Fútbol | FC Cartagena

Al Efesé le entran las prisas

Los jugadores del Cartagena y Las Palmas luchan durante un córner./LOF
Los jugadores del Cartagena y Las Palmas luchan durante un córner. / LOF

Rasca un punto en un partido que parecía perdido, pero se queda sin margen de error en casa. El filial de Las Palmas le superó en todo durante una hora de juego y la reacción en el tramo final solo le da para quedarse a dos puntos del Marbella

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Se tiene que notar que nosotros nos jugamos mucho más que ellos. La frase la dijo el jueves el veterano centrocampista Miguel Ángel Cordero. Y la repitió el viernes su entrenador, Alberto Monteagudo. Desde el primer minuto se tiene que notar, apostilló el técnico manchego. Pero la puesta en escena del Cartagena en el partido de ayer en el Anexo del Estadio Gran Canaria, donde el club albinegro volvió a nacer hace casi tres años con aquel centro de Gato y el insólito gol de cabeza de Carlos Martínez, volvió a dejar claro que en esto del fútbol sucede demasiadas veces que la teoría va por un lado y la práctica, por otro muy distinto.

1 Las Palmas B

Josep; Parras, Álex Suárez, Curbelo, Yeremi; Pablo; Fabio, Artiles (Carlos González, minuto 71), Gopar, Benito (Joel, minuto 83); y Edu.

1 FC Cartagena

Marcos; Óscar Ramírez, Aguilar, Míchel Zabaco, Morros; Cordero, Chavero, Diego Benito (Cristo, minuto 60); Kuki Zalazar (Rubén Cruz, minuto 46), Aketxe (Moussa, minuto 83) y Hugo Rodríguez.

GOLES:
1-0, Edu (minuto 7). 1-1, Rubén Cruz (minuto 78).
ÁRBITRO:
Hernández Maeso (extremeño). Amarillas al local Benito; y a los visitantes Aketxe y Rubén Cruz.
CAMPO:
Anexo del Estadio Gran Canaria. Unos 200 espectadores.

Porque como ya le pasara al Cartagena en Melilla, en otro reciente encuentro jugado por la mañana en un territorio no peninsular, los primeros diez minutos fueron trágicos. Recibió un gol y, como en Melilla, pudieron ser dos. Porque los rivales eran aviones y los albinegros tenían el ritmo de una tortuga. El joven ariete Edu, que solo llevaba 265 minutos disputados en toda la Liga y ayer hizo su primer gol de la temporada, parecía un veterano curtido en mil batallas. Y los centrales visitantes, Aguilar y Míchel Zabaco (33 y 29 años respectivamente), auténticos juveniles.

Sorprendió cómo el siempre fiable Míchel Zabaco se tragó de un modo tan grosero el bote de la pelota tras un pelotazo desde su área del defensa local Parras. Lo que vino después fue aún peor. Aguilar no se dio cuenta de que Edu venía en carrera y el delantero canario le ganó la partida con un solo acelerón. El atacante local superó a Marcos, portero del Efesé, con un tiro cruzado, sencillo y certero.

Teniendo en cuenta que los chavales del filial de Las Palmas son rápidos, eléctricos y vivos, lo más lógico hubiera sido apostar por el venezolano Josua Mejías como recambio de Moisés en el eje de la defensa. Es un central con velocidad, nervio y capacidad de anticipación. Pero Monteagudo optó por la experiencia de Alberto Aguilar y el veterano central cordobés fue superado frecuentemente por los atacantes locales. Visto lo visto: elección equivocada.

Balones largos

No obstante, sería muy injusto personalizar la debacle visitante en los primeros 45 minutos en un solo futbolista o incluso en las otras variantes que Monteagudo introdujo en el 'once'. Aparecieron Morros, Diego Benito y Kuki Zalazar en la alineación y se quedaron en el banquillo Rubén Cruz y, otra vez, Cristo. Porque la realidad es que en el Cartagena falló todo. No hubo intensidad, concentración, compromiso ni juego. Era dañino para la vista observar cómo los albinegros se empeñaban en enviar balones en largo hacia Aketxe una y otra vez, justo el día en el que tenían tres centrocampistas que destacan por su buen manejo de balón. Cordero, Chavero y Benito, incómodos y maniatados, eran de este modo condenados a pasarlas canutas en un plan que fracasaba con estrépito.

Con el 1-0, los jóvenes jugadores del segundo equipo de la UD Las Palmas vieron que el enemigo estaba contra las cuerdas y tocaron todas las teclas que debían tocar para que llegara el segundo. En un campo tan incómodo, de césped artificial, con mucho viento y un bote tan irregular, ponerse con dos goles de ventaja es sinónimo de ganar el partido. Y a punto estuvieron los amarillos de clavar su plan. En otra contra salvó el segundo Marcos. Una pérdida de Chavero en el centro del campo posibilitó una rápida conducción de Fabio. Y de nuevo le cayó la bola a Edu, cuyo disparo, ya dentro del área, pudo ser gol. La suerte fue que en esta ocasión el portero del Cartagena sacó una buena mano y Aguilar cazó el rechace para evitar un segundo remate de los canarios.

Cambios y reacción

En los primeros compases del segundo acto, un remate de Edu, que de nuevo se adelantaba en el primer palo a Zabaco, daba en la madera. Y el local Gopar, solo delante de Marcos tras otra mala decisión de Aguilar y una defectuosa cobertura de Óscar Ramírez, enviaba la pelota por encima del larguero. Perdonó el medio local. Y tomó aire el Cartagena.

Los albinegros estaban fuera del partido. La entrada de Rubén Cruz en el descanso todavía no había surtido efecto y la sensación era que, como le sucedió a Extremadura, Granada B y UCAM en esta segunda vuelta, el Efesé iba a hincar la rodilla en el campo del filial grancanario. Se jugaba a lo que Pablo y Fabio querían. Los centrales Álex Suárez y Curbelo tenían totalmente controlado a Aketxe. Parras empezaba a poner en más apuros de los previsibles a Morros. Y hasta el lateral Yeremi se lo creía y metía el miedo en el cuerpo a los visitantes con un eslalom que recordó al mejor Jesús Álvaro, ausente ayer ante su exequipo debido a que su pareja está a punto de dar a luz en Cartagena.

Todo estaba muy oscuro hasta que Aketxe soltó un derechazo que obligó a Josep a hacer su primera parada del encuentro. Ya había pasado la primera hora de juego. Era tarde, pero por fin despertó el Cartagena. La salida de Cristo ayudó a que los albinegros recuperaran viejas sensaciones. Toque, ritmo y asociaciones constantes empezaron a verse por fin con cierta asiduidad, ahora con Cristo, ahora con Hugo. Se sumó a la fiesta Rubén Cruz y hasta Cordero y Chavero, muy encorsetados hasta entonces, dieron un paso adelante.

Emergió Rubén Cruz para anotar su quinto gol con la camiseta del Cartagena, al cabecear perfectamente a la red otra gran asistencia de Hugo Rodríguez. Tuvo el segundo en sus botas el delantero sevillano, en un remate en el segundo palo en el que se estorbó con Zabaco y en un disparo desde la frontal bien atajado por Josep. No obstante, la oportunidad más clara en un buen tramo final de partido de los visitantes fue para Chavero, cuyo derechazo no entró por culpa de la buena estirada del portero local.

Con este empate, el Cartagena sigue segundo, a dos puntos del Marbella, que ganó su partido por la mínima al Betis Deportivo (1-0). Y le saca siete puntos al quinto clasificado, que es el Melilla. Con esta igualada, que es poca cosa a estas alturas, también llegan las prisas. Porque ya no está permitido volver a fallar en el Cartagonova. Eso supondría decir adiós al primer puesto.

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