El mejor recuerdo, el mayor impulso

Aficionados del Cartagena animando a su equipo desde un fondo de El Collao, el 24 de mayo de 2009. / J. M. Rodríguez / AGM

El Cartagena, con Moisés en puesto de Ceballos, vuelve a El Collao soñando con repetir la hazaña de 2009 y mantenerse con vida en la lucha por el ascenso

FRANCISCO J. MOYA

Está el Cartagena en ese momento clave de su historia en el que debe tirar de su mejor pasado para construir un futuro ilusionante. Y, para eso, nada mejor que acudir hoy al Collao, el campo en el que hace ocho años la hinchada albinegra conoció la felicidad como nunca antes la había sentido. Los dos últimos meses han sido una tortura y, aunque el domingo pasado asomaron brotes verdes por el Cartagonova, la realidad es que ahora mismo el mayor impulso para el Efesé está en evocar lo sucedido en aquella fabulosa tarde de Alcoy.

Esto es algo así como lo de 'Regreso al futuro', aquella prodigiosa película que Robert Zemeckis se sacó de la manga en 1985. En ella, el protagonista Marty McFly (Michael J. Fox) viajaba al pasado para resolver las cuestiones del futuro y lograr que, 30 años más tarde, los hechos sucedieran de una determinada manera, lógicamente siempre barriendo para casa. El escenario ideal. Así, todo el cartagenerismo firmaría que esta noche Fernando Llorente viajara al pasado para disfrazarse de Carlos Carmona y arrancara desde el centro del campo de una manera imparable para regalarle el gol del empate definitivo a Arturo. O al que sea. Vale con que sea a un compañero. Tampoco está la cosa como para elegir.

CD ALCOYANOEntrenador
Toni Seligrat
FC CARTAGENAEntrenador
Alberto Monteagudo

Sin entrar en cálculos, probabilidades matemáticas o debates más o menos estériles sobre la importancia de no encajar goles en tu campo, el Cartagena parte con una ventaja. Y no es táctica, técnica ni física. Se trata de un asunto puramente psicológico. Si quieren, de moral. Que ya tiene mérito presentarse en Alcoy presumiendo de moral. Pero es que el Cartagena (su afición, fundamentalmente) regresa esta noche a un tiempo mental que ya conoce. Su gente, aunque estará en un lateral de El Collao y no en el fondo que explotó de júbilo tras el gol de Juan Pablo en 2009, ya sabe lo que es alcanzar la gloria en Alcoy. Se conoce de memoria cómo son cada una de las estrellas que cuelgan de aquel cielo alcoyano, tan lejano, tan cercano.

Monteagudo volverá a jugar con cinco defensas y habrá 500 hinchas albinegros en la grada. Barreda será el central de emergencia de los locales debido a la lesión de Tomás Ruso

El primer paso

Hoy no se subiría. La diferencia con lo de aquella vez es gigante. Pero salir vivos de El Collao cambiaría el panorama radicalmente. El primer paso para volver a pensar en el ascenso estaría dado. Y no habría sido un paso cualquiera. Si hablamos de moral, hay que hablar del Alcoyano. Eso es así. Hablamos de un histórico que militó durante cuatro temporadas en Primera. Es verdad que fue hace seis o siete décadas, pero ya es más que lo conseguido por un Cartagena que nunco pisó la máxima categoría. De aquellos tiempos de rancio franquismo recién iniciado, los años 40 y los 50, viene la leyenda del Alcoyano y su moral de hierro.

Desde tiempos muy remotos se manejan dos hipótesis: unos defienden que todo viene de un partido de Copa en el que el equipo blanquiazul caía goleado y, cuando el árbitro dio por finalizado el encuentro a falta de un minuto, los jugadores corrieron hacia él para pedirle que se disputaran los segundos que quedaban; la otra dice que lo de 'tienes más moral que el Alcoyano' surgió después de un encuentro, de Tercera División, en el que los alicantinos perdían 13-0 y sus jugadores seguían animándose confiando en la remontada.

Alberto Monteagudo ni es científico ni es excéntrico, como lo era aquel doctor Emmett L. Brown, 'DOC', que surgió de la imaginación de Zemeckis. Pero, por el bien de todos, hoy debe volver a inventarse una fórmula más o menos mágica para sorprender al locuaz Toni Seligrat, técnico del Alcoyano, y empezar a ganar la eliminatoria desde la pizarra. El domingo pasado lo hizo con aquel 5-4-1 (o 3-5-2) que nadie esperaba y que ayudó al Cartagena a recuperar las sensaciones perdidas en las diez últimas jornadas de la Liga regular. Faltó el gol. Lo rozó Arturo, resucitado cuando ya todos lo daban por muerto. Como al equipo albinegro, posiblemente.

Vuelve Moisés

La mejor noticia para Monteagudo es la vuelta del central Moisés, quien se ha perdido los cinco últimos partidos por lesión. Lo normal es que sea el líder de la zaga, formando en el centro de la línea de tres, con Gonzalo Verdú a la derecha y Míchel Zabaco a la izquierda. Porque nadie duda de que el técnico manchego volverá a repetir esta noche el dibujo que funcionó perfectamente en el partido de ida. Eso mandaría al banquillo a Ceballos, quien no obstante estuvo notable hace siete días. Los demás, serán los mismos. Ni Artiles ni Juanlu Hens le pueden discutir ahora mismo el puesto de titular a Llorente e Isi Ros. Cristo Martín sigue lesionado y Sergio García, que vuelve a la convocatoria tras un mes lesionado, está solo para jugar unos minutos. El equipo viajó ayer a Alicante y en un hotel de esa ciudad ha quedado concentrado hasta la hora de ir hacia El Collao.

En el cuadro local es baja segura el central Tomás Ruso. Su puesto lo ocupará el lateral Barreda, que hará de central de emergencia. El lateral será para Álvaro García, ex del Efesé. Seligrat, que solo cuenta con 15 jugadores sanos, pondrá en el 'once' inicial a los dos arietes, Mariano y David Torres. Y reservará para la segunda mitad a López Silva, lesionado en la ida. Curiosamente, Seligrat no ofreció el viernes su habitual rueda de prensa previa al partido.

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