Memoria, dignidad e injusticia

Alberto Monteagudo, en el partido de ida en Almendralejo. /LOF
Alberto Monteagudo, en el partido de ida en Almendralejo. / LOF

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Dijo ayer Manuel Sánchez Breis, en 'Onda Regional', que «si el fútbol fuera justo, Alberto Monteagudo seguiría un año más [el que le queda de contrato] en el banquillo del Cartagena». Sabe el director general del Efesé, después de tres lustros en el negocio primero como periodista y ahora como directivo, que en el fútbol a menudo se patean muchos valores que deberían ser sagrados, como la verdad, la memoria y la dignidad. Y que hay pocas cosas más injustas que el balompié.

¿Cómo explicar si no a un neófito en la materia que un tipo como Luis Oliver, condenado por un juez e inhabilitado para ejercer durante 15 años, sea considerado por muchos como un 'hombre de fútbol' y ande ahora de celebración por los éxitos que acaba de lograr con el Córdoba y el Extremadura? ¿Cómo entender que clubes que deben millones y millones de euros a Hacienda puedan gastar sin límite cada verano, sabiendo todos que jamás podrán pagar lo que prometen? ¿Cómo es posible que en el fútbol, a diferencia del resto de negocios de todo tipo de ámbito y condición, el sentido común, la cordura y la seriedad no tengan siempre recompensa? Pues todo esto pasa. El fútbol es así, que diría el tópico de tópicos.

Alberto Monteagudo no continuará en el banquillo del Cartagena, salvo que Belmonte y Breis se echen al monte y hagan lo que ningún directivo hace en este mundillo: ir en contra de los deseos de un sector mayoritario de sus abonados, aficionados y simpatizantes. Eso sería la 'bomba' y para mi, que valoro, defiendo y aplaudo el notabilísimo trabajo que ha hecho en el Efesé el técnico de Valdeganga, supondría una sorpresa tan gigante como agradable.

Claro que arrancar con Monteagudo el nuevo curso sería una temeridad. El ambiente, que ahora es tóxico, sería entonces irrespirable. Algo así como empezar con media pierna metida en el fango. Pero tengo memoria y lo que ha hecho Monteagudo pocos lo han conseguido aquí. Y él es un tipo digno, por lo que no se aferrará a un papel firmado. Deja el listón alto, aunque pocos se lo valoren.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos