«Veo al Cartagena cerca del fútbol profesional, pero deben centrarse más en lo deportivo»

El cartagenero Juan Carlos Cordero, ex de Ciudad de Murcia y Granada y actual director deportivo del Cádiz, en el parque de Los Juncos.
El cartagenero Juan Carlos Cordero, ex de Ciudad de Murcia y Granada y actual director deportivo del Cádiz, en el parque de Los Juncos. / Antonio Gil / AGM

Juan Carlos Cordero, director deportivo del Cádiz

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Cartagenero de 42 años, vive desde los 17 lejos de su ciudad y admite que, a menudo, se siente un extraño paseando por las calles que recorrió una y mil veces siendo un crío. Un golpe de nostalgia, por ejemplo, le viene a Juan Carlos Cordero (Cartagena, 1974) caminando por el parque de Los Juncos, en la zona de la ‘portería de los eucaliptos’ en la que tantos goles marcó en su etapa de juvenil con el Cartagena. «He vivido en tantos sitios que me pongo en la piel de todos. Me gusta que haya esa rivalidad deportiva tan fuerte entre Cartagena y Murcia, pero sinceramente no entiendo que eso se traslade al ámbito político», confiesa.

- Cuénteme cómo empezó todo. Hábleme de aquel verano de 1999 con Quique Pina en una playa de La Manga del Mar Menor.

- Ya éramos muy amigos y él era mi representante. Se había retirado prematuramente y quería que yo le ayudara en el mundo de la representación. Pero yo tenía 25 años y no quería colgar las botas. Era un crío aún.

-¿Qué había hecho en su carrera como futbolista hasta entonces?

- Empecé en Franciscanos, pasé al Seur y luego al Cartagena juvenil, con Tano Moltó. Me fichó el Albacete y jugué en el sub 19. Pasé por la selección española sub 20. Me fui cedido seis meses al Corralejo, junto a Alberto Monteagudo. Salí del Albacete y luego estuve en Écija, Granada, Sabadell, Benidorm, Cartagonova y Lorca Deportiva. Entonces, Quique [Pina] me dice que trabajemos juntos y me retire. Era dejarlo todo y partir de cero. Pero mi padre me apoyó, me prestó un millón de pesetas, me junté con Quique y hoy puedo decir que tomé la mejor decisión de mi vida. Había un último obstáculo que salvar: yo tenía 25 años y no me quería retitar. Y Quique me dijo: ‘tranquilo, montamos un club y jugamos los dos’. Tiene una capacidad de persuasión tremenda. Yo venía de ascender a Segunda B con el Cartagonova y con el Lorca y de hacer 18 goles por temporada. ¿Cómo me iba a retirar estando así? Pues buscó el arreglo. Montó un club desde la nada, el Ciudad de Murcia, para que yo le dijera que sí. Había que empezar en Preferente y tiré de amigos. Rafa Muñoz, Félix Cuesta, Beto, Toto, Méndez, Peque, Isaac Jové, etc... En la playa, entre baño y baño, fuimos tirando de teléfono y convenciendo a todos. ¿En Preferente?, nos preguntaban. Sí, pero es que nosotros también vamos a jugar, contestábamos. Y de esa forma fueron viniendo. Una bendita locura fue aquello.

«Pecamos de ingenuos y nos fueron llevando a un precipicio porque éramos muy molestos» Ciudad de Murcia

«Marsá se la jugó y no tenía dinero. Se le acabó en enero y aquello terminó muy mal» Granada 74

«Encadenamos dos ascensos y mantuvimos al equipo en Primera durante cinco años» granada cf

«He aprendido mucho esta temporada con Álvaro Cervera. Hemos hecho un gran año» cádiz

«Estoy convencido de que el club sigue vivo gracias a que nosotros dimos un paso adelante» fc cartagena

- De la manera más romática empezó un proyecto que cuatro años después ya estaba en Segunda A.

- En Tercera sí que hicimos un señor equipo. Quique [Pina] y yo dejamos de jugar y le dimos una seriedad importante al proyecto. En 2003 ya estábamos en la élite y llegamos a estar cerca de un ascenso a Primera. Éramos muy jóvenes, le poníamos mucha pasión, éramos todo corazón y pecamos de ingenuos. El Ayuntamiento y mucha gente que no nos quería en Murcia nos fue llevando al precipicio y al final tuvimos que irnos. Nos llevaron medio engañados al precipicio y nos dejaron caer.

- ¿Por qué?

- Porque éramos muy molestos y porque [Jesús] Samper estaba haciendo una inversión y se estaba construyendo un estadio gigante para que el Real Murcia estuviera en Primera. De todo aquello hoy sabemos ya cosas relevantes y conocemos que en los juzgados se está investigando aquel convenio y que usaron unas armas contra el Ciudad de Murcia que eran imposibles de contrarrestar. Eso lo sabemos hoy, diez años después, y con lo que nos ha dado el paso del tiempo y la experiencia. Entonces, no nos paramos a mirar que había mucha gente que no nos quería y nos consideraba un estorbo para el Real Murcia.

- Si echa la vista atrás, ¿volvería a colgar las botas con 26 años y se asociaría de nuevo con Pina?

- Por supuesto. Me dejé el sueño de ser futbolista, de marcar goles, de salir en las fotos y, lo que es más importante, un salario mensual alto, ya que entonces se cobraba bien en Tercera. Pero gracias a ese paso que di en 1999, hoy no soy un exfutbolista frustrado que lo tiene crudo y que no sabe cómo pagar la hipoteca o dar de comer a sus hijos [él está casado y tiene dos, de diez y seis años]. Yo tuve que decirle a mi hermano Jorge Cordero que no contaba con él para el proyecto del Ciudad de Murcia en Segunda A, por ejemplo. Son muchas vivencias siendo muy joven y el fútbol profesional te lleva a estar aprendiendo cada día. Son cosas que te hacen madurar antes de cumplir 30 años. He sido director deportivo de todas las categorías del fútbol español y en todas he tenido un ascenso. He sido cinco años director deportivo de un club de Primera [el Granada] y he logrado que no bajara a Segunda. Creo que no todo el mundo puede conseguir lo que he logrado, junto a Quique [Pina] y nuestro grupo de trabajo.

- De los cuatro hermanos, ¿quién era el mejor?

- José era el mejor, muy parecido a Futre. Pero no llegó a nada. Evidentemente, Pedro es el que más se ha levantado y más veces ha jugado en Primera División. Fue el mejor. Jorge era muy bueno, pero le mató la rodilla. Y yo lo dejé a los 26 años.

- ¿Qué pasó con el Granada 74?

- ¿A quién se le ocurre comprar un equipo sin dinero? Carlos Marsá se la jugó y no tenía dinero. Al final, él perdió más que nadie, ya que se quedó sin dinero y sin club. Había un equipazo, estuvimos en zona de ‘playoff’ de ascenso y pintaba todo bien. Pero en enero se le acabó el dinero, dejó de pagar, los futbolistas empezaron a pensar en sus contratos del año siguiente y aquello acabó muy mal. Marsá puso mucho corazón y quiso que el Granada 74 fuera el primer club de Granada. Pero, como en Murcia, era imposible. Esa experiencia nos hizo ver lo que había en Granada y nos ayudó para el futuro.

- ¿Cómo lo hicieron para entrar en el Granada CF?

- Yo había jugado en el Granada y sabía que la gente no quería dejar morir al Granada CF. A través de Javier Jiménez, que era el presidente de la Cámara de Comercio, nos abrieron las puertas y se gestó todo. Hicimos un proyecto deportivo potente y el club emergió rápidamente. En dos años estábamos en Primera, con la ayuda de Gino Pozzo.

-Ha sido irse ustedes del Granada y aquello se ha venido abajo como un castillo de naipes.

- El inversor chino se equivocó al elegir a los gestores del club. Le perdieron el respeto al fútbol y eso se paga. Si lo haces, te puede pasar lo que le ha sucedido al Valencia o al Granada. El Granada no bajó en mayo. Bajó cuando los nuevos gestores quisieron cargarse todo lo que había y todo lo que oliera a Pina y Cordero. Desde el primer día, veían fantasmas por todos lados. Nuestra sombra hasta el día de hoy sigue siendo alargada. Están más pendientes de borrar todas las señales de nuestro paso por allí que de hacer una buena plantilla para ascender. Y así no van a ninguna parte.

«Moro ya ha tenido dos opciones de comprar el club y no lo ha hecho. No parece solvente» real murcia

«La mejor opción es que haya un solo equipo y la ciudad quiere que sea el Lorca Deportiva» lorca

«José tenía mucha clase, a Jorge le mató la rodilla y yo lo dejé a los 26 años. El mejor fue Pedro» la saga cordero

«Se ha reconvertido y sabe lo que hace. Y la ayuda de Felipe Moreno es clave en el proyecto» paco belmonte

«Si le pierdes el respeto al fútbol te puede pasar lo que le ha sucedido al Valencia y Granada» la 'invasión china'

- Esta temporada casi lo ha vuelto a hacer. ‘Playoff’ y rozando el ascenso con un Cádiz recién llegado a la Segunda División.

- He aprendido mucho con Álvaro Cervera y hemos hecho un gran año. No teníamos a los mejores jugadores, pero teníamos el mejor equipo. Bloque compacto, sólido y rocoso. Presupuesto bajo y honestidad, en el campo y fuera de él. A la afición le vendimos la realidad: 50 puntos y salvación en nuestro primer año. En Segunda A cualquiera puede bajar. Han descendido Mallorca y Elche y han estado cerca Rayo y Almería.

- Hablemos del Lorca Deportiva, donde tiene a su hermano Pedro al frente del club desde enero. Ya está en Segunda B. Y Quique Pina quiere dar el salto a Segunda A llegando a un acuerdo rápido con Xu Genbao. ¿Lo ve factible?

- No sé si va a ser posible y si Xu Genbao quiere quedarse o irse. Las palabras de Quique [Pina] son las más razonables, aunque es cierto que no hay mucho tiempo. Hay que fusionar los dos clubes y que sea el Lorca Deportiva, el que simboliza al club histórico, el que represente a la ciudad, porque es lo que quiere la afición y el Ayuntamiento. Creo que se puede hacer un proyecto muy interesante en Lorca, sabiendo que es la tercera ciudad de la Región y que no se puede equiparar al Real Murcia y al Cartagena. Pero hay posibilidades de hacer cosas bonitas.

- ¿Han contactado con Genbao?

- Parece claro que ellos quieren venderlo fuera de la Región. Pero eso es inviable y creo que el Ayuntamiento tiene la llave de una solución buena para todos. Hay una posibilidad muy buena de dejar el club en la Región, de que se quede en Lorca y de que sea con un buen proyecto dirigido por Pedro [Cordero] y con el respaldo de Quique. Es la mejor opción.

- Asegura Quique Pina que Raúl Moro es un «ilusionista» y que no tiene solvencia para sacar al Real Murcia de la delicadísima situación financiera que atraviesa, con 47 millones de deuda. ¿Cómo lo ve? ¿Cree que Raúl Moro y Deseado Flores están capacitados para evitar la desaparición del Murcia?

- Sinceramente, no sé cuanta gente puede asumir la situación del Real Murcia. La deuda es astronómica. En Segunda B solo se puede generar entre un millón y un millón y medio de euros de ingresos. Y mientras, la deuda te come. Hacienda, Seguridad Social, embargos, IRPF, salarios... Ya han tenido dos opciones de comprar el club y no lo han hecho, porque no han podido o no han querido. Hay que hacer pagos inmediatos y yo no le veo al Murcia con la capacidad de salir de esta situación a corto plazo. No se trata de hacer un buen equipo. Esto es diferente. Lo que toca es sanear el club poniendo millones encima de la mesa. Y eso no lo ha hecho el señor Moro. No parece solvente.

- ¿Un ascenso a Segunda cambiaría las cosas mucho o poco?

-Es otra cosa. Sería un alivio para el Murcia porque la LFP te deja más margen y ya tienes 6,5 millones de euros de ingresos solo por televisión. En Segunda A ya te pueden quedar dos o tres millones limpios para ir haciendo pagos a Hacienda y afrontando embargos. Mejora la tesorería y puedes ver un poco de luz.

Juan Carlos Cordero, en uno de los momentos de la entrevista / Antonio Gil / AGM

- ¿Presidirá Quique Pina el Real Murcia en el futuro?

- Ahora mismo me cuesta verlo porque está muy centrado en el Cádiz. Pero en el futuro es posible. Es murciano y murcianista. Siente el escudo y por sus venas corre sangre grana. Podría presidir el Murcia y a mí me gustaría verlo algún día porque sé que es algo que le encantaría.

- Hace dos años, Isidoro García, Pencho Angosto y el entonces concejal de Deportes, Diego Ortega, fueron a Granada a pedirle ayuda porque el Cartagena se moría. ¿Por qué no acabó usted entrando en el equipo de su ciudad?

- Así fue. Vinieron varias veces a Granada y también nos reunimos en Cartagena. Palomeque estaba informado y también el capitán de entonces, Jorge Luque. Todo estaba bien encaminado pero mi hermano Pedro, que era el que iba a dirigir el club, estaba en Córdoba. Y yo tenía una situación muy complicada, con el Granada en zona de descenso. No pude centrarme al 100% en el asunto y Paco [Belmonte] y Felipe [Moreno] estuvieron más rápidos. Llegaron a un acuerdo con la gente de Sporto Gol Man, que por cierto estaban deseando darle el club al primero que pasara por su puerta. Y era lógico. Cada día el problema iba a más, la plantilla llevaba cinco meses sin cobrar y el equipo se iba a Tercera. Nos faltó tiempo y que la situación del Granada en esos meses hubiera sido otra. Ya veremos si el futuro me depara una nueva oportunidad de entrar en el Cartagena o no.

- ¿Le pareció bien que su hermano Pedro diera aquella rueda de prensa en un hotel el mismo día que Belmonte anunciaba que se quedaba con el 100% de las acciones del FC Cartagena?

- Sí, por supuesto. Hicimos lo correcto. Ellos [Belmonte y Moreno] se habían asutado al ver que la deuda era dos millones más alta de lo que le contaron y querían disolver el club para comprarle la plaza a La Unión y refundarlo en un nuevo Cartagena. José Francisco Beltrán [presidente de La Unión] nos confirmó la operación que se estaba fraguando y Pedro salió a decir que él tiraba hacia adelante y asumía la deuda si Belmonte se echaba para atrás. Es más, estoy convencido de que el club sigue vivo gracias a que nosotros dimos ese paso públicamente. Ellos vieron que si lo dejaban, lo cogíamos nosotros. Y entonces lo compraron de manera definitiva. Eso fue así.

- ¿Qué opinión le merecen estos dos primeros años del proyecto de Belmonte en el FC Cartagena?

- Me está gustando bastante la gestión. Paco [Belmonte] es un periodista que se ha reconvertido al mundo del fútbol y sabe lo que hace. A nivel de márketing, de patrocinios, asuntos institucionales y en temas económicos, lo está haciendo muy bien. Y luego está la ayuda de Felipe Moreno [dueño del Leganés], que es clave en este proyecto. El espejo del Leganés es muy bueno y hay que mirarse en él. Este año se han mantenido en Primera y han logrado 8 millones de euros de beneficios. Es un gran ejemplo y es bueno que esté en el Cartagena. Lo que sí veo es que [Belmonte] tiene que centrarse más en el fútbol, no perderse en cosas que no son estrictamente deportivas y acertar a la hora de elegir futbolistas. Este año es clave acertar en los delanteros, por ejemplo. Yo veo al Cartagena cerca de llegar al fútbol profesional, pero insisto en que deben centrarse más en lo deportivo.

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