Un cerrojo de Santander en la portería

Mario Fernández bloca una pelota en presencia de Lionel Messi, en 2012. / javier cotera / el diario montañés
Mario Fernández bloca una pelota en presencia de Lionel Messi, en 2012. / javier cotera / el diario montañés

El Efesé ficha al experimentado Mario Fernández, que ha jugado ocho años entre Primera y Segunda

RUBÉN SERRANOCartagena

Tras varias semanas de rumores, silencio y una larga lista de candidatos en el aire, el Cartagena despejó ayer la incógnita que rodeaba a la incorporación del portero, tras la decisión del club de prescindir de los servicios de Pau Torres. El sustituto del catalán será Mario Fernández, natural de Santander, de 30 años y que cuenta con un amplio bagaje en el fútbol profesional: entre Primera y Segunda ha estado ocho temporadas y, por eso, en el Efesé han hecho «un gran esfuerzo» para incorporarlo al equipo y que defienda la portería durante dos años.

La decisión se hizo oficial ayer pero, realmente, hacía varios días que el Cartagena tenía claro que su hombre era Fernández. La decisión la tomó el entrenador, Gustavo Adolfo Munúa: como fue portero durante más de una década en la élite del fútbol europeo, los dirigentes le dieron total libertad para que fuera el encargado de tener la última palabra. El club le había proporcionado al uruguayo un listado con una docena de guardametas, para que tuviera un amplio abanico de posibilidades donde elegir. En esa selección estaban Lizoain, de Las Palmas; Dorronsoro, de Lorca FC; Dani Barrio, del Melilla; y el bético Pedro López, entre otros. Todos ellos fueron descartados por el charrúa, al que le convencieron dos: el sub 23 portugués João Costa, cuya cesión está pendiente del visto bueno del Oporto, y el propio Fernández. Lógicamente, el Efesé ha tenido que convencer al santanderino para que diera un paso atrás a Segunda B. De hecho, ambas partes no cerraron el acuerdo del todo hasta ayer y de ahí que la entidad se mantuviera en silencio y con mucha cautela.

Debutó en Primera con Marcelino, en 2011, y su incorporación es una petición de Munúa

Ocasión para revalorizarse

A Fernández le ha gustado el interés del Cartagena y no ve con malos ojos jugar en Segunda B: puede ser una gran oportunidad para revalorizarse y relanzar su carrera, tras unos años en los que ha tenido muy poco protagonismo, como portero suplente, en el Osasuna y, la temporada pasada, en el Rayo Vallecano, club con el que ascendió a Primera División. No obstante, en los últimos tres años solo ha disputado 14 encuentros. En el Efesé asumirá el papel de teórico titular, con el permiso de Costa, y es una oportunidad para volver a coger rodaje bajo palos.

Viene de subir a Primera con el Rayo Vallecano y de pasar otros dos cursos en el Osasuna

Al santanderino le queda crédito de sobra para tener caché en el mercado. Le avala toda una década en el Racing de Santander, club de cuna y de sus amores y en el que se formó desde que era un niño. A los 17 años ya despuntaba en las categorías inferiores de los cántabros. Tanto, que captó la atención de la selección española sub 19. Creció en el filial hasta que, en 2010, el entrenador Miguel Ángel Portugal le dio la oportunidad de debutar con el primer equipo de los Colsa, Geijo y el exalbinegro Toni Moral en un partido de Copa contra el Alcorcón. No fue hasta mayo del año próximo, mientras alternaba la cantera con los 'mayores', cuando la lesión del portero titular Toño (también lo ha tenido como compañero en el Rayo) le abrió las puertas de Primera División: debutó en Liga en El Molinón, en un Sporting-Racing. A los cántabros los dirigía Marcelino García Toral y el nuevo cancerbero del Efesé se codeó con los Munitis, Luque, Pinilla y compañía en el vestuario.

Época dorada

En su siguiente encuentro liguero viajó hasta el campo de Levante, en febrero de 2012, en un choque contra el equipo de Juan Ignacio Martínez y, curiosamente, Gustavo Adolfo Munúa en la portería rival. En total, Fernández pasó una década bajo los palos del Racing, jugó 107 partidos y vivió tanto la última etapa dorada de los santanderinos en la élite como sus años más negros, con la caída al infierno de Segunda B. En esas etapas de más sombras que luces fue un pilar en el club: canterano y capitán. El abanderado. Su carrera allí terminó en 2015, cuando se marchó al Osasuna. En su memoria quedan bonitos recuerdos y la anécdota de haber tenido delante a grandes estrellas mundiales, como cuando se enfrentó al Barcelona en 2012 con Messi. También otros episodios para el olvido, como cuando se rompió la mandíbula en 2014 ante el Compostela.

El Cartagena destacó en un comunicado oficial «la colocación y la agilidad bajo la portería [pese a 1,84 de altura]» de Fernández, así como la anécdota de haber coincidido el Racing con el defensa Pedro Orfila, fichado el jueves procedente del Real Murcia y que, como él, tiene un gran currículum.

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