Breis: «Cualquier futbolista del Cartagena tiene nivel para jugar en el Murcia»

Manuel Sánchez Breis (izquierda) y Deseado Flores (derecha).
Manuel Sánchez Breis (izquierda) y Deseado Flores (derecha). / Javier Carrión y Martínez Bueso / AGM

El director general del Efesé pide a Deseado Flores que «se olvide de nosotros» y se centre en su club

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

El director general del FC Cartagena, Manuel Sánchez Breis, respondió al director deportivo y gestor del Real Murcia, Deseado Flores, quien aseguró ayer en 'La Verdad' que «ningún jugador del Cartagena da el nivel para estar en el [nuevo] proyecto del Real Murcia. Cristo nos gustó en la primera vuelta, pero en la segunda ha estado muy flojo». En opinión de Breis, antiguo socio y amigo íntimo de Flores, «cualquier futbolista del Cartagena tiene nivel para jugar en el Murcia y en cualquier equipo de Segunda B. Es más, muchos tienen calidad suficiente para jugar en superior categoría, y eso lo ve cualquiera que conozca bien el mercado futbolístico».

Sánchez Breis, además, se quejó de «la fijación» que tiene Deseado Flores con su antiguo club, al que llegó de la mano de Belmonte en mayo de 2015 y del que fue presidente (con más funciones representativas que de gestión) durante once meses, hasta mayo de 2016. «Yo le pediría [a Deseado] que se centre en su equipo, que trabaje para darle lo mejor al Real Murcia y que siga intentando hacer las cosas bien en su club y, en la medida de lo posible, se olvide de nosotros y muestre un poco de respeto por los futbolistas del Cartagena. Nosotros no nos metemos en su labor ni hablamos de lo que sucede en el Real Murcia, por lo que pedimos a Deseado [Flores] que haga lo mismo. Es así de sencillo».

Además, Sánchez Breis confesó que el director deportivo del Real Murcia ha estado «moviéndose desde hace meses» para «intentar fichar a Cristo [Martín]» y «hasta el final» ha intentado llevárselo al equipo grana, ofreciéndole un sueldo que estaba «totalmente» fuera de mercado. Al final, el atacante tinerfeño, de 30 años, rechazó la propuesta del Real Murcia y la semana pasada decidió renovar por tres temporadas con el Cartagena, equipo en el que ha sido pieza clave en las dos últimas campañas. En esta última ha jugado 38 partidos y ha marcado 7 goles.

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Deseado Flores. Gestor del Real Murcia: «Ningún jugador del Cartagena da el nivel para nuestro proyecto. En la segunda vuelta Cristo ha estado muy flojo»

La relación entre Deseado Flores, cabeza visible del Real Murcia de Raúl Moro, y Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis, dirigentes del Cartagena, es inexistente desde hace un año, cuando Belmonte le enseñó la puerta de salida a Flores, quien había presidido el Cartagena y se había encargado del área institucional y de patrocinios del club albinegro durante el ejercicio 2015-16. La ruptura fue total, en el fútbol y en los negocios, afectando también a Felipe Moreno, dueño del Leganés y socio de Flores y Belmonte en dos restaurantes.

La relación había comenzado en 2013 y se extendió hasta el año pasado, primero en negocios de hostelería y luego en el FC Cartagena. La ruptura de mayo de 2016 fue menos amistosa de lo que se quiso vender y lazos de muchos años quedaron rotos. En este sentido, hay que recordar que Breis y Flores habían sido amigos desde que se conocieron siendo adolescentes en el instituto Alfonso X El Sabio de Murcia. Deseado, muy amigo de Jesualdo Sánchez Breis, hermano menor del ahora director general del Cartagena, era un asiduo en el domicilio familiar de los Sánchez Breis en aquellos tiempos. Y la relación fue siempre estrechísima.

Tanto que cuando cerraron 'Punto Radio' y 'Canal 6' y Sánchez Breis se fue al paro, decidió buscar a Deseado, a quien los negocios de hostelería le iban muy bien, para abrir un restaurante en el centro de Murcia. Paco Belmonte, también en el paro tras dejar la dirección deportiva del Leganés, se unió a ellos. Y el asunto pitó. Y los tres se llevaban de cine.

Hasta que se metieron juntos en el Cartagena y, transcurridos unos meses, Belmontes y Breis fueron a su ritmo y Deseado se vio muy solo. Al final, sucedió lo inevitable. Llegó el divorcio.

El 'caso Germán' pudrió definitivamente la relación

La entrada de Deseado Flores en el Murcia voló los últimos puentes que podían tenderse para pensar en una hipotética reconciliación entre Paco Belmonte y Deseado Flores. El primero entendió aquello como una provocación, mientras que el segundo, que se había quedado con ganas de fútbol, siempre defendió que estaba preparado y legitimado para ir por su cuenta en este mundillo. Lo que vino después fue el 'caso Germán' y aquello acabó pudriendo algo que ya era tóxixo y que solo podía ir a peor. El último día del mercado de fichajes de enero, a dos horas del cierre del plazo, el Cartagena anunciaba por sorpresa la contratación del delantero canario Germán, quien unas horas antes había sido descartado por Deseado Flores al entender que no estaba al 100% y que no estaba siendo el jugador desequilibrante del año anterior en el Real Murcia, cuando marcó 10 goles en el equipo que entrenó Aira. Flores le dio la baja sin saber que estaba negociando a sus espaldas con el Cartagena. Y cuando se anunció el fichaje, llamó al representante de Germán poniendo el grito en el cielo. Mientras, Belmonte descartó en ese mismo mercado las contrataciones de Elady, Curto y Guardiola, quienes finalmente han sido determinantes en la reacción del Murcia en una segunda vuelta en la que logró remontar y acabar segundo.

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