Fútbol | Segunda B

Una pesadilla para olvidarse del liderato

Lance del partido entre el Efesé y el Betis Deportivo./Antonio Gil / AGM
Lance del partido entre el Efesé y el Betis Deportivo. / Antonio Gil / AGM

Un Cartagena lastrado por las bajas cae con estrépito ante el filial del Betis en un lamentable partido, en el que los aficionados locales acaban apaludiendo los goles del rival y pidiendo la cabeza de Monteagudo

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

El Efesé se pegó anoche un batacazo tan inesperado como inaceptable ante el filial del Betis, un equipo que se presentó en el Cartagonova con una pésima racha de ocho partidos sin ganar y tiró de ilusión, calidad y hambre para dar la campanada y cenarse a un Cartagena irreconocible, tan plagado de bajas como falto de intensidad para sumar una victoria que necesitaba para consolidarse en el liderato. Lo normal es que esta tarde sea superado por alguno de los equipos que le pisa los talones. Aunque no fuera así, da lo mismo. Seguiría tratándose de un liderato circunstancial, cogido con pinzas y que no puede -de ninguna manera- tapar las carencias de un colectivo capaz de lo mejor y de lo peor. Pero no es ni medio normal que siempre se desangre delante de los suyos.

1 FC Cartagena

Marcos; Ceballos, Josua Mejías, Míchel Zabaco, Morros; Aguilar; Álvaro González (Dani Abalo, minuto 43), Cristo (Farisato, minuto 84), Kuki Zalazar, Hugo Rodríguez; y Aketxe (Moussa, minuto 72).

4 Betis Deportivo

Pedro; Esteban Obián, Junior, Nil, Redru; Migue, Irizo, Julio; Rober (Tellado, minuto 68), Aitor y Loren Morón (Abreu, minuto 86).

Goles:
0-1, Loren Morón (minuto 2). 1-1, Míchel Zabaco. 1-2, Aitor (minuto 81). 1-3, Aitor (minuto 83). 1-4, Irizo (minuto 90+).
El árbitro:
Caparrós Hernández (valenciano). Amarillas a los visitantes Pedro, Redru, Loren Morón y Aitor. Dos amarillas y roja al local Josua Mejías en el minuto 78.
El estadio:
Cartagonova. 6.250 espectadores.

Y esto no es nuevo. El Cartagena ya fue un chollo para los rivales en la segunda vuelta del pasado cursdo. Y aquello le costó el ascenso. El problema es que nada cambia. También lo está siendo en la primera parte de esta campaña. El equipo de Alberto Monteagudo, censurado a falta de veinte minutos por un amplio sector de la grada cuando quitó a Aketxe para poner a Moussa y al final del encuentro cuando se consumó el desastre, ya había fallado ante su público contra Las Palmas Atlético, Córdoba B y Villanovense. Todos son equipos de la zona baja, como el Betis Deportivo, y contra todos empató el Efesé en el Cartagonova. Lo de anoche fue aún peor. Fue un absoluto esperpento.

La primera parte fue una pesadilla. En ningún momento se encontró cómodo el Cartagena ante un rival que le incordió mucho más de lo que cabía imaginar. Los jóvenes jugadores del Betis Deportivo tenían un plan y lo ejecutaban perfectamente. Los de casa caían una y otra vez en cada trampa que le tendían los visitantes. Alberto Aguilar nadaba solo por delante de los centrales y, cada vez que Loren, Aitor o Julio le apretaban, el cordobés terminaba ahogándose. Su inseguridad se traspasaba a los dos centrales, blandos como la margarina en unos primeros cinco minutos absolutamente traumáticos para el Efesé. La puesta en escena de ambos contendientes no pudo ser más premonitoria.

A los 22 segundos ya soltó un zapatazo envenenado Loren Moren. Se fue un poco alto. En su siguiente intento, tras un error del venezolano Josua Mejías, el 'pichichi' del grupo IV se inventó una preciosa vaselina que sorprendió a un adelantado Marcos e hizo enmudecer al estadio. Era el minuto 2. Y poco después lo intentó Esteban, quien casi le da otro susto a Marcos. Más adelante, Ceballos sacaba el balón con apuros bajo palos, antes de que Loren empujara a la red. Y Morros salvaba in extremis un gol de Rober tras un vertiginoso contragolpe de la muchachada bética. El personal no entendía nada. Con Pau Torres, Moisés, Chavero, Sergio Jiménez, Poley, Adama, Óscar Ramírez, Jesús Álvaro y Cordero en la grada por lesión o sanción, ya se sabía que la noche iba a ser cualquier cosa menos plácida para los de casa. Pero aquello era demasiado.

Partido sin control

Con Aguilar trotando a ritmo de pretemporada, se esperaba que Cristo, Hugo y Kuki Zalazar aparecieran al rescate y le dieran criterio y empaque al juego del Efesé. Solo el chico cedido por el Málaga, ya en el segundo tiempo, pareció entender que la situación era lo suficientemente delicada como para bajar a galeras y ponerse a remar. Los albinegros, con una alineación de circunstancias marcada por las nueve bajas con las que afrontaban el duelo, quisieron recomponerse con un libre directo lanzado por Aketxe con intención y parecieron meterse en el partido empatando en el minuto 16.

Porque Míchel Zabaco igualó pronto, en un bello remate de cabeza tras un saque de esquina magistralmente botado por Hugo Rodríguez. Con el 1-1, el Efesé se adueñó de la pelota y todo el mundo supuso que poco a poco iría madurando un partido que no se le podía escapar. Y que se lo acabaría llevando por oficio y pegada. No obstante, aunque se jugaba en campo verdiblanco, las sensaciones que dejaba el choque eran bastante contradictorias. Siempre que los tres de arriba del Betis Deportivo conectaban, la jugada acababa en ocasión peligrosa. Sin embargo, los centros desde la derecha de Álvaro González y Ceballos eran simples naderías. Por la izquierda, aún peor. Morros ni siquiera se atrevía a subir, mientras que Hugo Rodríguez se venía al centro y se perdía en paredes irrelevantes con Cristo o Zalazar.

En el segundo periodo, las cosas estaban un poco más controladas. El filial verdiblanco llegaba cada vez menos al área local. Y, aunque sin demasiada claridad, Aketxe, Kuki Zalazar y Moussa lo intentaron en acciones aisladas en un segundo acto que dio un giro radical cuando el venezolano Josua Mejías vio la segunda amarilla por una patada tan alevosa como innecesaria en mitad del campo del Betis y fue expulsado en el minuto 78. En la siguiente jugada, el meta Marcos se equivocó al no salir y posibilitó que Aitor se quedara solo delante de él e hiciera el 1-2.

Y los últimos diez minutos del encuentro fueron una absoluta pesadilla para los de Monteagudo. Aitor e Irizo marcaron dos goles de muy bella factura que fueron aplaudidos por la afición local, que acabó sacando pañuelos y volviéndose contra el banquillo por culpa de una durísima derrota, la peor de la etapa de Monteagudo al frente del Cartagena. Fue un feo epílogo a una noche triste, en la que se constató que el nivel de la plantilla es manifiestamente mejorable y que el camino que ha tomado el Cartagena cuando juega en casa no le lleva a ninguna parte.

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