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FC Cartagena

CRÓNICA

El liderato vuela a Lorca

Cristo y Aguza se encaran antes de un saque de esquina favorable al Cartagena.
Cristo y Aguza se encaran antes de un saque de esquina favorable al Cartagena. / J. M. Rodríguez / AGM
  • El Efesé, con uno menos durante 80 minutos, cae ante el Mérida y baja al segundo puesto tras doce jornadas en lo más alto

Podríamos empezar hablando de Artacho Cobo, un joven árbitro granadino con cierta tendencia a complicarse la vida del modo más absurdo y a enseñar más tarjetas de las que debe. Sería lo más fácil. No es Santos Pargaña. Pero casi. De hecho, hace tres años, tras una nefasta actuación de Artacho Cobo en un Balompédica Linense-Córdoba, el presidente balono, Alfredo Gallardo, en mitad de un lío monumental, pidió a varios agentes de la Guardia Civil que este árbitro granadino fuera sometido a un test de alcoholemia en el propio vestuario. Aquello dio la vuelta a España y Artacho Cobo todavía no ha podido quitarse de encima esa mala fama. Con actuaciones como la de ayer en el Cartagonova, va a ser imposible que lo consiga.

No hubiera sido mala idea comenzar esta crónica con el regreso de Óscar Rico, quien en su vuelta al Cartagonova, el estadio en el que en los últimos meses no se ha parecido en nada al gran extremo que sí fue con Pato y Pacheta en el ejercicio 2012-13, anotó su primer gol con la camiseta del Mérida y confirmó esa regla no escrita que dice que que todo futbolista que es descartado por un club acaba marcándole a su anterior equipo la primera vez que se cruza en su camino. En Cartagena esa norma se cumple a rajatabla, incluso con más frecuencia y precisión matemática que en el resto de sitios. Ríase usted del Pupas... En el caso del ilicitano, el caprichoso destino quiso que volviera solo doce días después de irse. Realmente, no se fue. Lo echaron. Él era feliz en el Efesé. Y ayer, con un golazo, llenó de infelicidad el Cartagonova.

También podríamos haber arrancado estas líneas hablando de Eloy Jiménez, un entrenador que ya estaría en Primera División si todos los domingos jugara en el recinto de Benipila. Ganó cuando vino con La Roda. Ganó cuando vino con el UCAM, en Copa del Rey. En Liga empató aquí. En La Condomina también sucumbió el Cartagena ante el UCAM de Eloy. Y el preparador manchego ganó ayer con el Mérida. Sus números, en Cartagena y en el resto de campos, dejan claro que es un técnico con la flecha hacia arriba, como le gusta decir a Alberto Monteagudo, quien ayer intentó recomponer como pudo el equipo tras la tortuosa tarde de La Roda y, desde una cabina de prensa, acabó viviendo otra pesadilla que nadie esperaba.

Al final, lo de Artacho Cobo, lo de Óscar Rico y lo de Eloy Jiménez pasará. En un santiamén, los tres serán historia y la tarde del 12 de febrero de 2017 solo será un negro recuerdo -uno más- del balompié local. Lo que queda de todo esto es que el Cartagena, después de doce jornadas (tres meses consecutivos) como líder, bajó al segundo puesto y llega muy presionado, sin margen de error, al trascendental encuentro del próximo domingo en el campo del Lorca, nuevo líder.

Error de Jiménez

El Cartagena perdió su puesto de privilegio tras caer ante el Mérida en el Cartagonova en otro partido muy accidentado, marcado por la expulsión del local Sergio Jiménez en el minuto 10. De nuevo tuvo que jugar en inferioridad numérica el equipo de Alberto Monteagudo, al igual que la semana pasada en La Roda. Y otra vez dio la cara y no fue peor que su rival. El problema es que el Mérida no es La Roda y, en siete minutos de desconexión de los locales, dos chispazos de los extremeños decantaron el partido a su favor.

La primera acción relevante del partido fue la expulsión de Sergio Jiménez, que arriesgó sin necesidad cuando era el último hombre y agarró a Diego Cascón tras perder la pelota. Artacho Cobo, que completó una nefasta actuación, entendió que el chico de Los Belones cortó una manifiesta ocasión de gol y le enseñó la roja directa. Los jugadores del Mérida festejaron esa expulsión como si hubieran marcado un gol. Lo cierto es que no pasó mucho más en un primer tiempo bien controlado por los de casa.

En el segundo acto, tras dos intentos de Cristo y un zurdazo de Sergio García desde muy lejos, se cumplió la maldición del 'ex'. Óscar Rico enganchó un gran zurdazo en la frontal y batió a Limones. Poco después, otro zapatazo desde fuera del área, en este caso de Romero, se convirtió en el 0-2. La pelota, tras tocar en Rivero, dio en la madera y entró. A renglón seguido, Juanlu y Artiles entraron por Sergio García y Moisés. Antes había salido Germán por un desdibujado Isi Ros. Y con los cambios mejoró el Cartagena.

Como este Efesé tiene alma y amor propio, una buena jugada por la derecha de Cristo terminó con un centro atrás que Germán, que debutaba ante su nueva afición, introdujo en la red con un perfecto remate con la izquierda. Artiles desperdició luego la mejor ocasión de los locales para rescatar un punto. Tuvo tiempo de sobra para pensar, pero su disparo desde dentro del área se marchó alto.

De este modo, tras el triunfo del Lorca en San Fernando, el Cartagena cede el primer puesto al equipo de Julio Algar una semana antes de visitar el Artés Carrasco. Ahora, los de Monteagudo no pueden perder ante el Lorca un duelo de rivalidad regional que puede resultar determinante. Ayer comenzó la etapa reina de la temporada. Y en el primer puerto de Primera, al Efesé se le salió la cadena. El domingo que viene llega un puerto de categoría especial. Luego, Melilla, Granada B, San Fernando, Real Murcia y Marbella. Ha llegado el momento de atacar.