Fútbol | 'Playoff' de Ascenso

Un gol de Gaspar deja al Efesé a un paso del ascenso a Segunda

Rubén Cruz celebra la victoria del FC Cartagena ante el Celta de Vigo B./Pablo Sánchez / AGM
Rubén Cruz celebra la victoria del FC Cartagena ante el Celta de Vigo B. / Pablo Sánchez / AGM

El Cartagena gana por la mínima al filial celeste (1-0) con un gol de falta a los cinco minutos y se clasifica para la final de la fase de ascenso, en la que se medirá al Extremadura, con la ida el próximo fin de semana en Almendralejo

RUBÉN SERRANOCartagena

Tocó sudar. A chorro, además. Pero el FC Cartagena se ganó una segunda oportunidad, una bala en la recámara: el conjunto albinegro está a solo 180 minutos de regresar a Segunda División, tras superar por la mínima (1-0) al Celta de Vigo B en la vuelta de los semifinales del 'playoff' de ascenso, gracias a un precioso gol de falta directa de José Gaspar a los cinco minutos de juego. El equipo dirigido por Alberto Monteagudo, tras el varapalo sufrido en Majadahonda, tiene de nuevo en su mano volver al fútbol profesional seis años después. Una eliminatoria a doble partido contra el Extremadura. La ida será el próximo fin de semana en Almendralejo; la vuelta, el fin de semana del 23 y 24 de junio en el Cartagonova.

1 FC Cartagena

Pau Torres; Óscar Ramírez, Moisés, Josua Mejías, Jesús Álvaro; Cordero (Diego Benito, 17'), Chavero; Ruibal (Owusu, 57'), Cruz, Gaspar (Hugo Rodríguez, 72') y Aketxe.

0 Celta de Vigo B

Sotres; Medina (Pastrana, 77'), Ros, Alende, Kevin; Rai (Dani Molina, 84'), Álex Serrano; Juan Hernández, Drazic (Aarón, 83'), Brais Méndez, Eckert.

Árbitro:
Francisco Javier Fernández (colegio valenciano). Amonestó a los locales Gaspar, Owusu, Ruibal, Chavero y Diego Benito; y a los visitantes Juan Antonio Ros, Álex Serrano y Eckert.
Gol:
1-0 José Gaspar (5').
Incidencias:
Estadio Municipal Cartagonova. Unos 9.000 espectadores.

El Celta B tiene futbolistas realmente jóvenes, pero que para nada se acobardaron o empequeñecieron en un escenario como el Cartagonova y en una eliminatoria de ascenso. Es un equipo con personalidad y sello propio que no renuncia a nada, independientemente del rival. Quedó demostrado ya en el primer parpadeo del partido: llevan la pelota con mimo hasta dentro del área, gracias a jugadores que son prácticamente adolescentes, aunque no llevan el cartel de novel a la espalda.

Así, la brillante ejecución de una falta directa de José Gaspar, a los cinco minutos de partido, fue una ráfaga albinegra en un juego monopolizado por el filial celeste, siempre bien dirigido por la línea ofensiva de Juan Hernández, Eckert, Brais Méndez y Drazic. Juegan de memoria y no dejaron de merodear el área de Pau Torres. A la defensa del Efesé le tocó remangarse de lo lindo. Atacar, sin descuidar la retaguardia, fue una misión imposible. Más aún sacar la pelota a ras de césped, sin recurrir al patadón. El Cartagena no estuvo nada cómodo. Y encima, Cordero pidió el cambio al cuarto de hora. Chavero, por ejemplo, en vez de la varita mágica y la chistera, se vio forzado a cambiar las herramientas por el pico y la pala. Achicar balones en vez de construir canales hacia la portería rival.

Y aun con ese panorama, el portero con más intervenciones fue Dani Sotres. A cuentagotas, el Efesé fue dándole faena al guardameta celeste, todos remates de cabeza. Aketxe peinó una falta del recuperado Óscar Ramírez, baja en Majadahonda y en Barreiro por un problema en el abductor; luego, Rubén Cruz por partida doble: un testarazo en el punto de penalti, en un saque de esquina, y otro realmente envenenado al borde del descanso que sacó Sotres con una estirada magnífica. 'Flashes' albinegros en un primer tiempo de posesión celeste. Antes del asueto, con la grada animada, Eckert dejó un último recado para enmudecer al estadio. Si el Celta B tenía que besar la lona, lo haría sin tirar la toalla.

Y así fue en el segundo asalto, un pelín más igualado gracias a que el Efesé dio un paso al frente, con sus líneas más adelantadas para dar un respiro a la defensa, sobre todo a raíz de la entrada de Owusu. El ghanés permitió al Cartagena estirarse, sin generar demasiado peligro, pero lo suficiente como para mantener a raya al Celta B. Pese a ello, a Moisés, Mejías, Ramírez y compañía les tocó remar: dos remates de Eckert pusieron un poco de suspense al tramo final. Uno de ellos, a bocajarro, no pudo enderezarlo de puro milagro, tras un balón suelto que dejó Pau Torres en el área pequeña. Con esa acción, y algo más de oficio y experiencia, pasaron los minutos hasta el pitido final. La afición también dio su apoyo en los peores momentos.

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