Kuki Zalazar, de irse al Sevilla a quedarse en la grada en solo diez días

Kuki Zalazar abraza a Jesús Álvaro, en Granada./LOF
Kuki Zalazar abraza a Jesús Álvaro, en Granada. / LOF

Pese a su bajada de rendimiento, el jugador sigue siendo una de las claves e el equipo de Monteagudo

F. J. M.CARTAGENA

Una de las cosas que más sorprendió el pasado domingo fue ver en la grada del Cartagonova al joven mediapunta Kuki Zalazar, de 19 años, quien está cedido por el Málaga y durante la primera vuelta fue un jugador importante en el esquema de Alberto Monteagudo. En esta Liga, de hecho, ha sido titular en 13 ocasiones, 11 de ellas antes de Navidad. El hispano-uruguayo estuvo especialmente inspirado entre las jornadas 10 y 14, ante Granada B, Jumilla, Extremadura y Real Murcia. De mediados de octubre a mediados de noviembre vivió su mejor momento del año.

Es cierto que luego bajó el nivel y, aunque siguió siendo titular por los problemas en el tobillo de Cristo, fue perdiendo protagonismo. El mejor ejemplo de ello es que casi siempre fue el primer cambio de Monteagudo. Fue el primer sustituido contra Lorca, Écija, Recreativo y Melilla. Finalmente, ante el UCAM, la entrada en el equipo de Owusu mandó a Cristo a la mediapunta y, por consiguiente, a Zalazar al banquillo. En ese partido ante el conjunto universitario, cuando entró con 3-0 a falta de trece minutos, se le vio acelerado e impreciso y una pérdida suya en el centro del campo, dio origen al primer tanto del UCAM.

Fuera del banquillo

Este domingo ante el Mérida, con 21 jugadores disponibles por vez primera en muchos meses (solo eran baja Pau Torres y Sergio Jiménez), Monteagudo tuvo que dejar fuera de la lista a tres futbolistas. Y no convocó a Morros, el que menos cuenta de toda la plantilla, al recién llegado José Gaspar, en la fase final de su puesta a punto tras sufrir una lesión muscular hace un mes cuando aún estaba en el Hércules, y a Kuki Zalazar. El técnico manchego optó por meter en el banquillo a dos defensas polivalentes como Josua Mejías y Aguilar, a dos arietes como Aketxe y Moussa, al extremo Dani Abalo y al organizador Diego Benito, con lo que Kuki Zalazar fue descartado tras mucho tiempo estando siempre entre los 18 convocados.

Se da la circunstancia de que el internacional sub 17 y sub 19 con España recibió una oferta del Sevilla para incorporarlo a su equipo filial, de Segunda A, el último día del mercado de fichajes. En la mañana del pasado 31 de enero, emisarios del Sevilla intentaron que el Málaga pusiera fin a la cesión de Kuki Zalazar en el Cartagena y lo prestara al segundo equipo nervionense, que está entrenado por Luis Tevenet y es penúltimo clasificado en la división de plata, a catorce puntos ya de la permanencia.

En el Efesé no se plantearon en ningún momento su salida, aún intuyendo que en esta segunda vuelta iba a tener menos minutos que en la primera, tanto por el bajón en su rendimiento a partir del mes de diciembre como por la llegada al equipo de atacantes de mucho nivel, como Owusu, Rubén Cruz y José Gaspar, en el recientemente cerrado mercado de enero.

La incorporación de Kuki Zalazar se cocinó a fuego lento durante todo el verano pasado. Era la prioridad de Monteagudo para reforzar la posición de mediapunta y un sub 23 que el club quería incorporar a toda costa. Monteagudo aprovechó su amistad con el padre de Zalazar, quien fue compañero suyo durante tres temporadas en el gran Albacete de Benito Floro de principio de los años 90. Y al final acabó convenciendo a los dos Zalazar, padre e hijo, de que su mejor opción era venir al Efesé. El filial del Málaga, donde había competido la última campaña, está en Tercera y pocos equipos de Segunda B le ofrecían el proyecto del Cartagena. Así, Kuki Zalazar terminó viniendo. Ahora, tras 992 minutos y un gol, vive su momento más bajo desde que llegó. Aún tiene tiempo. Todavía quedan cuatro meses para que lleguen las notas de fin de curso.

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