Moisés habla a solas con Belmonte y acepta las condiciones para quedarse

El sevillano trae una contraoferta asumible por el club; la continuidad de Hugo se complica, tras rechazar la mejora inicial y no volver a pronunciarse

R. S. CARTAGENA.

Tras casi un mes y medio de tira y afloja, de rumores, acercamientos y propuestas, el Cartagena pudo poner fin ayer a uno de los culebrones del verano: Moisés García aceptó la propuesta de mejora de su contrato y seguirá en el Efesé, a pesar de que semanas atrás se había mostrado reticente a seguir porque, según su representante, tenía ofertas económicas superiores. El central sevillano renovó en mayo su contrato hasta 2019, pero había mostrado su decisión de marcharse del conjunto albinegro tras realizar una gran campaña con Alberto Monteagudo.

Parecía difícil que la situación llegara a buen puerto. El inicio de la historia se remonta a días después de perder el ascenso contra el Extremadura, a finales de junio. En ese momento, el representante, Rafael Cascallana, le hace llegar al dueño y presidente del Cartagena, Paco Belmonte, que tanto Moisés como Hugo tienen ofertes interesantes encima de la mesa. El club, que desde un principio era consciente de que ambos son un pilar fundamental, hizo un esfuerzo y presentó un aumento de sueldo, dentro de lo que consideran que pueden pagar en una categoría como la Segunda B. Cascallana aseguró el pasado sábado, a través de 'La Verdad', que no les convencía esa mejora de Belmonte. «Tienen claro que no van a seguir», dijo.

Tanto Belmonte como Breis se negaron a mejorarles más el contrato y el tema quedó parado durante todo el fin de semana. Pero esas declaraciones de Cascallana, según fuentes consultadas por este diario, no gustaron demasiado a Moisés y ayer se presentó, solo, en las oficinas del estadio Cartagonova. Se reunió con Belmonte, el sevillano se desmarcó de esa postura y admitió que su intención era quedarse, pero que se vio «influenciado» por la situación. Ambas partes hablaron, le dieron «una vuelta» a las condiciones del contrato y el futbolista le presentó «una contraoferta» mediante la cual prácticamente iría a cobrar prácticamente una cantidad similar a la del resto de sus compañeros. Los dos aceptaron.

Moisés es uno de los capitanes de la plantilla y en el Cartagena eran conscientes que su pérdida podía suponer un problema: no es fácil encontrar a un futbolista como él en el mercado. Entre ambas partes, destacaron fuentes de la entidad albinegra, hubo fluidez, contacto y predisposición: el sevillano acudió a hablar y vino con una contraoferta de Cascallana más asumible y coherente.

En el caso de Hugo Rodríguez, la situación es totalmente contraria: su continuidad está más lejos y hay menos comunicación con el jerezano, que ha rechazado esa propuesta inicial de mejora de Belmonte y Breis y no se ha vuelto a pronunciar al respecto. Los directivos no se moverán.

El jugador tiene una oferta de la Cultural Leonesa y en el Cartagena entienden que, de marcharse, ese club podría asumir lo que creen que vale el futbolista. En el caso de Chavero, todo dependerá del poder de convicción del entrenador Gustavo Adolfo Munúa.

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