La Verdad

FC Cartagena

CRÓNICA

El líder se atasca ante los suyos

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Fernando y Cristo piden penalti al árbitro en la última jugada del partido. / Antonio Gil / AGM

  • Un buen Villanovense frena al Cartagena en una mala tarde de todos los hombres de ataque del conjunto albinegro

El Club de Fútbol Villanovense, que representa al séptimo municipio más poblado de Extremadura (26.000 habitantes), lleva ya tres o cuatro años haciendo muy bien las cosas, demostrando que con humildad, sencillez y sentido común se puede hacer mucho con muy poco en una categoría cada vez más de hojalata como es la Segunda B. De momento, al conjunto de Villanueva de la Serena, que siempre fue de Tercera, le da para ser el mejor club de Extremadura, una región que en todo caso tampoco ha destacado especialmente en los últimos lustros por el nivel de sus equipos de fútbol. No obstante, tiene mérito que el Villanovense esté haciendo últimamente lo que deberían hacer Badajoz, Mérida y Cacereño. Hace dos temporadas ya disputó la promoción de ascenso, en la que fue eliminado por un Bilbao Athletic que luego subió a Segunda A. Y, si repite actuaciones como la de ayer en el Cartagonova, es más que probable que esta temporada también pueda acabar entre los cuatro primeros.

Aquella excepcional aventura que terminó en San Mamés ante los cachorros rojiblancos tuvo continuidad unos meses más tarde, cuando en Villanueva de la Serena cayó el gordo balompécico. Los serones se enfrentaron el año pasado al Barça de Luis Enrique en la Copa del Rey y, mientras el polémico escritor y periodista Salvador Sostres intentaba mofarse del conjunto local y de sus aficionados en una desacertada crónica que indignó a toda Extremadura, la directiva del Villanovense aprovechaba para hacer la mejor recaudación de su historia, llenar la caja de euros para dos o tres años, reforzar una plantilla que en Liga no carburaba, lograr la permanencia el pasado mes de mayo y, finalmente, sentar las bases que han hecho que en esta nueva temporada el conjunto entrenado por Manolo Sanlúcar sea uno de los mejores del grupo IV.

Expresiones como 'sentar a un pobre a la mesa no es agradable' o 'cada vez que las cámaras enfocaban al público, mi mujer hacía comentarios sobre lo afortunados que hemos sido' llegó a escribir Sostres en la crónica de aquel Villanovense-Barça de Copa, tapando con una gigante polémica regional lo que se estaba cocinando verdaderamente en el Romero Cuerda, que no era otra cosa que la transformación de un pequeño de Segunda B en un grande de Segunda B.

Así, con el dinero que dejó el Barça en la entidad verde, este último verano el Villanovense pasó en la curva a todos los clubes de clase media del grupo y pudo fichar -ofreciendo muy buenos sueldos y cobros garantizados a final de mes- a jugadores como Jesús Rubio, Valverde, Álvaro González, Candelas y Carlos Fernández, quienes sumados a Owona, Espín y Mustapha, llegados el año anterior, han acabado componiendo un muy buen bloque. Se demostró ayer en el Cartagonova, donde no obstante se vio una versión muy pobre del Efesé, demasiado alejada de la que le ha hecho ser líder entrando ya en diciembre.

Owona marca su ley

La verdad es que estuvo muy incómodo el Cartagena durante toda la tarde ante un buen Villanovense, que hizo su gol muy pronto, demostró que no era quinto por casualidad (ahora es cuarto) y en el primer tiempo fue mejor que el cuadro dirigido por Alberto Monteagudo. No sabemos cuánto mérito tuvo el equipo extremeño y cuánto demérito tuvo el local. Pero el caso es que el primer tiempo fue un dolor de cabeza para el aficionado albinegro que se presentó en el estadio con la ilusión de volver a disfrutar con el juego de los suyos y regresar a casa con una sonrisa de oreja a oreja mientras echaba un vistazo a la clasificación. Nada de eso ocurrió.

Afortunadamente, las cosas cambiaron tras el paso por los vestuarios y, en el segundo periodo, el líder pudo hacerse con la victoria, pero le faltó claridad en el último pase y algo de acierto en el remate. Al final, tuvo que contentarse con sumar un solo punto que le mantiene en la primera posición, pero con el Marbella a un solo punto ya, pisándoles los talones. Y, lo que es peor, este pinchazo en casa no le permite abrir distancias con el quinto.

En su primera aproximación marcó el conjunto extremeño. En una falta lateral mal defendida por los de casa, el central camerunés Owona, inconmensurable durante todo el partido, remató de cabeza y el balón dio en el poste. Él mismo recogió el rechace y anotó el 0-1, ante la pasividad de la zaga albinegra. Le costó levantarse del golpe a los albinegros, con sus tres mediapuntas, Sergio García, Juanlu Hens y Cristo Martín, muy desacertados en unos minutos para olvidar.

Por su parte, Arturo solo hacía la guerra por su cuenta y perdía claramente todos los duelos con los centrales Espín y Owona, este último superlativo en la anticipación y sublime por alto. Zabaco evitó luego el segundo al tirarse a los pies de Valverde en el área pequeña. Y en la última jugada del primer acto hizo el gol del empate el Efesé. Fue en una falta lateral muy bien ejecutada por Rivero que Gonzalo Verdú, en el segundo palo, introdujo en la meta de Wilfred.

Cambió el decorado en el segundo tiempo, con los de casa dominando y metiendo en su área al Villanovense. Sin embargo, las dos oportunidades más claras fueron para los de Manolo Sanlúcar. Candelas y Valverde perdonaron en dos contras cuando estaban solos delante de Limones. En el Cartagena, la mejor oportunidad para culminar la remontada la tuvo Juanlu Hens, con un derechazo que se fue rozando la escuadra de la portería visitante.