Fútbol | Segunda B

Agonía, angustia y liberación

Los jugadores del Efesé celebran con Jesús Álvaro el primer tanto del partido./Antonio Gil / AGM
Los jugadores del Efesé celebran con Jesús Álvaro el primer tanto del partido. / Antonio Gil / AGM

Los goles de Jesús Álvaro y Moussa en el tramo final mantienen al Efesé en la cima, a solo dos jornadas de que termine la Liga

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Se acabó la histórica maldición de la jornada 36 en el Cartagonova con dos goles de Jesús Álvaro y Moussa en la misma portería en la que Trujillo se comió los misiles de Ramos y Óscar Ventaja en la negra noche del 'Cordobazo', en 1999. En la misma portería en la que una tarde cualquiera de 2006 Manolo Reina, portero del Málaga B, le paró tres penaltis seguidos a Sabino para asombro de toda España. En la misma en la que el panameño Quintero no acertó a chutar con todo a su favor para batir a Calatayud, portero del Hércules, y dar el ascenso a Primera al equipo de Juan Ignacio en 2010. En la misma en la que hace tres años, justo en la semana en la que Paco Belmonte había desembarcado en el club, el Cartagena cavaba su fosa ante el Betis B y ponía un pie en Tercera División.

2 FC Cartagena

Pau Torres; Óscar Ramírez, Moisés, Josua Mejías, Jesús Álvaro; Sergio Jiménez, Diego Benito; Gaspar (Owusu, minuto 58), Rubén Cruz (Kuki Zalazar, minuto 81), Cristo; y Aketxe (Moussa, minuto 67).

0 Lorca Deportiva

Hortal; Juanjo (Cristeto, minuto 80), Lulu, Urzaiz, Argachá; Bonaque, David Álvarez; Luismi, Javi Saura (Miguelito, minuto 80), Sergio Rodríguez (Juan Arcas, minuto 80); y Britos.

Goles:
1-0, Jesús Álvaro (minuto 78). 2-0, Moussa (minuto 90+).
El árbitro:
Bosch Domenech (valenciano). Amarillas a los locales Gaspar, Owusu y Diego Benito; y a los visitantes Sergio Rodríguez, Carrasco, Argachá, Britos y Hortal.
El estadio:
Cartagonova. 7.200 espectadores.
El detalle:
Antes del partido hubo un triple homenaje. Paco Belmonte, dueño del Cartagena, le entregó a Pedro Cordero un cuadro en el que iba enmarcado el cartel del encuentro, dedicado al exjugador cartagenerista y actual gestor del Lorca Deportiva. También se rindió un tributo a los veteranos del Naval que ganaron el campeonato de España de aficionados en 1985. Y además hubo otro homenaje al colectivo de Las Flamenco Rosa, un equipo de piragüismo con sede en San Pedro del Pinatar que está formado por once mujeres que han padecido cáncer de mama. Se hicieron la foto con el equipo albinegro antes del inicio del choque contra el Lorca.
El próximo partido:
El Cartagena juega el domingo ante la Balompédica Linense, a las 18.30 horas, en el Municipal de La Línea de la Concepción.

El Efesé cruzó ayer el Rubicón en una tarde de pura angustia. Como siempre habían sido las tardes en Benipila en una jornada 36 (o en la 40 si hablamos de Segunda A), hubo angustia, agonía y pánico. Como siempre. Como cuando con Pacheta en el banquillo, en la antepenúltima jornada apareció un descendido Betis B, arañó un empate y le quitó el liderato al Cartagena para dárselo al Jaén de Manolo Herrero, que acabó siendo primero y ascendió después a Segunda. Como el año pasado, cuando llegó un Jumilla que no se jugaba nada y se llevó un punto en el último minuto, con gol del cartagenero Luis Verdú, que acabó de matar a un Cartagena desnortado.

Ayer, durante muchos minutos de un partido con poco fútbol y mucho miedo, todos esos fantasmas del pasado sobrevolaron el Cartagonova. La historia se repetía. Pero no se repitió. ¿Será 2018 el año del regreso del Cartagena al fútbol profesional? Si no lo es, se le parece mucho. Porque tardes calcadas a la de ayer nunca han terminado bien a orillas de Benipila. Y en esta ocasión, para sorpresa de muchos y regocijo de todos los aficionados albinegros, hubo final feliz.

Sufrió un mundo el Cartagena, por supuesto, para sumar los tres puntos ante el colista y descendido Lorca Deportiva, pero al final superó al equipo de Mario Simón (2-0) y mantiene el primer puesto. Le saca dos puntos al Marbella, que consiguió un afortunadísimo triunfo por la mañana ante el Melilla (1-0), a falta de dos jornadas. Los albinegros aún tienen que ir a La Línea de la Concepción y recibir al Écija en la última jornada. Se enfrentan así a dos equipos que hace un mes parecían salvados, pero que están acabando muy mal el campeonato y se han metido de lleno en la pelea por la permanencia.

Por su parte, el Marbella visita la próxima jornada al UCAM Murcia y acaba la Liga en su campo contra el Villanovense, que ayer se colocó cuarto tras vencer en Mérida y perder el Extremadura contra el Badajoz. Todo está abierto en una lucha en la que ya no estará el Real Murcia, sin opciones de escalar hasta el primer puesto tras su inesperada derrota ante el filial del Betis en Nueva Condomina (0-1).

Atrancado

Desde el principio se vio que derribar la muralla lorquina no iba a ser una tarea sencilla para el equipo local. Tuvo muchos problemas en el primer tiempo el Efesé para hacerle daño al Lorca, que se cerró muy bien y concedió muy pocas ocasiones al conjunto local. Tras dos disparos que blocó sin problemas Hortal, el primero de Aketxe y el segundo de Cristo, el propio Aketxe tuvo la mejor oportunidad en el primer tiempo. Solo delante de Hortal, le pegó fatal a la pelota y salió muy desviada. Rubén Cruz había hecho una buena dejada en una falta lateral bien servida por Óscar Ramírez.

También hubo un gol mal anulado a Gaspar, por un fuera de juego que no era. Todo comenzó con una pérdida infantil de Juanjo. Aketxe no supo definir delante del portero y la pelota le cayó a Rubén Cruz. El utrerano la puso al segundo palo y Gaspar, con la cabeza, empujó a la red. El asistente de Bosch Domenech levantó la bandera y erró. Un remate que se fue alto, de Bonaque, fue lo único que hizo en ataque el conjunto visitante antes del descanso. Una arrancada de Javi Saura, cortada en falta al borde del área por Gaspar, se quedó en nada, debido a que Britos envió a las nubes el libre directo.

Mejoró bastante el equipo de Alberto Monteagudo en el segundo acto, sobre todo con la entrada de Owusu, que revolucionó el encuentro con sus cabalgadas por el costado izquierdo. Las dos primeras veces que tocó la pelota se vio que estaba con chispa. Y él solo cambió el partido. Suyos fueron los pases de los dos goles que finalmente dejaron los tres puntos en casa. En el primero, fue con todo a por un balón suelto en la frontal y cedió a Jesús Álvaro. El lateral canario se sacó un inesperado chut que sorprendió a Hortal y abrió la lata a falta de doce minutos. Con ese tanto, que llegó en un momento crítico y dio la vida a los albinegros, el '3' albinegro da vuelo a su leyenda de autor de goles importantes. Marca pocos, pero sus tantos son especiales. Llegan siempre en partidos a vida o muerte y en minutos decisivos.

En el segundo tanto, ya en la última jugada del choque, Owusu recogió un pase medido de Óscar Ramírez, corrió hasta el borde del área pequeña y cedió a Moussa, quien empujó a puerta vacía el segundo y definitivo tanto del Cartagena. Antes de ese 2-0, Miguelito buscó el empate con un derechazo bien atajado por Pau Torres. Fueron minutos en los que el juego se ensució, con varias tanganas en el césped y cruce de reproches en los banquillos. Al final, el 2-0 lo tapó todo. El Efesé sigue soñando.

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