La Verdad

FC Cartagena
Jesús Álvaro avanza por la banda, dejando atrás a su marcador.
Jesús Álvaro avanza por la banda, dejando atrás a su marcador. / LOF

Con la magia de Rivero sobra

  • Un precioso tanto del cántabro le da tres puntos de oro al Cartagena, que seis semanas después recupera el liderato a la espera de lo que haga hoy el Lorca en La Línea de la Concepción

Había que ganar. Otro resultado no le valía al Cartagena en el incómodo y estrecho campo de El Palmar, en Salúcar de Barrameda. Y el equipo de Monteagudo hizo sus deberes. En un partido gris, de poco fútbol y mucho esfuerzo, sumó tres puntos muy valiosos que le dan una enorme tranquilidad de cara a las cinco últimas jornadas del campeonato. El cuadro albinegro tiró de oficio y experiencia para tumbar al equipo local, que se queda a un paso del descenso, y cazar al Lorca en el primer puesto. Los albinegros han dormido como líderes y meten toda la presión del mundo al equipo lorquino, que esta mañana juega en el campo de la Balompédica Linense. Con la victoria lograda en el feudo del Sanluqueño, ya son nueve los triunfos obtenidos por el cuadro de Monteagudo a domicilio en lo que va de temporada. De hecho, con 32 puntos sumados lejos del Cartagonova, el Efesé es el segundo mejor visitante de toda la Segunda B, solo superado por el Racing de Santander.

El gol del triunfo fue muy madrugador. Cristo se internó por la banda izquierda y cedió a Quique Rivero, quien soltó un latigazo con la derecha ante el que nada pudo hacer el meta local, Diego García. Fue un disparo marca de la casa, con rosca, de los que tanto gustan al centrocampista cántabro. De esos que si cogen portería son casi imposibles para los porteros. Era el minuto 8 y los visitantes ponían la guinda a un buen inicio de partido con el tanto de Rivero, de nuevo de los mejores del equipo cartagenerista, dando pausa al juego y quedándose con el balón cuando la situación lo requería.

Con el paso de los minutos, el Sanluqueño se fue adueñando de la pelota y pisó en bastantes ocasiones el área albinegra. No obstante, los gaditanos apenas chutaron y solo generaron peligro en balones aéreos. Apretaban, pero no mordían. Se notaba que jugaban con la angustia del que se sabe casi sentenciado antes de empezar el partido. Para el Sanluqueño, que maneja uno de los presupuestos más bajos de la categoría, volver a Tercera no es un drama. Pero tras su estupenda reacción en la segunda vuelta, sus aficionados llegaron a soñar con la posibilidad de mantenerse en Segunda B. Y ayer se dieron de bruces contra una tozuda realidad: el Efesé los mandó virtualmente a Tercera.

Llorente tiene el 0-2

El Sanluqueño no pegaba. Pero sí pudo hacer el segundo el Cartagena. Tras otra buena maniobra de Cristo, la pelota le llegó a Fernando Llorente, quien disparó desde la frontal y el balón se marchó rozando el poste. Y antes del descanso hubo otro acercamiento peligroso del Efesé. Germán no llegó a conectar por muy poco un remate tras un envío de Sergio Jiménez. Fue tras una buena internada por la izquierda de Jesús Álvaro. Armero, con un tiro que atajó sin problemas Marcos, quiso avisar antes del paso por los vestuarios.

Intensificó su dominio el Atlético Sanluqueño en el segundo acto, aunque de nuevo le faltó acierto a la hora de rematar sus jugadas. La salida del ariete Rufo mejoró a los de casa, ya que es un delantero que va bien por alto y que pelea cada pelota como si fuera la última. Y eso metió en apuros a Marcos, consolidado ya como portero titular del Cartagena. Con el viento a favor, los locales metían el balón en el área del Efesé con mucha facilidad y en un par de ocasiones midió mal su salida el meta visitante. La cosa no pasó a mayores porque ningún delantero local estuvo listo para aprovechar esos fallos de cálculo del joven portero madrileño. Mawi es que el estuvo más cerca de hacer el tanto del empate, pero se entretuvo a la hora de rematar.

Doble pivote

Monteagudo quitó a Rivero para poner a Gonzalo Verdú y dispuso un doble pivote defensivo, junto a Sergio Jiménez, que se dedicó a frenar los avances locales y a echar un cable a los dos centrales, Moisés y Míchel Zabaco, quienes dieron una auténtica lección de solvencia defensiva durante los 90 minutos. Fueron los mejores del conjunto cartagenero en un encuentro feo y con pocas ocasiones de gol.

También entró Arturo mediado el segundo acto. Y de nuevo tuvo dos oportunidades muy claras de marcar y romper una sequía goleadora que ya se va a las diez jornadas. En la primera, se durmió a la hora de disparar y el central Ceballos le quitó el balón. En la segunda, solo delante del portero, chutó al centro y la pelota dio en el cancerbero local. Afortunadamente, no hubo que lamentar esas dos ocasiones erradas por el ariete cartagenero. En el tramo final, el Sanluqueño se volcó con todo y hubo algún susto -que no ocasión- en la portería que por segunda semana consecutiva Marcos dejó a cero.

Con este nuevo triunfo, el Cartagena ha pasado la noche en primera posición, con 62 puntos y empatado con el Lorca. Debido a la derrota del Marbella y el empate del Mérida, la quinta plaza se queda a ocho puntos cuando solo quedan cinco partidos por disputarse. La semana que viene ante el Extremadura, los albinegros pueden dar un paso decisivo para dejar sentenciada su clasificación para la promoción de ascenso. Ante el Extremadura, próximo domingo a las 20.30 horas en el Cartagonova, Alberto Monteagudo cumplirá su partido número 50 en el banquillo del Cartagena, una cifra que en este siglo solo cumplió Juan Ignacio Martínez (137 partidos dirigiendo al Efesé). Los números de Monteagudo aquí hablan por sí solos. 24 victorias, 17 empates y 8 derrotas en 49 partidos. Lo más difícil, no obstante, llega a partir de ahora.