«Es el momento de que la cantera capte a los mejores futbolistas de la comarca»

Javier Madrid, en el Cartagonova. / Pablo Sánchez / AGM
Javier Madrid, en el Cartagonova. / Pablo Sánchez / AGM

Javier Madrid Pedreño, director de la cantera del FC Cartagena y exanalista del Atlético de Madrid, regresa al club albinegro un año después para gestionar los equipos de fútbol base y desarrollar una metodología de juego y 'fair-play'

RUBÉN SERRANO Cartagena

A Javier Madrid (Cartagena, 1993) nunca se le va la sonrisa de la cara. Y menos ahora, que ha vuelto al club de sus amores después de vivir un sueño en el Atlético de Madrid. En el conjunto colchonero trabajó mano a mano con el Cholo Simeone y el 'Mono' Burgos, como analista del primer equipo, e incluso hizo amistad con los Griezmann, Godín, Koke y compañía. Su cámara y sus miles de apuntes nunca faltan en el día a día de este 'scouting', de regreso a su ciudad para ser la cabeza visible de un proyecto de cantera que esta temporada pretende dar un paso adelante. El dueño y presidente del Efesé, Paco Belmonte, confía plenamente en él. No en vano, regresa con la misma ilusión con la que un día, siendo un crío, saltó a El Collao a abrazar a Juan Pablo tras marcar el gol del ascenso.

-¿Qué le trae de vuelta?

-El verano pasado, cuando me fui al Atlético de Madrid, sentía que estaba ante la oportunidad de mi vida. Pero a la misma vez, sentía que el 'tren' del proyecto del Cartagena, el equipo de toda mi vida, se me podía escapar. Se me podía escapar la oportunidad de formar parte de un proyecto que me ilusiona mucho. Cada vez que coloco el escudo del Efesé en mis informes, soy muy feliz.

«Cada uno tiene su escala de valores; la mía es estar con la familia, tener tiempo libre y disfrutar de la ciudad» VUELTA A CASA

«Es un estratega, es brutal. Conoce a los jugadores a la perfección y mueve sus fichas según el rival que hay delante» sIMEONE

«Su proyecto es rentable, duradero, responsable y coherente; la cantera tiene que acompañarlo y ser igual» BELMONTE Y BREIS

«Prefiero que queden últimos pero sean un ejemplo de buena actitud y de felicitar al contrario por la victoria» JUEGO LIMPIO EN LAS BASES

-Al final no deja de ser un tira y afloja: o el Atleti o el equipo de sus amores.

-Exactamente. Durante un año he podido vivir algo en Madrid que nunca imaginé: una experiencia en el fútbol de élite, estar en contacto con grandes jugadores y trabajar con uno de los mejores entrenadores de la historia, como es el Cholo Simeone. Pero a la vez he sentido que tenía toda mi vida en Cartagena, ese sentimiento de estar rodeado de tu ciudad, de tu gente, de tu equipo... Todo eso es lo que me trae de vuelta.

-¿Cómo surgió la oportunidad?

-En el mundo del fútbol tienes que tener a alguien que, en un momento determinado, te abra puertas para que te puedan conocer fuera. En ese sentido, un día, trabajando en el Cartagonova, recibí una llamada de Rafael Muñoz [exjugador del Cartagena y, por entonces, trabajador en el club colchonero] y me dijo que si estaba dispuesto a ir a Madrid a que me conocieran. En el Efesé estábamos todavía compitiendo en la fase de ascenso, esperé a que terminara la temporada [contra el Barcelona B] y me presentaron al responsable del departamento de 'scouting'.

-¿Qué función desempeñaba allí?

-Era el analista del primer equipo, y otros dos compañeros se encargaban de examinar a los rivales. Viajaba con el equipo, estaba en contacto con el cuerpo técnico y en las charlas previas a los partidos. Hacía vídeos individuales de cada uno de los jugadores del Atlético de Madrid, pero sin descuidar las tareas del resto de analistas. A cada futbolista le enseñaba las cosas que hacían bien y mal, a nivel de comportamiento, perfil corporal, mal posicionamiento, buena o mala defensa...

-¿Qué diferencias ha notado con el Cartagena? Aquí estaba solo, con el peso de los informes.

-A nivel de trabajo es parecido, en el sentido de que el fútbol es fútbol en Primera, en Segunda y en Segunda B. Aquí, con Monteagudo, con Víctor o con Palomeque, siempre dabas los pasos, la iniciativa para proponer modelos de informes, porque ellos normalmente no han tenido esa figura de analista como entrenadores. Con Simeone, por ser quien es, esa confianza y ese proceso ha llevado más tiempo. Lo que más he notado ha sido el cambio en el trato con las personas: he aprendido mucho a nivel emocional. Vas poco a poco y al final me he ido con el Cholo a su casa, a seguir trabajando, o me ha llamado la noche antes de un partido.

-¿Cómo es Simeone?

-Es un estratega. Tiene una capacidad impresionante para conocer muy bien a sus jugadores, detectar fortalezas y debilidades y ajustarse en función del rival. Es brutal. Utiliza sus piezas y las maneja de la mejor manera posible en función del adversario. Y además los propios jugadores lo entienden, asimilan que, aunque hayas marcado dos goles, a lo mejor a la siguiente semana juegas en el campo del Eibar, que es otro partido y otro planteamiento, y te quedas fuera. A lo mejor coge y mete a otro compañero, porque sabe que por sus capacidades le va a venir mejor.

-¿Recuerda el primer día o alguna anécdota?

-Una de las primeras preguntas que me hizo Simeone era que cuántos años tenía. A lo mejor le chocaba que una persona tan joven pudiera estar ahí con ellos, de la noche a la mañana. Me quedo con que he conseguido ganarme esa confianza a través de esfuerzo. Al final de la temporada, cuando el Cholo conoció que no continuaba, me mostró su cariño y admiración. Me quedo con esa satisfacción.

-¿Y el trato con los jugadores?

-Al principio era muy chocante. Llegar al Cartagonova y poner el vídeo no era lo mismo allí. Los primeros días los miraba a todos, estaba presionado y nervioso. Pero se me pasó rápido: tenía claro que esta etapa iba a ser muy corta y que debía disfrutarla. El trabajo es importante, pero hay otras cosas: mis padres, mi novia, mis sobrinas, el tiempo libre, Cartagena... Para mí eso es prioritario. Me restaba mucho tiempo; era una vida que no quería vivir, pese a que me ofrecieron seguir; estaban contentos conmigo y cada vez me pedían más cosas, pero no estaba motivado. Cada uno tiene su escala de valores, y para mí es estar con la familia y en mi ciudad.

-¿En qué momento lo decide? ¿Llama usted a Belmonte o es al revés?

-La situación se produce de la siguiente manera. Un día me llaman del Atlético, me dicen que cuándo puedo pasar por el estadio a hablar de mi nuevo contrato. Por un lado me sorprendió, pero por otra yo notaba mucha confianza por parte del cuerpo técnico: Simeone me llamaban a todas horas para pedirme cosas, había cierta felicidad por su parte. Pero por parte del club en sí, ese cariño y esa cercanía no la he notado. Cuando alguien solo te llama porque hay una situación que puede generar un problema, pero no para decirte que están contentos, te sorprende.

Ese momento coincide con que vuelvo a Cartagena unos días, que tenía libres. Me fui al Cartagonova a hablar con Belmonte, le comenté la situación y le puse en conocimiento de lo que pensaba. Al mismo tiempo, dejé claro que yo quería que siguiera Ricardo [el actual analista], porque está haciendo un trabajo estupendo y dando continuidad a lo que iniciamos juntos antes de marcharme. Yo quería que él continuara, y por eso planteé la posibilidad de trabajar en otra parcela, y en las que creía que podía aportar. Surgió la opción de la cantera, para potenciarla y darle un impulso. Me hizo mucha ilusión, aunque paralelamente crearemos una comisión técnica para que podamos estar en contacto con el primer equipo.

-¿Qué papel hace ahora como director de cantera en el Efesé?

-Gestionar a todos los equipos de las bases, sus jugadores, entrenadores y la confección de las plantillas. También trabajo en la manera de establecer unos criterios a nivel actitudinal, en ese triángulo deportivo padres-entrenadores-jugadores; en el desarrollo de una metodología de trabajo común para toda la cantera. Todo eso no está, y es el momento de que esté escrito y supervisado, que exista una retroalimentación entre todos y pueda ir a más en un futuro. Este año, el objetivo será potenciar mucho el trabajo a nivel de captación de jugadores: hay que tratar de que los mejores del Campo de Cartagena vengan aquí de una vez por todas. Digamos que es atraer ese talento, que está dispersado, con nosotros.

-¿Y el siguiente paso?

-Una vez que esos jugadores estén incorporados, hay que poner en marcha una metodología para que puedan trabajar bien, todos bajo una misma línea a seguir. En la gestión de un club hay que trabajar a dos velocidades: a corto plazo, que es el día a día; y otra parte a largo plazo, que consiste en asentar unas bases, plasmar unos valores de lealtad y orgullo por nuestros colores. Aquí hay exjugadores como Paco Sánchez o Palomeque que aportaban todo eso. Creo que es el momento de sacar a la luz todo esos valores, que los tengamos presentes y empecemos a trabajar a largo plazo en ellos. Prefiero que equipos de la cantera queden últimos pero sean un ejemplo de buena actitud, de comportamiento, de felicitar al rival por la victoria, de evitar situaciones embarazosas con un árbitro...

-Pero eso lleva mucho tiempo.

-Tenemos a favor que el proyecto de Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis es a largo plazo, es duradero, es rentable, es responsable y es coherente. Eso permite que en la cantera podamos pensar que esto no va a ser cosa de un año o dos. Ellos están ayudando a crecer al club con su trabajo y la cantera tiene que acompañarlos, para que el proyecto sea igual de rentable y responsable que el del primer equipo.

-¿Cómo vivió la pasada temporada, con el varapalo de Majadahonda en la fase de ascenso?

-Más que vivirlo, cada partido del Cartagena lo sufrí más que cualquier otro del Atlético. Eso es así. No te puedo decir otra cosa. Aunque la comunicación ha sido constante con Ricardo [Redondo, el actual analista y que le sustituyó cuando se fue], con Juanlu, con Monteagudo y con todos. Nos hemos podido hablar con la frecuencia que nos hubiera gustado. Sufrí aquel fatídico partido en Majadahonda, pero espero que este año, por fin, Gustavo Munúa nos consiga llevar a Segunda.

-¿Qué opinión le merece la situación de Sergio Jiménez? Se marcha del club siendo el buque insignia de la cantera y con 147 partidos oficiales.

-Creo que Sergio ha hecho buenas temporadas el tiempo que ha estado en el Cartagena, pero creo también que en el último año y medio no ha dado el rendimiento que esperaba. Además, no ha tenido suerte con las lesiones y a lo mejor eso no le ha podido dar la continuidad que necesita. Espero que pueda encontrarla: que le vaya lo mejor posible. Le estaremos deseando la mejor de las suertes y ojalá y pueda volver a recuperar ese buen nivel que ha mostrado, y pueda algún día regresar en un futuro con nosotros.

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