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CRÓNICA

Otro punto en pleno bache

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Ni Gonzalo Verdú ni Míchel Zabazo logran conectar un remate en un saque de esquina favorable al Cartagena. / Antonio Gil / AGM

  • El peor Efesé de la temporada confirma su crisis de juego pero acaba campeón de invierno

  • El líder se salva de nuevo sobre la bocina gracias a un gol de Cristo en la última jugada de un mal partido, ante un Linense que vino a empatar

El Cartagena va a pasar las Navidades en lo más alto de la tabla. Gane, empate o pierda el domingo en Huelva, ya nadie le podrá quitar el honorífico y estéril 'título' de campeón de invierno. Ha sumado 37 puntos en las primeras 18 jornadas y ha demostrado que es un serio candidato al ascenso. Los equipos que empatan cuando juegan mal y ganan cuando juegan regular son los que consiguen títulos y ascensos. Y eso es lo que está haciendo en las últimas jornadas un Cartagena que está atascado en lo futbolístico y en poco (o nada) se parece al que deslumbró en las diez primeras jornadas de Liga.

El bache en el juego del Efesé va camino de convertirse en un socavón. Pero -afortunadamente- el enredo en lo futbolístico no se está reflejando en la clasificación y no está haciendo ningún daño al equipo de Monteagudo. La suerte del campeón, alegan algunos. El caso es que la semana pasada en Jumilla, en la última jugada, el Cartagena sacó tres puntos de donde solo había uno. Realmente, no mereció ninguno. Y ayer, tras otro horrible partido, de nuevo en la última jugada rescató un punto de donde había cero.

Subsanar errores

Hay que mejorar, desde luego. Los tres últimos partidos en el Cartagonova han sido un horror. Por este camino no se llega a Segunda A. Pero lógicamente el escenario ideal es éste: subsanar errores, automatizar nuevos mecanismos colectivos y enriquecer la plantilla en el mercado invernal mirando a los otros 19 equipos del grupo desde arriba, con un colchón de ocho puntos ya con respecto al quinto clasificado.

Lo de ayer ante la Balompédica Linense fue bastante inesperado. Fue una sorpresa negativa para todos. Era difícil ver una primera parte tan mala en el Cartagonova como la de hace dos semanas ante el Villanovense o la de hace un mes contra el Atlético Sanluqueño. Pero la vimos. ¡Vaya que sí! El espectáculo fue muy pobre. Lamentable, por momentos. No se recordaba algo similar desde que Enrique Iglesias tuvo la (infeliz) idea de versionar 'La Chica de ayer', de Nacha Pop. También la versionaron otros, como Antonio Carmona, Undershakers, El Canto del Loco, Alberto Comesaña o Germán Coppini, pero nadie destrozó tanto como Iglesias la memorable canción escrita en 1977 por el mítico Antonio Vega.

Regreso al fútbol. En la tribuna del Cartagonova, más poblada que de costumbre a pesar del largo puente festivo, todos miraban a izquierda y a derecha como buscando una explicación. Pero el compañero de butaca estaba igual de perdido y también miraba a su vecino pidiendo una aclaración. ¿Qué le pasa al Cartagena? ¿Por qué al líder se le ha olvidado jugar al fútbol? Nadie daba una respuesta convicente. Entre bostezos, quejas, murmullos y gestos de desaprobación se consumieron los primeros 45 minutos, un canto a la nada balompédica más absoluta.

La cosa mejoró tras el descanso porque era lo único que podía pasar. Lo del primer tiempo -por soporífero- era irrepetible. Así, con Sergio García y Óscar Rico por fin creando problemas por ambos costados a los laterales de la Balompédica Linense, el público se fue animando y el equipo visitante, que vino a por un punto, fue descubriendo que salir vivo del campo del líder no iba a ser un paseo militar. Sin brillo pero con ímpetu, el Cartagena se desperezó.

Arturo, con un remate en el primer palo que se marchó fuera, pudo adelantar a los de casa. Le dio con la izquierda tras un centro medido de Óscar Rico, más voluntarioso que acertado. Luego sucedió una cosa especial en un partido que hasta entonces era cualquier cosa menos especial. Julio Cobos, que debutaba en el banquillo de la Balompédica Linense, sacó a Álex Rubio, un delantero que apuntaba muy alto en el filial del Sevilla y que la pasada campaña tuvo un paso más que discreto por la UCAM.

Sale y marca

Y a los 15 segundos de entrar en el campo, en el primer balón que tocó, Álex Rubio cazó un balón suelto dentro del área y se sacó de la manga un derechazo que entró por toda la escuadra. Fue la primera y última vez que el conjunto gaditano llegó a puerta. Pero ese 100% de efectividad estuvo a punto de darle los tres puntos al cuadro linense. Pudo conseguir mucho haciendo muy poco. Y eso fue demérito del Cartagena.

Tras el 0-1, Cristo avisó con una cabalgada que terminó con un disparo potente que se fue por encima del larguero. Y Fernando, tras un estupendo servicio de Cristo, chutó a la madera. En los diez últimos minutos, sin el criterio que siempre aporta Rivero pero levantados de la lona por el orgullo de Gonzalo y Zabaco, los locales se volcaron. Y tuvieron su recompensa. Tras perdonar Gonzalo, quien cabeceó flojo cuando estaba solo cerca del área pequeña, apareció la calidad de Cristo para evitar el descalabro. Bajó al suelo un balón enviado desde su campo por Óscar Ramírez, se dio la vuelta de manera formidable y soltó un latigazo seco que entró en la meta visitante. Era la última jugada.