Una bienvenida de otra categoría

Los aficionados reciben al Efesé en el Cartagonova./P. Sánchez / AGM
Los aficionados reciben al Efesé en el Cartagonova. / P. Sánchez / AGM

La Federación de Peñas se ha volcado con la organización de varias actividades previas al partido

RUBÉN SERRANOCartagena

Con bufandas, banderas, bengalas, trompetillas y variados cánticos fueron recibidos este domingo por la tarde los jugadores del Cartagena, a su llegada al estadio Cartagonova, tras estar concentrados en un hotel de Roldán. Miles de aficionados se acercaron a las 16.50 horas para darles el primer apoyo, a menos de dos horas de empezar el encuentro. No en vano, el Efesé se juega a partir de las 18.30 horas regresar a Segunda División seis años después. Esta vez lo hará dolido en el orgullo, con la herida cicatrizada pero el recuerdo del varapalo en Majadahonda en la cabeza. Hay luz al final del túnel y solo el Extremadura se interpone en la última curva de la temporada. Los de Monteagudo deberán hacer un partido perfecto y remontar el 1-0 de hace una semana en Almendralejo.

Huir del infierno de Segunda B está de nuevo a tiro de piedra. La afición es consciente y por eso la Federación de Peñas se ha volcado con la organización de varias actividades previas al partido, a fin de crear un ambiente acorde a la importancia de la cita. La última vez que el Cartagena se jugó una final por el ascenso en casa, a vida o muerte, fue 1999, aquella fatídica tarde que empezó dicharachera y terminó como la sala de un tanatorio. Algunos, incluso, mantienen el luto desde entonces y hoy volverán de nuevo al Cartagonova. Otras tardes, como las de Vecindario y Caudal, también acabaron mal.

La hinchada niega tirar la toalla y besar la lona: fueron miles los fieles albinegros que empezaron a dar ánimos a los Rubén Cruz, Aketxe y compañía a su llegada al estadio, en la puerta de acceso a los vestuarios y encaramados en los muros de Tribuna Alta. Los jugadores alzaron los brazos y los directivos, Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis, repartieron abrazos. Hoy, antes de que eche el balón a rodar, el apoyo no se va a quedar ahí. También habrá confeti, rollos de papel, un mosaico y 14.000 banderines albinegros, en cada asiento, para dar color a la grada cuando los 22 futbolistas salgan al terreno de juego. Apretar al Extremadura, que se sienta incómodo en un ambiente hostil, y animar a los chicos de Monteagudo es el objetivo.

Hasta entonces, en la explanada del Cartagonova, los aficionados de ambos equipos (vienen mil de Extremadura, que ocuparán el fondo norte bajo) podrán disfrutar de una zona de animación (fan zone) instalada por la Liga de Fútbol Profesional, tónica habitual en los partidos televisados de la fase de ascenso a Segunda. Hay futbolines, música y zonas de restauración, entre otros 'aperitivos' de diversión antes del encuentro. Hay colas en las taquillas para comprar entradas y la previsión es alcanzar los 14.000 espectadores.

El palco, sin Franganillo ni Oliver

Al partido han confirmado sus asistencia al palco la corporación municipal del Ayuntamiento de Cartagena, con la alacaldesa Ana Belén Castejón; la consejera de Educación, Juventud y Deportes Adela Martínez-Cachá; el presidente regional Fernando López Miras; el senador Juan Luis Soto; y la consejera y candidata a la alcadía de Cartagena Noelia Arroyo, entre otras personalidades. El Cartagena no ha recibido ninguna petición del presidente del Extremadura: Manuel Franganillo no estará en el palco, ni tampoco Luis Oliver. En representación del equipo azulgrana estarán su director deportivo (Ángel González Becerra), el presidente de la Federación Extremeña de Fútbol (Pedro Rocha) y el secretario (Sergio Merchán).

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