Marcos derriba la puerta

Marcos saca en corto en el partido del pasado martes ante el Sevilla./J. M. Rodríguez / AGM
Marcos saca en corto en el partido del pasado martes ante el Sevilla. / J. M. Rodríguez / AGM

El joven meta madrileño brilla en la Copa y pide paso en la Liga, donde hasta ahora es intocable el catalán Pau Torres

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

El meta Marcos Morales (Madrid, 1995) ha puesto a su entrenador, Alberto Monteagudo, en un importante compromiso. Con sus espectaculares paradas en el partido del pasado martes ante el Sevilla (encajó tres goles pero evitó otros tres cantados con grandes intervenciones), el habitual cancerbero reserva ha terminado derribando una puerta a la que empezó a tocar con insistencia en las tres anteriores rondas de Copa del Rey, especialmente en el decisivo partido de Talavera de la Reina en el que fue el mejor y se convirtió en el gran artífice de la clasificación de los albinegros para los dieciseisavos de final.

El recital de Marcos ante el Sevilla no ha pasado desapercibido para nadie. No pudo hacer nada en ninguno de los tres goles que encajó. Y en todo lo demás estuvo soberbio. Le sacó una milagrosa mano a Correa tras un eslalon del argentino previo al primer tanto. Luego, con el pie evitó el tanto de Ben Yedder después de que el ariete hispalense quebrara a Míchel Zabaco y se quedara solo delante del meta albinegro. Y en el segundo tiempo, en paradas de mucho mérito, impidió que Muriel, Sarabia y Correa ampliaran la cuenta goleadora del Sevilla. En definitiva, Marcos fue la gran sensación de la noche copera en el bando cartagenero.

Este domingo vuelve la Liga y lo normal es que Alberto Monteagudo siga apostando bajo palos por el veterano Pau Torres, quien ha jugado todos los minutos de la competición regular. Viene avalado por sus años en el Lleida, el Alavés y el Valladolid y parte con ventaja. Es más, Paco Belmonte echó el resto el pasado verano para convencerlo después de que Biel Ribas le dejara plantado para firmar por el Murcia y de que el club albinegro decidiera desprenderse de Limones, quien había defendido la meta del Efesé durante las últimas cuatro temporadas y aún tenía un año de contrato aquí. Limones se tuvo que ir al Mirandés, donde está triunfando. Su equipo es líder, con cuatro puntos de ventaja sobre el segundo, y él es el tercer portero menos goleado de los 80 de Segunda B.

Pau Torres dejó su portería a cero en Granada, donde vivió su mejor día desde que llegó al Cartagena

Marcos encajó once goles en los ocho partidos que jugó el curso pasado, pero su nivel sigue creciendo

Dos goles en un mes

Pau Torres llegó al Cartagena con la etiqueta de portero grande de la categoría e incluso el propio Limones elogió la apuesta del club por este cancerbero catalán cuando vino con el Mirandés al Cartagonova, a primeros de septiembre para jugar la segunda ronda de la Copa del Rey. «Si critican a Pau Torres es porque no lo conocen. Es uno de los mejores de la categoría y yo lo conozco bien. Lo sigo desde que estaba en el Lleida. Es buenísimo», aseveró Limones después del difícil comienzo que tuvo Pau Torres en el Efesé. Encajó cinco goles en las dos primeros jornadas y se encendieron todas las alarmas.

No obstante, las cosas han ido volviendo a su cauce y en los últimos ocho partidos de Liga Pau Torres solo ha recibido cinco tantos. En el último mes, solo dos. Viene de dejar su portería a cero en Granada, donde el meta titular del Cartagena estuvo muy seguro y posiblemente vivió su mejor día desde que llegó. No obstante, parece imposible que no acabe llegando la oportunidad para Marcos, a quien Monteagudo ya le dio la alternativa la pasada temporada. Jugó ocho partidos en un momento crítico de la segunda vuelta y las cosas no salieron especialmente bien. Encajó once goles y Limones volvió para la última jornada ante el Recreativo y el 'playoff'. No obstante, Marcos sigue progresando y su nivel actual es bastante más alto. Lo demostró el martes.

Fotos

Vídeos