La Verdad

FC Cartagena

Maldición rota, árbitro invisible

Zabaco y Moisés, en primer plano, aplaudiendo a los aficionados visitantes, al final.
Zabaco y Moisés, en primer plano, aplaudiendo a los aficionados visitantes, al final. / Antonio Gil / AGM
  • El Efesé, que no ganaba en Lorca desde el año 2000, vence por vez primera en el Artés y Ripoll Solano completa una buena actuación

El Cartagena trituró de tal forma al Lorca que Julio Algar, entrenador local, no se anduvo por las ramas ni tiró de eufemismos en un alarde de sinceridad que no suele verse demasiado en el fútbol actual. «Ellos han sido mejores y nosotros no hemos tenido nuestro día», admitió el que fuera jugador de Córdoba, Lorca, Murcia y Cartagonova. Durante la segunda mitad tuvo que soportar las quejas de los aficionados lorquinos de la zona de tribuna baja que le reclamaban insistentemente que sacara a Chumbi y retirara del terreno de juego a un desafortunado Manu Onwu. Al final, cuando quedaban 20 minutos, hizo ese cambio. Pero Chumbi no rascó bola y quedó claro que el aguileño, recién salido de una lesión muscular, aún no está para partidos de tanta exigencia como el de ayer.

El que sí sacó nota fue el árbitro balear Ripoll Solano, cuya designación no sentó nada bien en el entorno albinegro. La última vez que había pitado al Cartagena fue hace dos años en un partido ante el UCAM en La Condomina, en el que expulsó a Luque y Arcas en el primer tiempo y, según el entonces capitán del Efesé, llamó «payasos» a los jugadores blanquinegros. Después de los dos últimos arbitrajes que el equipo de Alberto Monteagudo había sufrido, el de Santos Pargaña en La Roda y el de Artacho Cobo ante el Mérida en el Cartagonova, todas las alarmas estaban encendidas.

Pero no pasó nada. No hubo polémica. No hubo nada en las áreas. Y, por momentos, Ripoll Solano y sus ayudantes parecían invisibles. El balear sacó seis tarjetas (casi todas apropiadas) y lo cierto es que los jugadores colaboraron para que el árbitro fuera un espectador más ayer en el Artés. Solo al final, en un roce entre Urko Arroyo y Moisés solucionado a la chilena por Rojas, se encendieron un poco los ánimos. Nada que no entre dentro de lo normal.

Un rato después de terminar el encuentro, mientras charlaban amistosamente Joaquín Romeu (mano derecha de Xu Genbao en Lorca) y Manuel Sánchez Breis (principal colaborador de Paco Belmonte en Cartagena), Ripoll Solano pasó junto a ellos. Se marchaba del estadio y Sánchez Breis dejó esa conversación para estrechar la mano del árbitro y darle la enhorabuena por su actuación. Ripoll le dio las gracias educadamente.

Mientras tanto, Paco Belmonte andaba por el césped, gastando alguna broma a miembros de la expedición albinegra y recordando que era la primera vez en la historia que el Efesé ganaba en el Artés Carrasco. Su último triunfo en Lorca había sido en el antiguo San José en el año 2000. Ayer, en un partido televisado, los albinegros sintieron el calor de casi mil incondicionales que viajaron en seis autocares y decenas de coches.