segunda vuelta.

«Jugamos en el mismo puesto. Eso es en lo único que nos parecemos. Porque tenemos característica diferentes y yo incluso diría que somos completamente distintos como futbolistas. Desde el principio nos estamos entendiendo bien y el resultado está ahí. Ambos podemos descolgarnos, pisar área y aparecer por zonas peligrosas. También es importante el trabajo que hace el pivote defensivo, ya sea Gonzalo o Sergio Jiménez. Al jugar con tres en el medio, todas las tareas se comparten y hay más posibilidades para todos los que jugamos en el medio», subraya Rivero.

¿Es posible que este sistema de juego beneficie a los centrocampistas y penalice a los delanteros? «Para nada. Yo no lo veo así. Y el mejor ejemplo es que en cada partido generamos muchas ocasiones y todos los jugadores, incluidos los delanteros, tenemos opciones de hacer gol. Pienso que es un dibujo en el que nos sentimos cómodos y el mejor ejemplo es que en esta segunda vuelta hemos jugado grandes partidos», responde el cántabro.

«Al final, entrarán»

No obstante, Rivero admite que hay un problema de eficacia en la delantera albinegra. «Los números están ahí y es innegable que nuestros delanteros están pasando por un momento de poco acierto de cara a portería. Tienen ocasiones, pero no están marcando. Yo me quedo con que su trabajo es muy bueno, con que esas ocasiones están llegando, en muchas ocasiones generadas de la nada por ellos mismos. Y al final, trabajando así, esas ocasiones de gol entrarán. Mientras tanto, los defensas y los centrocampistas estamos aportando goles y el equipo lleva 20 semanas marcando de manera consecutiva. Eso lo dice todo. Si además eso se traduce en victorias y hace que el equipo sea líder, pues que siga todo así».

Por último, Rivero no le da demasiada importancia al cambio en el banquillo del Lorca. «Ni conocía a Julio Algar ni conozco a David Vidal. Su etapa mediática en Primera me pilló siendo muy pequeño y no tengo referencias de gente que haya trabajado con él. La verdad es que es algo que me da igual. Solo me fijo en lo que hacemos nosotros», dice.