La Verdad

FC Cartagena
Último partido de Liga en Las Gaunas entre Unión Deportiva Logroñés y Compostela, dos clubes herederos de equipos liquidados tras un proceso concursal.
Último partido de Liga en Las Gaunas entre Unión Deportiva Logroñés y Compostela, dos clubes herederos de equipos liquidados tras un proceso concursal. / Fernando Díaz / La Rioja

FÚTBOL | FC CARTAGENA

Concurso bueno, concurso malo

  • 27 de los 32 clubes que han entrado en suspensión de pagos siguen vivos. Algunos salieron reforzados del proceso

Con su entrada este lunes en concurso de acreedores, el FC Cartagena se ha agarrado de manera definitiva al último clavo ardiendo al que podía aferrarse para evitar su desaparición como Sociedad Anónima Deportiva. La ley concursal puede ser una eficaz herramienta para garantizar la supervivencia de un club claramente a la deriva, en bancarrota desde noviembre de 2013 por culpa de la pésima gestión económica de su anterior propietario, Paco Gómez.

Desde luego, que el Efesé entre ahora en concurso es una buena noticia. Pero los que canten victoria o crean que todo está solucionado, se equivocan por completo. Que te aprueben el concurso es lo más normal del mundo. Lo difícil -cumplir con los plazos de pago estando en Segunda B y careciendo de patrimonio y unos ingresos decentes- llega a partir de estos momentos.

Está por ver que el administrador judicial designado por el juez, el economista murciano Ramón Madrid, de 55 años, dé el visto bueno a la propuesta de convenio. Eso lo sabremos dentro de un par de meses. Dependiendo de la deuda final que haya que asumir (Javier Marco habla de 2 millones de euros, aunque la memoria económica del club la cifra en 3,6 millones), el FC Cartagena tendrá que comprometerse a pagar entre 400.000 y 700.000 euros anuales a sus acreedores, algo que parece una auténtica quimera para una entidad que ni siquiera es capaz de garantizar las nóminas a sus empleados.

Por eso, la posibilidad de que Madrid descarte ir al convenio y opte por la vía de la liquidación de la sociedad también debe ser contemplada. Es un escenario posible, que se ha dado ya en varios clubes de fútbol de un tamaño similar al del Cartagena. No obstante, si las cosas se hacen bien a partir de este momento y los rectores de la entidad son capaces de encontrar inversores, lo más lógico es que -poco a poco- el Efesé vaya saliendo de este túnel. Es lo que se busca.

Hacienda aprieta

Todos los expertos consultados por este periódico en los últimos días coinciden en que esta válcula de escape -totalmente legal gracias a la Ley 22/2003, de 9 de julio- es la más adecuada para que el Cartagena pueda tener viabilidad en el futuro. Y añaden que la situación de insolvencia provocada por la deuda de 3,6 milones de euros que el club mantiene con Hacienda, Seguridad Social y otros pequeños acreedores solo podía ser resuelta con la entrada en concurso. Hacienda ya no quería saber nada de posibles aplazamientos de deuda. De hecho, el último que la Agencia Tributaria concedió al Cartagena (de 495.000 euros) llegó en febrero de 2012.

Esta situación es absolutamente novedosa en el deporte local. Nunca un club cartagenero pasó por un proceso concursal. Pero se han dado tantos casos en el fútbol nacional en los últimos años que es sencillo analizar la cuestión y hacernos una idea de a qué se enfrenta el Cartagena a partir de ahora. Observando lo que ha sucedido con los 32 equipos españoles que se han acogido de manera voluntaria al concurso de acreedores desde el año 2003, fecha en la que entró en vigor esta figura legal, descubrimos que 27 de ellos lograron evitar la desaparición. Es un buen dato.

Incluso, muchos de ellos salieron muy fortalecidos de este tortuoso proceso de control judicial. Fue el caso de la Real Sociedad, que -tras bajar a Segunda- logró rehacerse y el año pasado regresó a la Champions League. También ha revivido el Celta, que tras pasar también por la división de plata, vuelve a vivir días de gloria en Primera. Y algo parecido le ha sucedido al Levante, uno de los más que cerca estuvo de ser liquidado por el juez. También han resurgido tras el paso por ley concursal históricos de Primera, como el Sporting o Las Palmas, dos clubes que ahora mismo tienen muchas opciones de volver a Primera.

Cuestión de supervivencia

En la Liga de Fútbol Profesional, hay bastantes clubes que se encuentran en la actualidad en concurso y que, dentro de sus graves problemas económicos, viven con cierta comodidad. Es el caso de Betis, Córdoba, Rayo Vallecano, Deportivo de la Coruña, Recreativo o Valladolid. Más apuros están pasando en los últimos meses Zaragoza, Hércules, Elche, Albacete y Mallorca, por ejemplo. Mención aparte merece el caso del Real Murcia, cada vez más apurado.

Hay concursos buenos, salvadores. Pero también los hay malos (nefastos), de clubes que terminan siendo liquidados por el juez tras varios años de agonía. Esa historia la conocen muy bien en Salamanca, Santiago de Compostela, Palencia, Logroño y Almendralejo, las cinco ciudades que han llorado la desaparición de sus respectivos equipos de fútbol, tras un fallido proceso concursal.

Dos casos que se pueden asemejar bastante al del Cartagena, por categoría, afición, estadio, ingresos y tipo de ciudad, son los del Real Jaén y el Albacete. El club jienense entró en concurso de acreedores en febrero de 2011, con una deuda de ocho millones de euros, casi toda con Hacienda y Seguridad Social. Salió del concurso hace unos meses con menos de seis millones por pagar y hoy es -con diferencia- uno de los clubes con mejores perspectivas de futuro de toda la Segunda B. El año pasado estuvo en Segunda A. El Albacete, por su parte, entró la semana pasada en fase de liquidación judicial, después de que Hacienda rechazara el aplazamiento de una deuda con el fisco cercana a los 1,9 millones de euros.

Hay de todo. Pero si los dirigentes del Cartagena hacen las cosas bien en los próximos meses, el club saldrá adelante. En la última década, la ley concursal se ha convertido en el salvavidas de 27 clubes españoles, que en su momento encontraron en la suspensión de pagos la mejor vía para dejar de atender las deudas que tenían paralizado el día a día de la entidad. El camino está marcado y en Sporto Gol Man lo conocen. Ahora, el reto es que el Efesé se convierta en el equipo número 28 de esa lista nacional de 'salvados por el concurso'.