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El 'annus horribilis' de Moisés

Moisés./FC Cartagena
Moisés. / FC Cartagena

El golpe que sufrió el domingo en Melilla complica sus opciones de jugar ante el UCAM, justo cuando había regresado al 'once' tras dos meses fuera de él

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

El central sevillano Moisés García, faro de la zaga del Cartagena en las dos últimas temporadas, está viviendo su particular 'annus horribilis' en este curso. A sus 28 años, el defensa formado en la cantera del Sevilla solamente ha podido disputar 12 partidos en las 22 jornadas que se llevan disputadas. Solo suma 857 minutos en Liga, cuando en las dos temporadas anteriores acabó el campeonato con un total de 2.635 minutos (30 partidos en la 2015-16) y 2.929 minutos (34 partidos en la 2016-17) respectivamente. También jugó casi todos los partidos en el Logroñés, su anterior equipo. Y fue un fijo con Ourense, Sporting B y Sevilla Atlético, las otras tres camisetas que ha defendido en su carrera deportiva.

Este año parece haberle mirado un tuerto, ya que entre lesiones y sanciones está acumulando muchas semanas de baja y no está siendo el líder de la zaga que sí fue en los dos cursos anteriores. La paz no le dura nada. Ahora vuelve a estar lesionado. Sufrió un fuerte golpe el pasado domingo en el partido ante el Melilla y tiene un edema con líquido asociado que, de momento, no le permite entrenarse junto a sus compañeros. Ayer solo corrió y sintió molestias. Hoy volverá a intentarlo y la previsión más optimista es que sea el sábado cuando pueda ejercitarse al mismo ritmo que los demás. Es difícil que en esas condiciones sea titular este domingo ante el UCAM. Lo positivo es que las pruebas a las que ha sido sometido descartan que haya rotura fibrilar.

Así, de cara a la siguiente salida a Villanueva de la Serena, Moisés estaría apto y podría recuperar su sitio en el eje de la zaga. Curiosamente, el de Melilla era su segundo partido seguido como titular tras haberse pasado dos meses fuera del equipo. Su absurda expulsión en Badajoz le costó una sanción de cuatro partidos, a lo que se sumó que Alberto Monteagudo, su entrenador, le dejó fuera de la convocatoria del último partido del año pasado, el de la salida a Écija. Entre aquello y el parón navideño, la ausencia de Moisés se prolongó durante dos meses. A él se le hicieron eternos e incluso se especuló con su posible marcha del Efesé en este mercado invernal.

No obstante, que en un momento dado Moisés estuviera en la rampa de salida nada -o muy poco- tuvo que ver con su rendimiento deportivo, sino con asuntos extradeportivos. Le vino fatal la pelea que tuvo con el medio catalán Chavero en un entrenamiento que Alberto Monteagudo tuvo que dar por terminado antes de tiempo.

«Todo en orden»

Durante una fase de repeticiones de una jugada ensayada en el entrenamiento previo al partido ante el Linense del pasado 10 de diciembre, Moisés saltó dos veces seguidas con el codo por delante y golpeó en las dos ocasiones a Chavero, quien a la tercera -y tras pedir a su compañero que no fuera tan fuerte al balón y que no sacara el codo- se tomó la justicia por su mano y le dio un puñetazo en la barriga a Moisés cuando este iba a saltar con él. El defensa sevillano se quedó tendido en el suelo, gritando y quejándose del golpe propinado por Chavero. Sergio Jiménez, segundo capitán del equipo, medió para que el asunto no pasara a mayores.

Aquello se solucionó rápido, ambos futbolistas hicieron las paces pronto y su relación ha vuelto a ser absolutamente normal. Moisés vovió a una lista en el primer partido del año y viajó a Huelva. Reapareció contra El Ejido, a buen nivel. Y en el club aseguran que «todo está en orden» con él y que están muy contentos con su cambio de actitud. Ahora solo falta que la suerte le sonría y vuelva a tener continuidad.

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