¿Amaño o montaje?

Protagonista. Juan Sabas, técnico del Extremadura, en el banquillo visitante del Cartagonova, el pasado domingo. / j. m. rodríguez / agm
Protagonista. Juan Sabas, técnico del Extremadura, en el banquillo visitante del Cartagonova, el pasado domingo. / j. m. rodríguez / agm

El Efesé rechaza las acusaciones del Extremadura sobre un intento de compra a su técnico, Juan Sabas, y Felipe Moreno achaca el asunto a una trampa de Luis Oliver

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

Fue la noticia del día. De la semana. Del mes. Según el diario 'El Mundo', el Cartagena habría ofrecido 300.000 euros a Juan Sabas, entrenador del Extremadura, a cambio de facilitar el ascenso del Efesé en el partido del pasado domingo en el Cartagonova, en el que finalmente terminó ascendiendo el conjunto de Almendralejo. No se sabe muy bien cómo iba a articularse el supuesto amaño, ya que es posiblemente la primera vez en la historia del fútbol que un equipo intenta comprar al entrenador del rival, en vez de intentarlo con el portero o con un defensa.

Así, no queda claro cómo pretendía Felipe Moreno, dueño del Leganés y socio de Paco Belmonte, que Sabas influyera en el resultado del partido, pero el citado diario cuenta que Moreno le habría prometido entrenar al Cartagena la próxima campaña en Segunda, además de entregarle esta misma semana un cheque de 300.000 euros, si era el Efesé el que subía a Segunda. El presunto intento de soborno fue denunciado por la directiva del Extremadura el pasado martes ante el Departamento de Integridad de la Liga de Fútbol Profesional (LFP). Fuentes policiales indicaron ayer a 'La Verdad' que «no podemos asegurar al 100%» que haya denuncia policial en este asunto. No obstante, el Extremadura UD afirmó en un comunidado que «el jueves día 21 el club efectuó la correspondiente declaración en depedencias policiales».

Moreno, que se enteró ayer de lo sucedido al leerlo en los medios de comunicación, llamó inmediatamente a los responsables del Departamento de Integridad de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), con los que trata a menudo al llevar ya el club pepinero cuatro años seguidos en la élite del fútbol nacional y acudir asiduamente su esposa Victoria Pavón (presidenta del club) o su hijo Felipe Moreno (director general del Leganés) a las reuniones de este organismo de la LFP.

Los hechos se denunciaron en el Departamento de Integridad de la Liga y «en dependencias policiales» Procedimiento en marcha

«Deberán demostrarlo donde corresponde y el asunto es totalmente ajeno a nuestro club» Respuesta del Efesé

Alega que se encontró con Sabas de manera casual, tomaron un café en diez minutos y bromearon La Versión de Moreno

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Moreno se puso a su disposición y también a la de Javier Tebas, presidente de la LFP, para aclarar en qué consistió su encuentro con Sabas en una cafetería situada en la plaza de la Fuente Honda, situada en el centro de Leganés, y aportar los mensajes de WhatsApp que el entrenador del Extremadura cruzó con el italiano Morris Pagniello, dueño de la academia de fútbol base Genova International School of Soccer y amigo en común de Sabas y Moreno. El dueño del Leganés no estuvo en ningún centro comercial de la ciudad del sur de Madrid, ya que pasó toda la mañana en el estadio de Butarque, supervisando unas obras que se están acometiendo, precisaron a 'La Verdad' fuentes conocedoras del caso.

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Ocurre que la familia de Sabas vive en Leganés. Su madre, curiosamente, reside cerca del domicilio de la familia Moreno-Pavón. Y en estos meses que ha estado en el paro, Sabas ha pasado mucho tiempo por allí, preparando un campus que este verano iba a dirigir en Estados Unidos, de la mano de la academia de Pagniello, quien a su vez mantiene una estrecha relación de amistad con Moreno. Es más, Moreno y Sabas también se conocen y, sin llegar a ser amigos, se han visto en los últimos meses en más de una ocasión.

Diez minutos juntos

El caso es que Sabas dio descanso a sus jugadores el lunes y el martes de la semana pasada y viajó desde Almendralejo hasta Leganés, a visitar a su madre. Manuel Franganillo, presidente del Extremadura, y Luis Oliver, el que mueve los hilos desde la sombra en el club de Almendralejo, le obligaron a irse con un empleado del club. Pagniello, por su parte, había quedado con Moreno para viajar desde Madrid hasta Alicante el martes, después de comer. Y acordaron verse en la citada cafetería del centro de Leganés para partir hacia Alicante.

Cuando llegó Moreno al bar, Pagniello y Sabas se estaban tomando un café y preparando el campus que la primera semana de julio iba a liderar Sabas en Estados Unidos. Y se unió. En medio de la charla, de apenas diez minutos, Luis Oliver llamó a Sabas, para preguntarle por qué estaba reunido con el dueño del Leganés. Obviamente, el acompañante de Sabas había cumplido con su labor de espía. Al irse Moreno, Sabas le contó a Oliver que le habían intentado comprar. Y Moreno lo niega todo. Al contrario, alega que fue el técnico del Extremadura el que se ofreció para dirigir el próximo curso al Cartagena. Llegados a este punto, es la palabra de uno contra la del otro.

Una trampa

En el Cartagena no quisieron ayer dar mucho vuelo a un asunto que obviamente daña la imagen del club y mancha la hasta ahora inmaculada trayectoria de Belmonte y Breis. Oficialmente, la entidad albinegra indicó que «no tuvo intervención alguna en dicho asunto, que en la trayectoria del club prima su espíritu deportivo, y que los logros se han obtenido siempre sin ningún tipo de ilegalidad». Y añadió que «estos presuntos hechos deberán demostrarse donde legalmente corresponda, pero son totalmente ajenos a este club». La nota termina diciendo que el Efesé «da por zanjado este incidente y se pondrá a disposición de cualquier estamento deportivo o judicial que así lo pueda requerir, aportando la información y documentación necesaria».

Otras fuentes cercanas a este controvertido asunto añadieron a 'La Verdad' que esto no es un amaño, sino un montaje, una trampa que le han tendido a Moreno, por si no subía el Extremadura, entre Sabas, Luis Oliver y otros colaboradores del que fuera dueño del Cartagonova FC en la temporada 2002-03. Según la versión del entorno más próximo al dueño del Leganés, nadie quiso comprar a Sabas. Moreno solo habría admitido que bromeó con el entrenador del Extremadura y que le pidió, en tono distendido, que no le ganara al Efesé de su amigo Belmonte. Y Sabas le contestó, también de manera informal, que su equipo iba a conseguir la victoria e iba a ascender en el Cartagonova.

Por último, Moreno, máximo accionista y vicepresidente del Leganés, insistió ayer, a través de un portavoz de la entidad pepinera, que la propiedad del Cartagena pertenece única y exclusivamente a Paco Belmonte y que su vínculo con el Efesé es «simplemente colaborativo». Este año han jugado aquí Owusu, Moussa y Josua Mejías, los tres cedidos por el Leganés.

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