Fútbol | Segunda B

El Efesé gana el primer asalto gracias a un gol de Aketxe

Isaac Aketxe celebra el gol de la victoria ante el Rayo Majadahonda./J.M. Rodríguez / AGM
Isaac Aketxe celebra el gol de la victoria ante el Rayo Majadahonda. / J.M. Rodríguez / AGM

El conjunto de Monteagudo hace los deberes en su feudo y vence al Rayo Majadahonda con goles del delantero bilbaíno y Rubén Cruz, aunque el tanto visitante deja la eliminatoria abierta para el partido de vuelta

RUBÉN SERRANOCartagena

Tan cerca, tan cerca, tan cerca, que solo son 90 minutos los que separan al Cartagena de regresar al fútbol profesional seis años después. Un gol de Aketxe a falta de un cuarto de hora para el final puso en ventaja al Efesé en el primero de los dos asaltos a Segunda. Fue ante el Rayo Majadahonda, arrugado al principio pero que puso en serios aprietos a los albinegros, sobre todo a raíz de un gol de Coto, el del empate, al borde del descanso.

2 FC Cartagena

Pau Torres; Óscar Ramírez, Moisés (Míchel Zabaco, 21'), Mejías, Jesús Álvaro; Cordero, Chavero; Hugo, Ruibal (Aketxe, 68'), Gaspar (Owusu, 57'); Rubén Cruz.

1 Rayo Majadahonda

Rayo Majadahonda. Basilio, Rubén, Juan Cruz, Óscar, Andújar, Vicente, De Frutos, Ayoub (Jeisson, 45'), Dani Martínez (Dani Pichín, 84'), Carlitos, Coto.

Árbitro:
Guzmán Mansilla (colegio andaluz). Amonestó a los locales Ramírez, Cordero y Gaspar; y al visitante Carlitos.
Incidencias.
Estadio Municipal Cartagonova. Unos 12.000 espectadores.

Esta vez sí. No había excusas. El Efesé tenía una cita con el fútbol profesional tan íntima que no podía desaprovecharla: salió como un ciclón y pasó por encima del Rayo Majadahonda, campeón del Grupo I que salió tieso, con el miedo escénico del estruendo de una grada muy encima del rival y del árbitro. El Cartagena se subió a esa ola de positivismo muy pronto, a los cuatro minutos, con un soberbio cabezazo de Rubén Cruz. El utrerano lleva 11 goles. Lo celebró con rabia, consciente de que era un paso gigantesco para encarrilar la eliminatoria del lado albinegro.

El Rayo Majadahonda siguió fiel a su estilo. A los chicos de Antonio Iriondo les gusta amasar la pelota y tratarla con mimo. El equipo madrileño acumuló posesión en su campo, zona poco dañina para el Cartagena. Ni siquiera los arreones de Carlitos pudieron estirar al equipo. Tampoco las buenas intenciones Coto y Juan Cruz, que lo intentaron con centros aislados por la banda izquierda. Ayoub repartió la bola con criterio, pero no encontró profundidad. A los del Cerro del Espino no les salía nada.

En este panorama, el Cartagena estaba realmente cómodo. Aitor Ruibal, un juguete nuevo sacado de la funda de plástico para este encuentro, hizo mucho daño a la defensa del Majadahonda, sometida a la presión albinegra y con ciertas dudas para sacar el balón jugado, como están automatizados para hacerlo. Sin esa posibilidad también creció la entrega de Gaspar y la de Hugo, punzante en el juego interior con pases a la espalda de la defensa a Rubén Cruz. En una de las acciones de ataque, Moisés pidió el cambio: chocó contra un defensa al intentar rematar en un saque de esquina. Entró en su lugar Míchel Zabaco.

A ese buen momento de forma contribuyó Cordero, muy atento para adueñarse de los rechaces, de cualquier migaja suelta. Hugo Rodríguez no dejaba de generar saques de esquina (en uno de ellos, Vicente casi lo empuja al fondo de su portería) y Gaspar, como un cohete hacia el área y contagiado por el ambiente, intentó marcar desde el centro del campo con un cañonazo que desvió el exigido Basilio a córner. El Majadahonda, sin señal, estaba fuera de cobertura: toque tras toque sin inquietar a Pau Torres.

Más

Con el partido de cara y al borde del descanso, Coto enganchó un derechazo tremendo a la escuadra de la portería del Cartagena para poner el empate. Fue el primer disparo entre los palos del Rayo Majadahonda, un jarro de agua fría con el que ambos equipos se fueron al descanso. El asueto lo aprovecharon los visitantes para cargar pilas y, sobre todo, para pasar por el afilador y salir con mucho más colmillo. Los de Irondo juegan de pizarra, al toque rápido y al pie, y así se plantaron en más de una ocasión delante de Pau Torres, cuestionado en la jugada del 1-1 pero que salvó los muebles contra los más incisivos de todos: De Frutos y el peruano Jeisson, un cuchillo por la orilla izquierda que se deshizo de Ramírez y Mejías para poner el corazón en un puño a la afición. Más aún cuando a De Frutos le anularon un gol por fuera de juego. El Rayo Majadahonda tiene artillería arriba, desde luego. Hizo 60 dianas en la liga regular, más que cualquier otro equipo en el Grupo IV, y así lo demostró en la segunda parte.

Los de Iriondo mantuvieron el suspense hasta el último suspiro. Alberto Monteagudo reaccionó rápido dando entrada a Owusu y a Isaac Aketxe. El ghanés chutó primero muy blando y fue derribado después en un posible penalti. El ariete vasco puso tierra de por medio con el 2-1 definitivo. Le vino de perlas descansar contra el Écija: no dejó de trabajar y puso a tiro de piedra el ascenso del Cartagena, que viajará al Cerro del Espino con ventaja. El resultado es idéntico al que lograron los chicos de Paco Jémez en la temporada 2008/09 ante el Alcoyano. Habrá que andarse con ojo, porque el Majadahonda puso la tensión hasta el último segundo.

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