La Verdad

FC Cartagena
Óscar Rico, en una jugada del encuentro ante el filial del Córdoba.
Óscar Rico, en una jugada del encuentro ante el filial del Córdoba. / Rafael A. Butelo

Rico coge la batuta

  • El exterior ilicitano, de 30 años, arranca su tercera etapa en el Efesé como acabó la segunda, liderando el ataque de un Cartagena que ha empezado a todo trapo

Óscar Rico se marchó del Cartagena con el mal sabor de boca que dejó el 'Caudalazo' de 2013. Todo se derrumbó de la forma más inesperada y, lamentablemente, su gran temporada -sobre todo con Pacheta en el banquillo- quedó eclipsada por el pésimo final de aquel proyecto. En lo individual, no obstante, el exterior ilicitano completó la mejor temporada de su vida (19 asistencias y cuatro tantos, participando en el 50% de los goles que esa Liga anotó el equipo blanquinegro). Y esos números le sirvieron para dar el salto al fútbol profesional. Pasó por Tenerife, Jaén y Llagostera, en los tres casos en Segunda A, pero en ningún sitio tuvo continuidad y se vio obligado a regresar a Segunda B. En el Reus vivió un primer año magnífico y unos últimos meses muy raros, en los que el equipo subió a Segunda A, pero él [como Fernando] apenas participó de ese éxito.

Nada más ascender con el Reus, le llamó Paco Belmonte y el exterior ilicitano, que ya tiene 30 años, no se lo pensó. «No tuve que pensar nada. Volvía a la que considero mi casa, porque aquí me he sentido muy querido y muy valorado y cuando mis agentes me dieron la opción de volver consideré que era un acierto regresar. Lo vi claro. Cuando me fui, fue solo porque tenía una opción de Segunda que creo que no podía rechazar. De haber seguido en Segunda B me habría quedado. Me fui de aquí por la oferta del Tenerife. Si no, habría seguido en el Cartagena», confesó cuando regresó, el pasado mes de junio, al Efesé.

Y Óscar Rico ha comenzado como terminó: liderando el ataque de su equipo, haciendo diabluras por la izquierda, marcando y asistiendo. Anotó, de penalti, ante el Linares, en un partido en el que destrozó a Rosales, lateral derecho del conjunto azulillo. Y este sábado en Córdoba inauguró su casillero de asistencias. Aprovechó un mal envío del portero local, Marc Vito, para recoger un balón suelto y darle un buen pase a Juanlu Hens. Así se fabricó el 0-1. Y luego, el ilicitano le amargó la tarde a Sergio Domínguez, lateral derecho del filial del Córdoba.

El buen arranque de Óscar Rico contrasta con los problemas de adaptación que está teniendo en la Ponferradina el sevillano Juan Carlos Menudo, a quien él ha sustituido en la plantilla albinegra. Está siendo titular, pero los bierzanos han perdido sus dos primeros partidos.