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FC Cartagena

Ros regresa a la segunda

Juan Antonio Ros, en un amistoso con el primer equipo del Celta, ante el Racing de Ferrol.
Juan Antonio Ros, en un amistoso con el primer equipo del Celta, ante el Racing de Ferrol. / LV
  • El medio cartagenero, que eligió en verano ir al Celta, llega hoy cedido con la idea de triunfar en casa

  • Íntimo amigo de Sergio Jiménez, viene a pelear por un puesto con el de Los Belones

  • También se reencuentra con Guirao, con quien debutó en la selección en la sub 17

Juan Antonio Ros, la perla de la cantera cartagenera que se marchó a La Masía hace tres años y medio, regresa hoy a casa. Si no surge ningún contratiempo de última hora, el chaval de Los Nietos, de 20 años, pasará esta mañana por las oficinas del Celta de Vigo, su actual club, para recoger la baja y firmar su cesión al Efesé hasta junio. Esto debería haber sucedido ayer, pero el lío que se montó en la entidad viguesa, tras declarar por la mañana el entrenador, Eduardo Berizzo, que el chileno Fabián Orellana quedaba apartado de la disciplina del primer equipo «por una falta de respeto imperdonable», lo paralizó todo.

El acuerdo es total desde la semana pasada. De hecho, el Celta, tras pagar 50.000 euros, cerró antes del fin de semana el fichaje de Dani Molina, un medio procedente del Recreativo de Huelva que va a ocupar la plaza que deja libre el medio defensivo salido de la cantera del Efesé del polígono. Pero el conjunto de Vigo no permitió salir a a Juan Antonio Ros antes del partido del domingo ante el Racing de Santander debido a que el filial celeste tenía varias bajas y el cartagenero, que finalmente jugó los tres últimos minutos de partido en El Sardinero, era necesario. Entró por Hicham en el minuto 88 en un encuentro que ganaron los gallegos por 0-1, con gol de Borja Iglesias. El Celta B es tercero del grupo I, a cuatro puntos del líder Cultural Leonesa.

El pacto era dejar pasar el fin de semana y que el chico se marchara de Vigo entre el lunes y el martes, con la idea de que hoy ya pudiera estar a las órdenes de Alberto Monteagudo en el primer entrenamiento de la semana, que va a tener lugar sobre el césped artificial de Nueva Cartagena. De hecho, el padre del jugador está en Vigo y ambos lo tienen todo preparado para viajar hasta Cartagena.

Cuatro partidos

Pero lógicamente están atados de pies y manos hasta que el Celta, club con el que tiene contrato hasta el 30 de junio de 2018, dé el 'ok'. Lo firmó el pasado verano, cuando también tuvo encima de la mesa una oferta del Cartagena, que lo quería para hacerle un contrato por tres temporadas. También se habló de un presunto interés del filial del Villarreal. Al final, Ros, que comparte representante con Xavi Hernández, Fontás y Genma Mengual, se decantó por la propuesta del club de Balaídos.

Allí, en el filial que entrena Alejandro Menéndez, fue titular en las tres primeras jornadas de Liga, pero luego se cayó del 'once' tipo y solo volvió al equipo la semana pasada, en el primer partido del año ante el Mutilvera. Pero fue por las bajas en el centro del campo vigués. En total, Ros ha sumado 325 minutos con el Celta B. Ha participado en ocho encuentros, solo cuatro de ellos de titular. Ha visto una amarilla y no ha marcado.

Hay que recordar que en junio de 2013, tras destacar muchísimo con solo 16 años en el Efesé y jugar incluso algún amistoso con el primer equipo, a las órdenes de un Pacheta que contó con él en muchos entrenamientos, Ros rechazó una potente oferta del Espanyol y declinó la posibilidad de hacer una prueba en el Real Madrid. Entonces, tanto él como su familia optaron por firmar con el Barça, por sus características como jugador (aquí siempre le compararon con Sergio Busquets) y por las facilidades que le daban en La Masía para compatibilizar entrenamientos y estudios.

Cortado en el filial

Tres años duró el sueño azulgrana de Juan Antonio Ros, quien apuntaba muy alto en su etapa de juvenil e incluso fue subido a entrenar con el primer equipo del Barça en la etapa de Tata Martino. Llegó a debutar con la selección española sub-17, acompañado de Miguel Guirao, que entonces estaba en el Real Murcia y con quien ahora se va a reencontrar en el Cartagena. No obstante, el pasado verano le dieron la carta de libertad, tras jugar 28 partidos en Segunda B en su primera (y última) experiencia en el Barça B. Ni siquiera se plantearon ofrecerle un año más de contrato y mantenerlo en el filial azulgrana.

La llegada de Juan Antonio Ros al Cartagena podría acarrear la marcha de Pablo Ortiz, quien apenas ha entrado en los planes de Monteagudo en la primera parte de la temporada. El medio jienense pidió irse antes de Navidad y suma 197 minutos en ocho encuentros, solo uno de titular. En el medio ya están Rivero, Llorente y Sergio Jiménez, íntimo amigo de un Juan Antonio Ros quien curiosamente viene a pelear con él por el puesto de titular. Gonzalo Verdú sigue ahí para las emergencias. Y Paul Quaye, descartado finalmente por el Efesé, va a firmar por el Jumilla.