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FC Cartagena

Uribe replica que «el Melilla fue el único que mereció ganar»

  • «El mejor del Cartagena fue Limones desde el minuto 1 al 93. El empate hay que valorarlo en su justa medida» afirmó el técnico tras el partido del sábado

El entrenador del Melilla, Josu Uribe, confirmó su fama de polémico en la sala de prensa del Álvarez Claro, tras el empate de su equipo ante el Cartagena (1-1) en la noche del sábado. Cuando los periodistas locales le dijeron que Alberto Monteagudo, técnico del Efesé, había comentado en su intervención que el Cartagena fue mejor en el segundo tiempo y mereció el triunfo, el preparador asturiano replicó muy enfadado que «hay cosas del fútbol que me molestan mucho, porque yo me siento aquí e intento ser justo con todos. Me hace mucha gracia y me quedo bastante sorprendido con lo que se dice», soltó el ex entrenador de Elche, Getafe, Las Palmas y Avilés, entre otros equipos.

En su opinión, «el mejor del Cartagena fue Limones desde el minuto 1 al 93 y hemos empequeñecido a un Cartagena que es una excelente escuadra. Este empate hay que valorarlo en su justa medida. Si te fijas, ellos no han jugado ni una pelota en su campo, lo han jugado todo de una manera mucho más directa, con balones largos colgados por Limones», señaló Uribe.

En su habitual tono arisco, el entrenador del Melilla se quejó de que «se dice siempre que mis equipos juegan de manera directa, en segundas jugadas, transiciones rápidas y contraataques. Y los demás juegan al fútbol, curiosamente excepto cuando vienen aquí. Hemos merecido ganar al Cartagena. Durante la mayor parte del choque hemos sido superiores, no tremendamente superiores, porque eso es imposible ante un rival como éste. Pero creo que hemos hecho cosas más que suficientes como para ganar el partido», añadió.

Sobre la jugada del penalti, Uribe zanjó la polémica muy rápido. «Solo tienen que mirar a Kiu [el coreano del Melilla], que tiene la boca muy jodida. Yo no he visto la jugada, solo he visto a mi futbolista llegar al vestuario con la boca partida. Y supongo que no será de comer arroz a las tres delicias».