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Moreno baja al barro

Felipe Moreno, con polo azul y a la derecha de Paco Belmonte, el pasado miércoles en el Sánchez Luengo de El Algar.
Felipe Moreno, con polo azul y a la derecha de Paco Belmonte, el pasado miércoles en el Sánchez Luengo de El Algar. / A. GIL / AGM
  • El dueño del Leganés aumenta sus visitas a Cartagena y ya se deja ver con Belmonte

Felipe Moreno, dueño del Leganés, ya se había dejado ver por Cartagena en alguna ocasión junto a su amigo Paco Belmonte, propietario del Efesé. No solo en el inicio de las conversaciones con Javier Martínez y Javier Marco para comprar el club albinegro. También fue un personaje crucial en aquellas reuniones iniciales (y decisivas) en la sala de profesores del Pabellón Central de Cartagena con el entonces edil de Deportes, Diego Ortega, y los miembros de la plataforma 'Salvemos al Cartagena'. Y, por último, Moreno apareció el pasado verano por Pinatar Arena, desde cuya terraza vio un par de amistosos del Efesé que entonces entrenaba su amigo Víctor Fernández. Lo cierto es que nunca se ha escondido.

Estuvo en el palco del Cartagonova para ver el derbi ante el Murcia y en las últimas semanas ha aumentado sus visitas a Cartagena y al complejo Pinatar Arena, donde se siente como en casa junto a Mariano Sánchez y Fran de Paula, pero no fue hasta el pasado miércoles cuando Moreno dio un paso más y comprobó cómo todos los 'flashes' se centraban en él. «Me ha llamado esta mañana y me ha dicho que estaba en Torrevieja, por temas de trabajo. Que había leído que El Algar se jugaba el ascenso por la noche y que le apetecía mucho ver el último partido oficial del año. Y nos hemos venido a ver el partido. Le encanta el fútbol y no pierde la ocasión de ver encuentros en directo [en Leganés es frecuente verlo en campos de fútbol base viendo partidos de categorías inferiores]», contaba Isidoro García junto a la grada principal del Sánchez Luengo tras el histórico ascenso del CD Algar a Tercera.

Allí, de pie en un fondo y detrás de una valla, el dueño del Leganés vio el decisivo choque entre la Minerva y el Algar, acompañado de Isidoro García y de Paco Belmonte. A estas alturas del proyecto, todos admiten que, sin el respaldo del propietario del Leganés, Belmonte y Sánchez Breis no habrían tirado hacia adelante el pasado mes de junio y no habrían asumido el control de un club inmerso en un complicado proceso concursal y con una deuda que rozaba los 5 millones de euros, antes de ser reducida tras la aprobación del convenio de acreedores. Ahora, la deuda controlada del Efesé asciende a 2,4 millones.

El caso es que Moreno, como sucede en un Leganés donde su esposa Victoria Pavón es la que ejerce de presidenta, está cómodo en un segundo plano y jamás aparecerá oficialmente en el proyecto del Efesé. Eso no quita para que ayude a Belmonte y Breis y se le vea de vez en cuando por aquí. El ascenso a Primera del Leganés, de momento, no ha variado esa tendencia de Moreno de dejarse caer por Cartagena con cierta asiduidad.

Moreno, empresario del sector inmobiliario, llegó al fútbol casi de rebote, en 2008, para salvar a un Leganés que agonizaba en Segunda B. En 2012, tras invertir sus primeros 800.000 euros, declaró en una de las pocas entrevistas que ha condecido que «quiero ver al Leganés en Primera porque es mi equipo desde niño». Alguno se lo tomó a guasa.