Menos desgaste y más unidad del grupo

Los jugadores del Cartagena hacen ejercicios de calentamiento en la sesión de entrenamiento del pasado miércoles, cuando fueron recibidos por un grupo de aficionados./E. BOTELLA / AGM
Los jugadores del Cartagena hacen ejercicios de calentamiento en la sesión de entrenamiento del pasado miércoles, cuando fueron recibidos por un grupo de aficionados. / E. BOTELLA / AGM

El Cartagena ha superado el varapalo de Majadahonda con vídeos emotivos, charlas y sesiones suaves. Plantilla, directiva y cuerpo técnico comieron juntos en La Manga tras perder el ascenso, para 'limpiar' la mente antes del partido en Vigo

RUBÉN SERRANOCARTAGENA

Despejar la mente. 'Limpiar' las cabezas. Pasar página. Mantener la calma. Pensar en positivo. Y, sobre todo, competir. Es muy difícil, pero el Cartagena lo ha logrado. Hoy se cumplen diez días del varapalo en el Cerro del Espino, que dejó al club sin ascenso por un gol en propia a falta de medio minuto para el final del partido. La herida ya casi ha cicatrizado. Se pudo comprobar el pasado domingo en Vigo: el equipo compitió, dio señales de vida y puede quedarse a 180 minutos de Segunda División si el domingo (Cartagonova, 18.30 horas) gana el Celta B, tras el empate a cero conseguido en Barreiro. ¿Qué ha cambiado en estos diez días? ¿Qué 'tecla' ha tocado el club para que el vestuario haya superado esa barrera psicológica?

Todo se podría resumir en dos palabras: sinceridad y unidad. Cuerpo técnico, plantilla y directiva han vivido unos días de auténtica terapia de grupo, para reponerse juntos del mazazo y mirar al horizonte con optimismo. «Hay dos maneras de afrontar la situación: te hundes y lo tiras todo por la borda, o te vienes arriba y valoras todo el esfuerzo de la temporada», aseguraron ayer fuentes del club a 'La Verdad'. La primera decisión se tomó al día siguiente de perder en Majadahonda: Alberto Monteagudo, Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis mantuvieron una charla con los jugadores, para apelar al sentimiento, llegar con las palabras al corazón y tocar esa 'fibra sensible' que te hacer sacar el orgullo. Ahí empezó a regenerar todo, en una conversación de apenas veinte minutos, antes del entrenamiento en el Cartagonova.

Lógicamente, llegados a esta altura de la temporada, las sesiones son más leves y tienen menos carga de trabajo. El futbolista ya sabe lo que tiene que hacer. «El trabajo de la temporada está hecho. Entrenamiento puro y duro hay poco, tal vez las variantes tácticas que puedas introducir y analizar en vídeo el partido» en Barreiro, de lo que se encargaron ayer el cuerpo técnico y el responsable del departamento de 'scouting', Ricardo Redondo.

Los técnicos Aira y Luis Tevenet también dieron consejos, por sus recientes experiencias en Albacete y Huesca

Cristo y Ceballos

«Se trata de recuperar la confianza, y no sentirte tan 'atado' al día a día. Se trabaja más en grupo, la gente con menos minutos adquiere protagonismo, y así todos se unen a la causa». En el club, además, han puesto de su parte para que los jugadores estén a gusto: viajaron en avión y pasaron dos días en Vigo diferentes, lejos de la ciudad y en un escenario distinto para despejar la mente.

Que el vestuario pase más tiempo unido, pero fuera del terreno de juego, también es esencial para 'romper' la rutina. Por eso, el miércoles pasado, después del entrenamiento, el club organizó una comida en un restaurante, a orillas del Mar Menor. Fueron todos los jugadores, el cuerpo técnico de Monteagudo y los propios directivos, Belmonte y Breis. Hubo risas, rompieron la tensión y se empezaron a ver las primeros rostros alegres, tan solo tres días después del gol en propia de Zabaco. La fórmula salió tan bien que hoy volverán a reunirse, esta vez en un restaurante de Los Alcázares, tras el entrenamiento en Pinatar Arena.

La plantilla come hoy en Los Alcázares; el club estudia la posibilidad de concentrarse el sábado en Pinatar Arena

Los Rubén Cruz, Aketxe, Hugo y compañía, además, han aprovechado los dos últimos días libres (martes) para salir de casa y estar con la familia. «Era el momento de salir a comer fuera con la familia, abstraerse un poco para entretenerte, ver la ciudad, no estar encerrado...».

Fortaleza mental

«Más que nada, estos días después del partido en Majadahonda son de trabajo mental. Eso lo hemos conseguido», explicaron fuentes consultadas por este diario. Al menos esa fue la sensación que dejó el choque de Vigo: el equipo transmitió sensaciones positivas, un síntoma de no estar hundido. Una 'piña' muy concentrada que logró tapar todas las virtudes del Celta B, como las habilidades de Brais Méndez y Juan Hernández para hacer daño por dentro.

En todo este proceso fueron claves terceras personas, como el exentrenador del Real Murcia José Manuel Aira y el extécnico albinegro Luis Tevenet. Ambos, con Albacete y Huesca, respectivamente, ya pasaron por algo similar: fueron eliminados en la ronda de campeones y aprovecharon la segunda oportunidad para subir. «Hablamos con ellos y nos recomendaron seguir estos pasos. El equipo está fuerte mentalmente», sostuvieron en el club.

Las mujeres e hijos de los jugadores también pusieron su granito de arena para superar el bache anímico. Todas ellas, a escondidas de sus parejas, estuvieron la semana pasada en el palco del Cartagonova. Grabaron un vídeo muy emotivo, y el club se lo puso a los jugadores unas horas antes de jugar en Barreiro. «Fue una sorpresa». Cristo, lesionado de larga duración, va en muletas y tampoco falta a los entrenamientos. «A él no le gusta estar en casa; da su respaldo, su apoyo», al igual que Juan Carlos Ceballos: estuvo presente en el primer entrenamiento después de Majadahonda. Mariano Sánchez y Fran de Paula también han puesto a disposición del Cartagena las instalaciones de Pinatar Arena. De hecho, es probable que este sábado el Efesé entrene y se concentre allí antes de la final contra el Celta B.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos