Yo creo

Aficionados del Efesé viendo el partido del domingo ante el Extremadura en la pantalla gigante instalada en el Palacio de Deportes./ j. m. rodríguez / agm
Aficionados del Efesé viendo el partido del domingo ante el Extremadura en la pantalla gigante instalada en el Palacio de Deportes. / j. m. rodríguez / agm

El mejor Extremadura solo ganó 1-0 al peor Cartagena y todos hubiéramos firmado un final así hace once meses

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Creo. Y creo de verdad. Si no creyera, no escribiría estas líneas. Con muchas horas de vuelo ya a cuestas y las suficientes canas en el pelo para poder decir que no soy un juvenil, ni voy a vender burras ni me voy a subir a trenes baratos. Creo en la remontada porque el mejor Extremadura solo ganó 1-0 al peor Cartagena. Y porque el peor Cartagena, a pesar de su nefasta actuación en Almendralejo, marcó un gol legal que no subió al marcador, chutó al poste y posiblemente vio cómo Varón Aceitón -de nuevo- le escamoteó un penalti. Le pudieron meter cinco, es verdad. Pero lo anterior, también. Creo. Porque quiero creer que el trabajo bien hecho siempre tiene premio y que un club en el que las cosas se están haciendo de una manera notable desde hace tres años no puede seguir ni un día más en el pozo de los olvidados.

Que el Cartagena parece un cadáver desde la tragedia de Majadahonda y el Extremadura vuela con Juan Sabas en el banquillo es una realidad incontestable. Que posiblemente el equipo de Almendralejo tiene entre un 60 y un 70% de posibilidades de celebrar el ascenso este domingo en el Cartagonova es una verdad incómoda que hay que empezar a asimilar. Todo eso lo doy ya por amortizado.

Pero me niego a seguir viviendo encorvado ante tantos miedos y tantos recuerdos trágicos. Quiero olvidar el pasado, enterrar el 'Cordobazo', el 'Vecindariazo' y todas las leyendas negras que me (nos) persiguen desde el autogol de Pombo en el 91. Zabaco, Monteagudo y compañía no se merecen cargar durante décadas con la injusta mancha de la negra mañana del Cerro del Espino. Tampoco Ana, Marta, Marina, Mar, Fran, Jesús, David, Iván, Pablo, Miguel o Patxi, iconos de esta nueva generación de efesistas que, junto a otros muchos aficionados, están dando toda una lección en este 'playoff' y no tienen por qué pasarse la vida masticando los mismos desencantos y las mismas decepciones que los que fuimos jóvenes antes que ellos.

La remontada de este domingo no será coser y cantar y claro que la temporada debía haber acabado hace 23 días en Majadahonda, pero todos hubiéramos firmado un final así once meses, jugándonos el ascenso aquí por vez primera en este siglo. Ojo. En un Cartagonova lleno y entregado. Si el domingo nos la pegamos, lloramos un rato, nos secamos las lágrimas, levantamos al compañero y a seguir. Pero ya no volveremos a tener miedo. Ya está bien.

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