La Verdad

FC Cartagena

Un juvenil del Efesé muere atropellado en Santa Lucía

Regresaba del hospital junto a su madre y, de vuelta a casa, encontró la muerte. Cruel e inesperado. Así fue el fallecimiento el pasado jueves por la noche de Houssine Tamrani Chekkaf, un marroquí de 17 años que jugaba de delantero en el juvenil de Primera del Cartagena Fútbol Club, el de la Ciudad Deportiva Gómez Meseguer. En la CT-33, en el tramo que va del hospital Santa Lucía al Muelle de San Pedro, un camión atropelló al muchacho cuando andaba por la carretera, junto a su madre, en el mismo sentido en el que circulan los vehículos. La Policía Local investiga las circunstancias del atropello.

Houssine vivía en Fuente Álamo con sus padres. Y estudiaba en un instituto de Educación Secundaria de la localidad. Su pasión era el fútbol y cada tarde bajaba a Cartagena a entrenarse con sus compañeros en el polígono Cabezo Beaza. El club de Gómez Meseguer, con el que estaba completando su cuarta temporada, le pagaba a diario el tique del autobús para que acudiera a los entrenamientos junto a sus compañeros, dirigidos por Alberto Veiga. Pero este jueves cambió el fútbol por una visita al Santa Lucía, acompañado por su madre.

Su madre, ilesa

Al salir del hospital, madre e hijo se dirigieron caminando por el estrecho arcén de la CT-33 hasta el Paseo del Muelle, con la intención de continuar luego por la Cuesta del Batel y llegar a la Estación de Autobuses. Allí tomarían el primer autocar hacia Fuente Álamo. Pero antes de llegar a la rotonda de la Grúa Sansón, Houssine fue arrollado y ahora se investiga cómo sucedió. Cuando los servicios sanitarios llegaron al lugar del atropello, no pudieron hacer nada y simplemente certificaron la muerte del chico. La madre de Houssine, que caminaba junto a su hijo, resultó ilesa.

El suceso conmocionó a jugadores, padres, entrenadores y directivos del Cartagena FC, club que este fin de semana guardará un minuto de silencio antes de todos sus partidos y cuyos jugadores lucirán brazalete negro en señal de duelo. «No va a haber entierro ni se velará su cuerpo en un tanatorio. Se lo van a llevar a Marruecos y lo van a despedir en familia. Es un mazazo muy gordo y sus compañeros están muy afectados. Es un drama la muerte de un chaval tan joven, con solo 17 años», contó ayer a 'La Verdad' Leo Gómez, director deportivo del Cartagena FC.